lunes, enero 30, 2006

LEONCIO BUENO - CARTA A LOS JOVENES REBELDES DE ESTE TIEMPO

EPÍTOME
La que presentamos a continuación es una voz que cada día se hace más urgente, más necesaria. A sus 86 años, la voz de Leoncio Bueno es la voz de la experiencia vivida, un ejemplo de dignidad que hasta hoy se mantiene en sus posturas, inclaudicable, de pie, como muestra de compromiso revolucionario. El abandono de la vejez (ahora llamada tercera edad) esta enmarcado dentro de un sistemático trabajo por la pérdida de la memoria, a través de Leoncio pretendemos recoger esa historia no oficial y difundirla en este espacio. Las palabras de esta carta, cobran en estos tiempos mayor vigencia. Con la publicación de esta carta, pretendemos también rendir un justo homenaje a la vida ejemplar de este luchador social a quien aun tenemos la dicha de poder visitar en su casa, aqui en la Tablada de lurín, en el arenal, como el lo llama, y pasar tardes interminables e inolvidables, vaya pues, desde aqui, nuestro reconocimiento a la lucha de Leoncio Bueno y de todas aquellas personas que "pagaron con la vida su audacia por soñar".
Ronald Vega
CARTA A LOS JOVENES REBELDES DE ESTE TIEMPO
Leoncio Bueno

Tengo algunos años, numerosos para ser peruano y pobre. Años de vitalidad participativa y comprometida. Me dio fuerte la vida, pero yo le di mas fuerte y duro también con mi insolencia. Desde los diez años de edad, en la hacienda cañera de mi nacimiento, me conmovieron las enseñanzas y las prédicas de los anarco-sindicalistas y me impactaron muy profundamente los fulgores mágicos de las nuevas insurgencias. Mas tarde me enrede muy de cerca con las militancias. Gané prisiones, torturas, tragedias y persecuciones; y, así mismo, sueños; sueños de libertad y de grandeza junto a valerosos adalides que levantaron las banderas de justicia social; y, así mismo, también, la satisfacción de luchas por la conquista del pan, de la verdad y la belleza, y del derecho que tienen todos los hombres y mujeres de la tierra a disfrutar del canto, el arte y de todas las complacencias del espíritu.

Muchos de esos adalides pagaron con la vida su audacia por soñar y luchar por un mundo mejor y más prudente; pero muchos también acabaron cobrando en efectivo y con creces los servicios prestados a la causa y se sentaron a disfrutar de la troncha presupuestal y de las orgías en el banquete de Severo Arcángelo, vale decir, de Belcebú, el dueño de los bancos y de todos los placeres mundanos que desenfrenan la codicia, el crapulismo y la lujuria.
Así es la vida, así es el mundo; así lo fue antes, lo es hoy y seguirá siendo aún por mucho tiempo, mientras la herencia atávica sea lo fundamental y constitucional en los instintos y en el comportamiento de los hombres.

Las ideas son buenas, las metas correctas, pero la carne es débil y las tentaciones del sistema demasiado fuertes. Solo los adalides que murieron al pie del cañón se salvaron de convertirse en carroña moral como los que salieron vivos, ¡muy vivos ellos¡, y se entregaron a las meznadas de la patronal y del consumismo compulsivo.

