miércoles, junio 06, 2012

PRIMER DESCUBRIMIENTO - TRISTÁN D'MAR


Tendría yo unos diez años. Pasaba las tardes en casa haciendo mis tareas del colegio y, al terminar, salía a  la calle a jugar con mis amigos, todo tranquilo, todo normal. La tarde en que cambiaría mi vida para siempre comenzó con un auto estacionándose a la entrada de casa. Corrí, como era mi costumbre, hacia la puerta para ver quién era. Vi bajar del auto al chino Toño: taxista, viejo amigo de la familia que venía de visita. El auto del chino era un Wolkswagen escarabajo, y siempre que llegaba a casa me dejaba quedarme dentro del auto; esa tarde no fue la excepción, esa tarde mi vida estaba por comenzar.


Dentro del auto hago lo de siempre: muevo el timón de un lado a otro imaginando que estoy en una competencia de fórmula uno. Me pongo de pie para alcanzar el retrovisor y acomodarlo mirando hacia abajo de tal forma que pueda verme en mi rol de Niki Lauda. Antes de verme, el espejo refleja un objeto que está en el asiento posterior de mi bólido. Esa pequeña y colorida caja de plástico que estaba ahí, como ajena a todo, como si acabara de aparecer de la nada, contenía lo que hoy, después de tantos años, puedo asegurar fue el primer gran descubrimiento de mi vida.


Como si tomáramos un objeto extraño mientras caminamos en un planeta extraño, así tomé la caja y saqué el cassette. Lo metí en la cassettera, Niki Lauda estaba ya muy lejos de ahí. Cuando sonó el !clack! que anunciaba que la música, o lo que fuera en ese momento para un niño de diez años, estaba por comenzar, subí el volumen, tiré el asiento para atrás, cerré lo ojos y supe que la realidad es uno de los peores inventos del hombre...








Entonces tocaron la ventanilla del auto. El chino ya se iba, yo escuchaba el casette por tercera vez. ¿Te gusta?, me pregunta el chino. !Claro! contesto yo de inmediato. Quédatelo, me dice, alguien lo dejó olvidado en el asiento trasero.


Hasta ese momento no sabía qué era esa música, ni quienes la cantaban, mucho menos entendía lo que decían las canciones; el nombre que aparecía en el casette me era totalmente indiferente, no me decía nada, no sabía quienes eran, cual era su historia, no sabía nada en absoluto. Lo único que supe aquella tarde, era que a partir de ese momento, mi vida no volvería a ser la misma. 




Tristán D`Mar

2 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Grande chino!

Anónimo dijo...

necesitamos un mejor texto un mejor momento..no va