miércoles, diciembre 12, 2007

YO DECIDO

18:20


Estimados/as:

En estas última horas he podido recibir los comentarios de personas allegadas a mi al respecto de la decisión tomada sobre este espacio. Es inevitable que este lugar no sea un espacio para la difusión de pensamiento, pensar eso ha sido una contradicción dado que la palabra es en esencia el vehículo sobre el cual viaja nuestro pensar. Ese punto ha sido uno de los grandes aportes recibidos. Oigan. ¿Se han puesto a pensar en lo importante que es el messenger?, estas opiniones de las que ahora hablo me las hicieron por ese medio. Punto aparte. Otra de estas personas -a quien aprecio mucho- me manifestaba que uno nunca es totalmente consciente de lo mucho (o poco) que pueda significar su trabajo para las demás personas, a quienes no siempre se conoce. En fin, tomando la sabia frase de Tolstoi, es muy fácil hacer lo que uno quiere, pero el reto de la felicidad está más bien en querer lo que se hace. Si es así entonces echémosle ganas a lo que hagamos, y si estamos metidos en cosas que no nos gustan (cosa nada rara en una sociedad como esta), busquemos hacer algo que pueda satisfacernos. Creo que eso es vital, el hacer simepre aquello que nos nace hacer, es algo que se debe defender por su vulnerabilidad, siempre se ven personas a las que les gusta mucho ordenar u obedecer, pero pocas veces toman sus propias decisiones. Lo importante de tomar una decisión no es su resultado tanto como la autonomía que puede generar en la persona, el resultado se revierte en un nuevo intento, pero el espíritu sumiso es un lastre difícil de quitar y que con el tiempo se enraíza más en la persona. He visto personalmente esto que ahora les digo, y no saben lo penoso que resulta, bueno no tanto como penoso, es también indignante y en muchos casos hasta molesto, tener que tratar con estas personas, con su abulia y, en fin, José Ingenieros, en el libro "El Hombre Mediocre" hace una distinción muy bueno de esto que ahora torpemente y lleno de rabia, trato de explicar. Bueno, por eso pienso en la toma de decisiones como actividad generadora de autonomía y por ende autoestima, y pongo el caso de los niños que se me hacen ahora el sector mas frñagil a este respecto, por que cuanto más se le hacen las cosas a los niños, menos capacidad de solucionar sus problemas tienen y eso les genera una dependencia que muchas veces los inmoviliza cuando se ven solos frente a una disyuntiva. Y con el tiempo se convierten en los adultos que en el trabajo siempre preguntan al jefe ¿Y ahora que hago señor? ¿Puedo ir al baño? o el típico "Lo que usted diga jefe" y demás frases que me hacen hervir la sangre. Decía que se vuelven luego personas incapaces de tomar alguna inicativa propia, vegetales, parásitos, siempre esperando que el otro señale el camino, y esto tiene consecuencias diría hasta económicas pasando por las sociales y demás. Creo que ese es el germen de toda esta cosa en la que vivimos llamada Perú. Ahora estoy cansado, es un cansancio mezclado con molestia. Bien. He decidido escribir cartas a nadie y publicarlas en el blog.

Saludos.

Ronald.

1 comentario:

evohe dijo...

Pensar,querer lo que se hace, crear,satisfacer; aquí o a mil km. de distancia. Aquellos que tienen la sangre caliente de ideas renovadoras e innovadoras observan, razonan y sienten; por lo tanto sufren trágicamente ver la realidad mundana e inmunda,mediocre y servil; para ello es necesario, a veces, vivir dentro de una burbuja azul lapizlázuli y soñar para luego salir y convertirlo en obra real. No estás sólo camarada, no dejes de imaginar y mirar con pasión las cosas, sólo así podemos respirar y saber que estamos vivos.