El Perú sigue igual, igual de lamentable y desmemoriado y, sin ninguna duda, pero, cada vez peor, devastado hasta la putrefacción moral. Los pobres somos muchos mas y, más pobres que antes; los ricos, mucho menos, pero, mucho mas ricos que antes. Ellos sí, verdaderamente globalizados y favorecidos por el reparto sanguinario de la rapiña imperialista. Eso es verdad. Pero, lo mas dramático y desconcertante es el apoyo y la nostalgia que sienten las grandes mayorías por el retorno de los políticos corruptos, expertos siempre en defraudar las esperanzas de los peruanos, y mucho peor aun, por el retorno de gobiernos autoritarios de corte policiaco, vitalicios y hereditarios, como si todas las revoluciones de la historia, desde la del faraón Akenatón, que quiso devolver la tierra a los campesinos en 1700 A. De C., no hubieran servido para nada, sino para reanimar el entusiasmo popular por el retorno de las satrapías y de los dictadores del poder absoluto y la corrupción absoluta. Se impone siempre el imperio de la sórdida usura y la nefasta impostura, apuntalada por el apoyo de los grandes medios y de las grandes figuras de la ciencia y de la cultura consagradas, que agitan la monserga de la modernidad y del progreso; y, hasta la de la justicia social, usando, diz que, temporalmente, los abominables métodos traumáticos del fascismo y del stalinismo, hasta llegar al colmo de la cuarta espada polpotiana.

Ante tamaña realidad de aniquilación cercana de nuestra especie por la destrucción, no solo de los valores morales sino de las fuentes mismas de la existencia y de la vida y del equilibrio vital de la ecología, solo nos queda advertir que es impostergable la creación de una nueva INSURGENCIA: la última y verdadera INSURGENCIA, incorruptible, irreducible, irreversible, de salvación racional de toda la humanidad y del planeta mismo, sin concesiones ni capitulaciones.

Solo una nueva insurgencia entendida así, hará del Perú una verdadera república democrática, surgida desde lo más profundo de sus raíces y su cultura que es andina y participativa por origen y por excelencia y que no tiene nada que ver con esas nostalgias bastardas que aún se atreven a entonar valsecitos con letritas mariconas como “Lima tan tradicional /dulce tierra virreynal / tu recuerdo es inmortal/.
Se quiere dejar de lado que el Perú es un país andino por sus cuatro puntos cardinales. Se quiere hacer creer que los costeños son crema y nata de la población, y que, los serranos, son la masa de esclavos de la gleba. Se quiere hacer creer que los inteligentes y los señores del poder y del dinero lo son así por que tienen ascendencia y cultura europea y que, los autóctonos, son acémilas, guanacos, indios de huacatay. Olvidan que nuestra gran columna vertebral, y nuestra gran madre nutricia es la Cordillera de Los Andes. De ella nos vienen todos los pisos ecológicos y la biodiversidad que son mas de 80, de los 120 que tiene en su totalidad el planeta. De ella y por ella nació esta cultura andina que constituye una de las siete culturas mas importantes del universo. Todos pues, con orgullo, deberíamos llamarnos andinos. Andinos de la costa, andinos de la sierra y andinos de la selva. No sólo los que viven en las punas y en las serranías de Los Andes son y fueron andinos. Andinos fueron nuestros ancestros los Mochicas, Tallanes, Vicús, Rimenses, Nazcas, Paracas, Casmas, Caral, etc. Vale decir, todos los señoríos que se establecieron en la costa, inclusive con una antigüedad de mas de cinco mil años antes de C. – como la misma Sumeria Mesopotámica- y que recibieron no solo el agua y el semen nutricio de Los Andes, sino también los atisbos estéticos y los aportes étnicos, regionales, ancestrales y poblacionales. Las estribaciones occidentales de nuestra gran Cordillera llegan hasta las mismas orillas del océano pacífico formando bahías y puertos para nuestras comunicaciones con ultramar.

Tengamos, pues, alta conciencia y evidencia de nuestro origen andino, tanto como de nuestro mestizaje universal, sin desmedro de nuestras verdaderas raíces telúricas y ancestrales. Basta nacer y alimentarse en el Perú para ser un verdadero peruano y andino por naturaleza.




