jueves, agosto 27, 2009

EL PROFESOR CACHIPORRA...

NUEVAMENTE...A PEDIDO DEL PÚBLICO...REFLEXIONES PEDAGÓGICAS NARRADAS DESDE LA IGNORANCIA PRESENTAN...A SU ARTISTA EXCLUSIVO...

EL PROFESOR CACHIPORRA en...

"PSICOPEDAGOGÍA"


La señora García llegó al colegio preocupada por el repentino cambio de comportamiento en su pequeño Julio. Fue atendida por “Cachiporra” quien de inmediato la invitó a pasar a su oficina.

- Hasta hace unas semanas era un chico muy tranquilo en casa, pero ahora no me obedece y hace lo que le viene en gana…

Cachiporra escuchaba con atención a la preocupada madre, pensando en la explicación que le daría, aplicando sus conocimientos de psicopedagogía aprendidos en todos estos años en la escuela. Cuando la señora García terminó de hablar, Cachiporra tiró el cuerpo para atrás en su silla reclinable mientras se acariciaba la barbilla en aspecto reflexivo. Sobre su cabeza un cuadro de Bruce Lee en posición de ataque.

- Es curioso señora, Julio tiene buena conducta en la escuela, me parece que estamos frente a un claro caso de inversión de conducta en espacios diferenciados...

¡Zas! El psicopedagogo Cachiporra acababa de descubrir el problema, ahora solo faltaba que la confusa madre pidiera al profesional aquella necesaria explicación que le permitiría a este, discernir sobre tan complicado cuadro y así, aunque sea por unos minutos, dejar de ser el simple auxiliar de escuela nacional que siempre había sido.

- Y... ¿Eso qué quiere decir?

El auxiliar tiene las manos en los bolsillos, camina lento por la habitación, es un hombre que busca entre sus amplios conocimientos el necesario para dar una explicación adecuada y satisfactoria.

- Eso quiere decir, estimada señora, que Julio invierte su conducta de acuerdo al espacio en que se desarrolla, aplicando determinadas formas en uno y determinadas formas en otro, creando así una disfuncionalidad de comportamiento en sus dos espacios vitales, escuela y casa.

¡Listo! Habló el doctor, dijo para sí Cachiporra –con inocultable satisfacción- regresando al escritorio. Frente a él, la señora García acercaba su pequeño rostro con las cejas fruncidas y preguntó casi en tono de intimidad:

- Profesor...entonces.... ¿Qué es lo que tiene mi hijo?

Cachiporra dejó resignado la psicopedagogía, se tronó los dedos y dijo:

- Nada señora, su hijo solo tiene ganas de joderle la vida ¿Ha probado darle un par de cachetadas bien dadas?




Un relato de: Ronald Vega

1 comentario:

Anónimo dijo...

soy auxiliar de educacion, usamos psicologia para tratar adolescentes que no es cosa facil... no creo que sea malo o simple por que lo que escribes de hecho que sale de ti y debe ser lo que sientes... al menos trabajo.

arfff!!