lunes, junio 02, 2008

INDIANA JONES Y LA DENIGRACIÓN DE UNA CULTURA


Una mierda, me dijo un compañero mientras salíamos de la sala luego de ver la película, los demás permanecían callados, algunos hablaban de otras cosas para no recordar el mal momento. Y es que luego de ver Indiana Jones y el reino de la calavera, es prácticamente imposible para cualquier persona con un mínimo sentido de dignidad no sentirse brutalmente agredido por el film. Intentaremos desarrollar ahora solo algunos de los puntos que consideramos relevantes en esta película y, aunque en verdad a todos los compañeros asistentes nos haya parecido burda, no podemos negar que sirve perfectamente como un producto de análisis cultural y como ratificación de las estrategias comunicativas que se tejen, en este caso a partir del cine, para reproducir formas históricas de dominación. Comenzaremos citando algunas de las inconexiones históricas, culturales y geográficas que la película presenta. Un investigador, personaje de la película, ha realizado una serie de investigaciones sobre las líneas de Nazca en la zona sur del Perú, lo curioso es que las anotaciones sobre estas investigaciones las ha realizado en, según el film, el idioma propio de la cultura Nazca. El Maya. Sí, es risible, pero no es un error, tiene una clara intencionalidad de confusión histórica, diríamos mejor que a través de una industria cultural tan grande como lo es el cine, es más fácil tergiversar la historia y acomodarla de acuerdo a los intereses de quienes manejan esta industria. Cuando presentan las tomas de Nazca, a donde se dirige Indiana Jones en busca de unos prisioneros, se ven personas vestidas con ponchos típicos de la sierra y en el fondo se escucha música Mexicana, siendo Nazca una zona costera y calurosa, como ya dijimos al sur del Perú. Lo más inaudito es que en una de las escenas muestran cataratas en el río Amazonas, utilizando imágenes de las cataratas del Iguazú, y claro, los hombres y mujeres de rostros andino - amazónicos aparecen como salvajes con tapa rabos haciendo sonidos guturales y atacando a los personajes –que obviamente representan al hombre blanco occidental- con cerbatanas. Alguien podría decir que el cine es ficción, y como tal no esta en la obligación de estar estrictamente ligado a la historia de los hechos que narra, y claro, tendría razón, pero no deja de resultar algo sumamente curioso que siempre los discursos al respecto sean elaborados en ciertas partes del mundo y construyan una imagen, con clara intencionalidad, sobre personas de ciertas “otras” partes del mundo. Pero más allá de estas inconexiones ex profesas presentadas en la película, está un asunto de fondo. La deslegitimación del conocimiento histórico y ancestral producido en esta parte del mundo. Claro, el hombre occidental, con la historia soplando a su favor durante siglos, al pertenecer a civilizaciones como Grecia y Roma que alcanzaron altos niveles de desarrollo, sí fue capaz de realizar grandes y complejas construcciones para su época, construcciones que hasta hoy continúan asombrando al mundo, pero, el hombre andino – amazónico, el hombre perteneciente a aquellas culturas americanas que por carecer de escritura (Que sí la tenían pero resultaba incomprensible para la concepción del colonizador), en el caso Quechua Aymará, fueron condenados a la postergación histórica, ellos, esos hombres no pueden ser capaces de crear, de construir su propia cultura, su propio conocimiento, y es por eso que, en la película y muchos otros textos producidos por occidente, la construcción de todo este conocimiento se relaciona con seres de otros mundos, con extra terrestres, negando así el reconocimiento a la sabiduría de las culturas americanas, la misma que en gran parte fue destruida durante el proceso de colonización. Esto es a nuestro juicio lo más grave y atentatorio contra nuestro continente y sus culturas que se presenta en este film, un acto execrable que se enmarca dentro de las no tan nuevas formas de dominación y sometimiento cultural. El rechazo rotundo a este tipo de películas orientadas a la denigración cultural de todo un continente es ahora un acto urgente y necesario, no solo para nosotros los que hemos tenido el honor y la bendición de haber nacido en estas tierras, sino para cualquier persona que respete el conocimiento y la sabiduría de la humanidad misma.

3 comentarios:

perrorabioso dijo...

Una verdadera pija la peli compadre, una mierda pura, sin contaminaciones, mierda en su estado virgen...
Imaginate si hubieses pagado 30 mangos por ver esa peli jajajajajaja, bueno che, me debes un Fernet.
Saludos Pata

perrorabioso dijo...

Una verdadera pija la peli compadre, una mierda pura, sin contaminaciones, mierda en su estado virgen...
Imaginate si hubieses pagado 30 mangos por ver esa peli jajajajajaja, bueno che, me debes un Fernet.
Saludos Pata

Helga Vega dijo...

Fui a ver la película el día del estreno mundial. La sala estaba llena de gente. En la primera mención de Perú la gente de la sala aplaudió!!! Lo gracioso fue que al terminar la película, entre los comentarios, solo pude entender: gringos ignorantes jajajajaja.