La nueva insurgencia debe reconocer tan gloriosa realidad y jamás buscar el exitismo fácil ni la adhesión eunuca a las argollas oficiales o tradicionales. Que todo sea nuevo, sin la carroña de un pasado entreguista o acomodaticio que incubaron la política devastadora del entrismo y de las ONG, liquidadoras de todas las izquierdas, nuevas y viejas del entorno, castradoras de nuestra juventud y de nuestra intelectualidad de los últimos tiempos. Luchemos por una creatividad natural y espontánea, sin calco ni copia , pero también sin oportunismos ni pequeñas ambiciones compulsivas, también sin las fatídicas ansias de triunfalismo crematístico ni de comodismos made in american of life. Una nueva insurgencia nacional, la ultima, la irreversible, debe fundar con verdadera fe y conciencia andina la Nueva República Peruana, donde se vea acontecer lo que la mayoría de la gente conciente y responsable espera y quiere: escuchar nuevas ideas, y nuevos planteamientos para una estructura del poder, y la liquidación del estado corrupto que hoy todo lo corrompe, para lograr la mejora de la salud publica y una educación de calidad que prepare a los peruanos para enfrentar con éxito la actual sociedad meritocrática que solo abre sus puertas a las personas que tienen méritos y relaciones con alguna mafia. Esto solo se puede lograr con nuevas caras y con nuevas ideas; pero, sobre todo, con nuevos estilos basados en principios y valores, con muy austeros comportamiento, coherentes con las ideas que se predican y que den de antemano la seguridad de que no se trata de nuevos cinismos y nuevas farsas ni de operar como siempre se ha operado, usando la política y las sanas aspiraciones populares como herramientas para perpetrar bastardos apetitos personales ; apetitos de poder, apetitos de riquezas, apetitos de crapulismo y lujuria.

Hay mucho por hacer y hay que tomar parte en ello.

La sociedad actual no solo es meritocrática, superconsumista, diabolizada y brutalmente competitiva, sino, sobretodo perversamente mafializada a nivel mundial por lo que ejerce el gansterismo organizado desde los niveles gubernamentales, y la proliferación de la criminalidad y la gansterizacion, lo mismo que la lumpenización y la desnutrición masiva de la humanidad con propósitos nazi – fascistas, genocidas y autodestructivos. Esa es la sociedad globalizada que nos ha implementado la plutocracia internacional, la ultraderecha del neoliberalismo y el neocolonialismo iniciado con Ronald Reagan en USA y Margaret Tacher - su concubina política- en Inglaterra y a quienes pretendía seguir lanudamente el escritor Vargas Llosa, pero que al ganarle las elecciones Fujimori – con la protección de Alan García- este ya reconocido ciudadano Japonés puso en práctica de la manera más grosera e indigna, pese a su estentórea promesa del NO SHOCK.
La criatura humana por este sistema neo-esclavista sufre la aberrante conversión en simple autómata, cuanto más “capacitado“ y tecnócrata mas brillante al servicio de los estados y las empresas transnacionales mafializadas, mas cuadriculado y robotizado y súper – dependiente de la maquinaria productiva y consumista, operativa satánica de la formula capitalista multinacional de la oferta y la demanda.



Los obreros empeñan su fuerza de trabajo y están asimilados al empleo o al desempleo como simples maquinas. Los tecnócratas, los intelectuales, los científicos, los doctores, venden el cuerpo y el alma como presas suculentas que devora el monstruo para hacer mas infernal y mas infinitamente cruel y despiadado su sistema. No se escapa, por supuesto, ni el lenguaje ni el arte , ni ese secreto encanto (señorial) de la burguesía y la pequeña burguesía , comercial, cultural o eclesiástica , etc. Solo hay que contemplar moderadamente un instante el comportamiento de los detentadores del éxito, del aire de aristocracia que imparte el poder o el dinero – que es lo mismo- incluyendo las reconocidas luminarias de la literatura, la política, la ciencia, la farándula, el cinematógrafo y las pasarelas.

El neo – imperialismo ha hecho del mundo moderno y su civilización espacial el más repugnante lenocinio donde imperan el SIDA, las drogas, la prostitución, el crimen organizado, los políticos y autoridades corruptas, la lujuria y el terrorismo junto al crapulismo y a los sistemas de gobierno autoritarios y vitalicios en mucho mayor grado de los que en 1868 nos denunciaban Marx y Engels a través del Manifiesto Comunista.

