martes, octubre 18, 2011

LOS SECRETOS DEL SILENCIO




Por un miembro de la orden de los Magos


El triunfo en el arte consiste en comulgar con el genio del silencio creador.
En mayor o menor grado toda alma humana es creadora inconsciente de obras maestras de belleza, de gracia, de armonía.

Dentro de la mente el artista místico está trabajando, mezclando los colores, haciendo maravillosos dibujos, evocando armonías, formando frases, hasta que, aunque desconocido, se convierte en pintor , escultor, arquitecto, músico, poeta, orador, no esperando más que el don de la divina expresión.

Para oír la voz interna se debe acallar las cosas externas. La confusión y barullo del mundo debe dar lugar al inefable mundo del silencio.

Entonces, de la gran profundidad del invisble Yo, una por una irán surgiendo imágenes de belleza, de maravilla, de poder, brotando de la mente y haciéndose invisbles a la eterna visión.

Estar solo con su propio Yo, es como estar en el centro de un vasto templo resonante, con los ecos de millares de centurias.

Solamente oye aquel que pone sus oídos en estado perceptivo para los inefables sonidos del silencio; ve solamente aquel que mira las visiones invisibles para todos.

¿Habéis tentado alguna vez explorar las maravillosas profundiades del ser, los abismos de vosotros mismos?

Allí existe un reino de atmósferas mucho más mística que en los simbólicos muros del antiguo Egipto, más coronado de misterios que el templo de Eleusis, más resonante de armonías espirituales que en todos los templos: allí hay profecías, cuadros, poemas, descubrimientos, invenciones, sabidurías y filosofía.

¿Quisiérais familiarizaros con lo que ya conocéis? Esperad y oid: comulgad a menudo con el silencio del Yo. Evocad de las profundidades del ser lo que mas queráis y vigilad la visión mientras se desarrolla.

Pero en los momentos de silencio, no comulguen solamente con vuestro propio yo, sino también con todas las huestes de espíritus invisibles que flotan en torno vuestro. Los pensamientos, ensueños, poemas, oraciones, historias y literaturas de millares de años, son vuestros: pero hay que pedirlos.

Trabajad en la memoria, leyendo y comulgando a menudo con la sabiduría de la tierra, viviente y ardiente, para que el alma no se vacíe sino que se llene de fuerzas mentales.

Quedaos solos a menudo, por que la soledad es el mejor amigo del investigador. La mente humana está sana sólo cuando está en calma. Algunas veces las tumultuosas aguas de la confusión ahogan.

Los grandes problemas se resuelven solamente cuando la mente se encuentra libre de toda emoción perturbadora y el alma reposa liberada de toda ansiedad.

El que debe ser conquistador de los hombres, debe estar lleno de paz en sí mismo. El que quiere ser maestro debe aprender a abstenerse de las condiciones de los hombres, de las pasiones y de los hábitos, surgiendo en el supra yo, donde todo es profunda calma y tranquila imaginación.

Unicamente así, cuando se está completamente abstraído, la mente trabaja con la intensidad del deleite; entonces la inspiración divina penetra hasta la médula, entonces el triunfo corona las reacciones del genio que acaba de despertar.

Los dioses esperan al alma que entra en la contemplación silenciosa. Para ella los misterios son como un libro revelado.

Las maravillosas realizaciones de la Naturaleza se producen en laboratorios silenciosos. En silentes abismos. Ella conduce las vibraciones mudas y las introduce en el vasto laboratorio de los universos vivientes.

El silencio es la fuente de poder. El silencio es el alma de la cordura.
El silencio domina al temperamento maligno, subyuga a la lengua tumultuosa, ordena el lenguaje deliberado, despierta en el interior al Dios de la Sabiduría, y a menudo transforma al salvaje en santo.

Estad serenos y sabed que el "Yo es Dios", es el precepto de la experiencia universal.