viernes, febrero 01, 2008

AQUELLA TARDE DEL CERRO

A mis queridos camaradas de la Banda del Basurero.


"Por que la quiero tanto..."
Chino Percy, El Loco del Cemento.



Ya se sabía que no podríamos entrar pero aún así estábamos ahí, bajo el fuerte sol de la una de la tarde sobre nuestras cabezas en las afueras del estadio San Martín. Niños, jóvenes y ancianos, sí, ancianos encorvados de paso lento deambulaban con la franja roja cruzándoles el pecho a la espera, como todos, de ver a nuestro querido equipo. Algunos intentaban trepar los muros, otros forzar alguna de las puertas, siempre mirando los relojes o preguntando la hora con angustia, lo recuerdo como si hubiera sido ayer, compartíamos algunas frutas, la mayoría estábamos sin almuerzo y, apesar de todo, nadie se iba. Así es el muni, un equipo para gente que jamás deja de creer.

La hora avanzaba y con ella el aumento de los desesperados intentos por lograr el objetivo. Alguien habló de un cerro cercano a espaldas del estadio, el local pertenecía a la municipalidad, solo había que convencer al vigilante. Como siempre sucede en un país donde el ninguneo es constante, alguien que de pronto tiene a cincuenta o más personas dependindo de él dificilmente actúa de forma correcta. Luego de varias conversaciones -el tipo este se hacía el especial al punto de desesperar incluso a los mas cautos- pudimos entrar a ese inmenso terral que terminaba en un cerro, previo pago de unas monedas (no le fue tan mal al tipo ese). Y así, los jóvenes primero, entusiastas corriendo para alcanzar la cima, algunos nos quedamos a ayudar a los más viejos, pero todos llegamos a subir. Desde arriba, luego de sortear perros agresivos, un barranco de más de treinta metros que daba al río, y algunos montículos de basura, llegamos a una pequeña cima desde donde se veía la cancha y peligraban nuestras vidas, pero se veía, ahí estaban los once con la franja roja sobre el pecho, la misma que tenemos nosotros en el alma, así que hicimos aquello para lo cual habíamos llegado hasta ahí, alentar.

"No me importa lo que digan, lo que digan los demás, yo te sigo a TODAS PARTES!!! CADA VEZ TE QUIERO MÁS...!FRANJA¡ mi gran amigo..." y así, todo el partido desde el cerro sin parar de alentar. Y ayer que te vi como el mejor jugador del primer partido en copa libertadores de tu nuevo club -donde además anotaste el gol del triunfo-, recordé esa tarde y tus palabras:"Hay que agradecer la gente que hoy vino para apoyarnos". Y estoy seguro, Mazakatsu, que esa gente aún te quiere, que esa gente no te olvidará jamás.

Luego lo vi por la noche en televisión y no podía creerlo, ahí estábamos como dijo Vallejo "Son pocos pero son", cantando con una alegría que no cabía en el pecho, esa alegría que sentimos cada vez que estamos en la tribuna, o en un cerro, o donde sea, alentando al Municipal.


1 comentario:

anarkito dijo...

Saludos desde Lima. Aguante EVO... y el MAS... cuidese Ronald...