Y todo este infierno mas fáustico que dantesco, no solo es producto del maquiavelismo satanezco del capitalismo globalizado y su usura llamada por otro nombre “Deuda Eterna”, sino también de la gran impostura que maquinó el estalinismo y sus adláteres y epígonos, maoístas . pol – potianos, “izquierdistas” criollos de ogaño y antaño y por que no decir también nazis y fascistas, igualmente amantes y organizadores de los gobiernos de partidos únicos, estados policíacos, autocracias vitalicias para un milenio o para el socialismo real, con sus correspondientes maquinas opresivas como sus Gestapos y K.G.V., etc.

Los que defendemos el socialismo de verdad, es decir un socialismo con democracia, lo hacemos por que el socialismo de verdad y la democracia de verdad se parecen a la poesía. Ambas, la poesía y el socialismo con democracia, sirven para que los seres humanos vivamos mejor, tengamos derecho a la crítica y a la autocrítica, a la discrepancia y a la disidencia y sobre todo, como decían Trotzky y los surrealistas, a disfrutar del canto y la belleza. En un estado autocrático, aunque se vista de disfraces democráticos como los USA de Bush o de disfraces socialistas como la Cuba de Fidel Castro o la Korea del Norte de Kim Il Don, heredero de su padre Kim Il Sun, no se admiten las ideas liberales, la critica de los artistas, la denuncia de los intelectuales, las dudas de los filósofos y la obligación que imponen los tribunales de justicia internacionales, los compromisos de Kioto para el resguardo de la ecología del planeta; son tanto en política exterior como interior definitivamente racistas, colonialistas y guerreristas con alevosía y ventaja como lo es USA y el Reino Unido o sus aliados exteriores como Israel y otros.
La nueva Insurgencia de la juventud peruana debe insistir en conocer a fondo la historia criminal de todos los grandes imperios del presente y del pasado, la crítica y autocrítica , y enfrentar la era moderna que nos impone la globalización, no con nacionalismos trasnochados sino con la gran arma de la SOLIDARIDAD y la INTEGRACIÓN y el poderío regional, para nuestro caso de Sud América y de Hispano América. Solo así podemos realizar nuestras aspiraciones nacionales de fundar una nueva República y alcanzar la paz y el desarrollo integral a nivel cultural, es decir de los valores morales y a nivel industrial, es decir de lo civilizado.

LEONCIO BUENO


POST DATA.- ¡Cuidado¡ mucho cuidado con creer que los que manejan el sistema son los únicos taumaturgos que hacen lo que hacen por que todo lo pueden y se hacen asesorar por los que todo lo saben, No. También somos culpables todos nosotros que soñamos o nos ilusionamos pensando en que nos va a tocar alguito y hasta sacarnos ¿por qué no? el numero premiado de la Tinka, para incorporarnos a los de arriba, a los que se sientan en el banquete de Severo Arcángelo,. Así como Napoleón declaraba a todos sus soldados que en su mochila llevaban el bastón de mariscal y los ilusos lo creían a pie juntillas; así mismo los capitalistas nos hacen creer a todos los borregos de la masa, que en algún lugar de nuestros bolsillos llevamos el boleto que nos va a convertir en millonarios y por tanto hay que rajarse hasta las cachas por el sistema, soñando y aun delirando que llegaremos a la cima, que gozaremos de alguna migaja del poder, de alguna recámara de algún palacio o de una de las nalgas de alguna Miss Universo. Puro narcótico, pura droga capitalista inoculada por la conspiración mediática.

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viernes, enero 27, 2006

LA DIGNIDAD DE SER MAESTRO

INSTITUTO DEL LIBRO Y LA LECTURA DEL PERÚ

LA DIGNIDAD DE SER MAESTRO

ENTREVISTA
A HERNÁN VELARDE

Por: Danilo Sánchez Lihón
Hace un año, en enero del 2005, murió Hernán Velarde quien, extraordinario periodista pero, además, maestro tanto en las aulas universitarias como en escuelas primarias del ámbito rural y urbano de su pueblo, el Cuzco. De otro lado, acaba de culminar la Conferencia Nacional "Educación y Buen Gobierno", organizada entre el 16 y 19 de enero por Foro Educativo, institución a la cual me honro pertenecer, certamen en el cual un aspecto esencial e ineludible de reflexión es la condición del maestro en el Perú.
Como un homenaje a la memoria de Hernán Velarde, a un año de su muerte, y a la Conferencia que evoca en su nombre al cronista indio Guamán Poma de Ayala, quien por los años 1635-1640 reclamaba en su "Corónida y Buen Gobierno" la educación universal para corregir las injusticias del mundo, publico la siguiente entrevista que le hiciera a Hernán, apenas semanas antes de su sensible fallecimiento. El tema versa sobre el maestro, la escuela y el buen gobierno de la educación.
EL PRECIO DE LA EDUCACIÓN
Entrevista
Ser maestro en el Perú
Yo pienso que el maestro debe ser, en primer lugar, un poeta; es decir un ser libre. Y todo maestro debe saber hacer versos, aunque sean malos. Debe saber cantar, recitar, contar cuentos y ¡amar la vida! Yo, en realidad, he tenido maestros increíbles. Evoco a mi maestra Silvia Hurtado, de Calca, respecto a quien he escrito un cuento con ocasión de su muerte. Recuerdo también a aquel maestro que entraba al aula disfrazado de payaso en los días plomos e insufribles de lluvia. Llegaba ágil, hecho un bailarín de feria para lo cual se disfrazaba con un traje de colores que su misma esposa le había cosido, a su pedido. Hacía una y mil piruetas y nos mantenía entretenidos las horas que quisiera, porque sus clases eran prodigiosas, apasionantes; vestido de polichinela hacía remolinetes en el aire, locura y media, para luego, al final, quitarse la máscara diciéndonos, con una venia de artista consumado en el arte dramático: "Con ustedes su humilde maestro de escuela". Todos los chicos estábamos pendientes de sus palabras, ideas y acrobacias. Así nos enseñaba todas las materias y nos reíamos. Entonces ya no había tristeza ni en el alma ni en el ambiente gris de aquellas tardes invivibles.

Casi todos los maestros del Cuzco de mi época eran así, tipos legendarios, ¡artistas!, tocados por una locura divina. Es que el maestro tiene que llegar hasta el alma del niño y joven y apoderarse de ella para orientarla; porque si no les demostramos a los niños y jóvenes toda la sinceridad, convicción y amor; toda la dedicación y entrega totales de nuestra persona hacia la causa de su formación –y si al interior de nosotros mismos no tenemos la idea fija y jurada de que podemos cambiarlos, en algunos casos totalmente, y de que al volver a sus casas, luego de permanecer en la escuela, han de ser distintos de aquel que vino al aula de clases– entonces, si no fuera así, la educación no estaría sirviendo de nada. Otro debe ser el personaje que salga del aula, distinto de aquel que vino de su casa a la escuela, espacio en donde debe alcanzar un nivel diferente. Y esto no por la lección que les dictemos sino por el ejemplo del maestro que les demos.
La proeza y dignidad de ser maestro
Yo tuve otro maestro, llamado Leonidas Caparó. Era un escritor de primera magnitud, un poeta. Nos enseñaba todo con canciones que él mismo componía: para la primavera, para el día de la madre, para el día de la patria. Para todas las efemérides tenía hecha una canción, compuesta por él mismo. Y escribía en los periódicos y revistas artículos temibles con el seudónimo de León Caropa que todos sabían quién era. Es decir, el maestro participaba en el debate cultural, orientaba a la ciudadanía, era una persona honrada y no porque ganara bien.

Y, ¡cuán puntuales eran antes! Te contaré una experiencia: Una mañana el maestro Caparó estuvo mirando su reloj. Le había llamado la atención que el maestro Rojas, del salón de al lado, no llegara todavía. Para ellos llegar 5 minutos tarde era un escándalo. Entonces, cuando se cumplió ese tiempo Caparó dijo: "Debe de haberle ocurrido algo al maestro Rojas. Voy a nombrar una comisión para que vaya a buscarlo a su casa y vean si necesita quizá alguna ayuda". Entre los nominados para ir a verlo estuve yo. Ubicar la casa fue difícil y después fue una decepción ver el lugar donde vivía. Los vecinos nos dijeron: "Suban aquellas gradas de adobe y a la izquierda hay una especie de pajarera donde el maestro vive", ver lo cual fue para nosotros un dolor terrible. Pero más fue cuando entramos casi a gatas por el agujero. Abrimos algo que vamos a llamar puerta y ahí estaba el maestro tendido sobre unos periódicos acomodados en el suelo. Allí estaba patente toda la horrible miseria, la soledad suprema y sin amor de persona tan digna. Él no dormía sobre un colchón. Y se había puesto las manos cruzadas sobre el pecho, sobre esa camisa blanca, almidonada pero falsa porque al abrirla vimos que sólo era pechera. Después supimos que le hacía una señora, presentando sólo la parte de adelante, lo demás era desnudo. Su abrigo era únicamente el saco. Yo digo, ¡qué frío sentiría. Pero lo extraordinario de esos maestros era su dignidad. Y así se había muerto, didácticamente, para enseñarnos también cómo se debe morir.

También he sido profesor primario, ¡cómo no! Pero en escuelitas miserables, ninguna hecha como un local escolar. Eran casas improvisadas y alquiladas. Todos los maestros eran pobres y los niños igual. Pero donde falta el padre y la madre ahí debe estar el maestro. Esas escuelas estaban situadas encima de Sacsayhuamán, el monumento arqueológico más grandioso del mundo, ¡Imagínate el contraste, tanto que se piensa que fue construido por cíclopes o gigantes de otro planeta! Hacia la altura hay una serie de aldeas, con un frío de 10, de 8 y de 4 grados, en el mejor de los casos. Ahí fui maestro bilingüe por dos años.

También enseñé en Choquejara, en el Cuzco, en una escuela que quedaba en un primer nivel, al pie de una montaña que tiene andenes. En el segundo piso había otra escuela y en el tercero inquilinos. Todo esto colindaba con el cerrito de San Blas, pero en el lado no turístico del Cuzco. Como nuestra escuela funcionaba en el primer piso vivíamos en la oscuridad, en una sala sin ventanas, sin baño y sin patio. ¿Dónde hacer el recreo entonces? Teníamos que sufrir, a esa hora, el martirio atroz de soportar la alta presión de los niños que jugaban encima, porque cuando tocaba recreo para la escuela del segundo piso, no teníamos dónde salir sino quedarnos allí sentados.
La pizarra de madera que teníamos estaba ya tan luída que resbalaban las tizas sin poder escribir, haciendo ese sonido chirriante de las tizas cuando resbalan sin pintar sobre una superficie lisa. Así, jamás se lograba al trabajar allí un buen resultado ni en números, ni en letras ni en dibujos. Entonces yo le dije al director. Señor, no sé si existirán pizarras de cemento empotradas en la pared, pero sería lo mejor para sustituir estas que ya no sirven. Él me miró con admiración, Y dijo: Vamos a ver. Cuando regresé, después de las breves vacaciones de agosto, ya había una pizarra de 1.80 por 1.20, empotrada en la pared, de color azul oscuro.

Fue el regalo más portentoso que he recibido en mi vida. Allí dibujaba todos los días un cuadro, en toda su extensión. Era un paisaje cada vez diferente, lleno de caminos, poblados y lejanías, de todos los colores, profuso en mariposas, pájaros y auroras. Cada vez que tocaba el recreo les decía a los alumnos que se evadan por ese paisaje, que caminen por esos parajes pintados. Les decía: miren todas las sorpresas que pueden encontrar por esta ventana de la pintura. Entonces los alumnos se quedaban galvanizados mirándola y la presión esta de los muchachos de la escuela de arriba, del segundo piso, bajó totalmente sólo por tener un cuadro por donde nuestras almas podían expandirse. Por eso, la educación es también cuestión de inventiva, imaginación y mística.
Hay que traspasar el alma y mirar lejos
Yo fui maestro de arte en todas las escuelas fiscales del Cuzco, en todos los colegios de mujeres. Enseñaba a la vez Geografía Plana y Dibujo. Era un profesor muy popular pero a la vez muy respetuoso. Y creo que respetado. Aunque tuve que dejar el magisterio porque sucedió lo siguiente:

En Cancharina yo era profesor y pedí para diciembre que todos los alumnos hicieran un dibujo, era una lámina grande. Entre los trabajos que se presentaron hubo uno que no sólo era bueno, extraordinario, sino que rebasaba lo excepcional. era tan bueno el dibujo y la pintura de este alumno gordito que yo entusiasmado hasta el delirio le puse de frente la nota de 21 en el Acta. El Dr. Lechuga, que era el director, después de revisar los registros me llamó y me dijo: "Profesor Velarde, somos demasiado amigos para que yo le haga observaciones. Y mucho menos reconvenciones. Pero el hecho de que en el Acta de Exámenes aparezca un alumno con nota de 21, que usted ha envuelto además con un círculo rojo, en el nombre del alumno Alberto Quintanilla, no está de ninguna manera permitido". "Doctor –le dije– se lo merece". "Pero el Ministerio no otorga para la excelencia más nota que la de 20. De tal manera que Hernancito –me rogó– no me hagas estas cosas. Rehace el acta". Yo me fui. No rehice el Acta. Me llamó una Junta de Maestros. Me hablaron en todos los modos y tonos. Siempre con un espíritu de camaradería, de cariño y de respeto. Me rogaban de que no fuera loco: "Hernán –por favor, me conminaron– sabemos que vives solo de este sueldo, que esta es tu subsistencia y no vas a permitir que los maestros votemos porque te saquen del colegio". "¡Yo no arreglo el Acta!" Me paré y me fui. Y así me quedé otra ves de hambre en la calle, porque necesariamente me tuvieron que botar. Fue una audacia terrible. Es que yo sabía que no podía transar. Mi espíritu no me lo permitía. No me parecía justo.

Resulta que once años después volví al Cuzco, en mis vueltas que daba cuando estaba en diario Expreso. Y me encuentro con el conjunto de maestros de Cancharina, donde yo enseñé. Venían caminando por la vereda. Era sábado y estaban saliendo de alguna reunión. Yo recién había llegado. Todos al verme se bajaron de la vereda. Yo todavía me bajé más y dije: "Dr. Lechuga, su lugar es pasar por la vereda. Y también de ustedes maestros que están acompañando al director". "Aquí el único maestro eres tú, Hernán", me respondió el Dr. Lechuga: "¡Su lugar es ese!", enfatizó. Yo respondí: "No me avergüence señor director, ¡incluso he salido expulsado de su colegio!". "No Hernán, tú ves más allá de lo que vemos nosotros, y a través del alumno. Yo soy un pobre obediente –siguió diciendo–, un borrego del Ministerio de Educación Pública. No tengo la capacidad que tienes tú, porque ese muchacho por el cual te expulsamos es un orgullo para el Cuzco. Acaba de ganar una beca excepcional para Francia y ahora mismo está representando al Perú en la Bienal de Sao Paulo en el Brasil. ¿Cómo lo sabías tú cuando ese niño era nadie? Así que, por favor, a ti te toca pasar por la vereda".

Es que educar es tener plena conciencia de lo que estás haciendo. Es formar a una persona para el porvenir. También es asunto de mucho amor y de mucha entrega, por eso no perdono al maestro que se refugia bajo el lema de: "Trabajo poco porque gano poco". Si crees que ganas poco –le digo desde aquí– cámbiate de empleo u oficio pero ponerle precio a la educación no es digno de ser maestro.
Texto que puede ser reproducido citando autor y fuente.

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jueves, enero 26, 2006

GALEANO LE CONTESTA A VARGAS LLOSA

Galeano le contesta a Vargas Llosa
Luis Crespo BBC Mundo, Bolivia
No creo que esta sea una repetición de la historia sino el nacimiento de una historia nueva Eduardo GaleanoLa caracterización como "caudillos bárbaros" de los actuales líderes populares de algunos países de América Latina es "un mito mentiroso" y un "acto de auto desprecio", según el escritor Eduardo Galeano, quien asiste a la toma de mando presidencial del líder indígena Evo Morales.
Así respondió Galeano al artículo publicado por el escritor peruano Mario Vargas Llosa, en el que califica de "racistas" los planteamientos de líderes latinoamericanos como Evo Morales, Hugo Chávez y el candidato presidencial Ollanta Humala."Me parece muy significativo lo que ocurre en Bolivia como un acto de afirmación de la diversidad", lo cual es opuesto al "racismo, el elitismo y el militarismo, que nos dejan ciegos de nuestra maravillosa plenitud, de ese arco iris que somos", declaró Galeano en La Paz. El escritor uruguayo, autor de Las venas abiertas de América Latina y de La guerra del fuego, asistió al ritual indígena en las ruinas de Tiahuanacu, en el cual Morales fue investido de la máxima autoridad sobre los pueblos originarios de Bolivia. "Esto de los caudillos bárbaros lo he leído muchas veces y lo escuché muchas veces", dijo Galeano. "Es la resurrección de uno de los mitos más caros, más entrañables de los dueños del poder en América Latina, que es el mito de la civilización y la barbarie", precisó.
"Este es un acto de auto desprecio, que es una herencia colonial y se ha convertido en la cultura dominante, que es lo que yo llamo la cultura de la impotencia", afirmó el escritor.Oportunidad histórica Hay mucha esperanza puesta en esto, no sólo boliviana, sino también latinoamericana y universal. Eduardo Galeano Galeano aseguró que las ceremonias oficiales le aburren, pero que asiste a la toma de mando presidencial de Morales porque "señala para Bolivia el nacimiento de una era muy importante de afirmación de su derecho a la soberanía plena, lo que incluye la soberanía sobre sus recursos naturales"."No creo que esta sea una repetición de la historia sino el nacimiento de una historia nueva", dijo el escritor.
Según él, Morales encarna un movimiento de cambio y "hay mucha esperanza puesta en esto, no sólo boliviana, sino también latinoamericana y universal".Galeano piensa que Morales "tiene conciencia que la esperanza implica una gran responsabilidad". Pero también recordó que "los escritores del realismo socialista decían, mintiendo, que la esperanza es de acero. No es de acero, es de cristalito no más.

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lunes, enero 02, 2006

CINECLUB ENERO

EL CENTRO DE COMUNICACIÓN ALTERNATIVA PRESENTA DESDE ESTE MARTES 10 DE ENERO

CINECLUB CECAL ENERO 2006

MARTES 10 "EN EL NOMBRE DE DIOS"

MARTES 17 "LAS HORAS"

MARTES 24 "LUNA DE AVELLANEDA"

MARTES 31 "AMADEUS"


AV. SIMON BOLIVAR 1375 TABLADA - VILLA MARIA DEL TIRUNFO
LAS FUNCIONES SE REALIZARAN A LAS 7 DE LA NOCHE (HORA EXACTA) – INGRESO LIBRE

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