viernes, junio 01, 2012

POSIBLES ESCENARIOS


Julio Dalton
Analista político


Ante el desarrollo de los hechos que se suceden en el Perú en los últimos días, existen ya algunas aseveraciones sobre las cuales pocos pueden dudar.  La primera es que el presidente Ollanta Humala ha traicionado las esperanzas de muchas de las peruanas y peruanos que optaron por él en las urnas, estableciendo un co gobierno con la derechas tradicional, erigiéndose en defensor de los beneficios que ésta obtiene a costa no solo de la explotación desmedida de los recursos naturales, sino también  del funcionamiento de una maquinaria comunicacional embrutecedora – distractiva que favorece a grandes consorcios empresariales transnacionales.

Existen conflictos como los mineros, que vienen de años atrás y, al no ser solucionados por los gobiernos de turno, -que prefirieron aplazar los problemas para no incomodar a los inversionistas- estallan ahora ante nosotros. Humala responde con lo que más conoce: estado de emergencia. Entonces aquí estamos, siguiendo el camino trazado en la “hoja de ruta” que el gobierno aceptó seguir como parte de su compromiso de no tocar los beneficios que esos pocos obtienen en desmedro de lo muchos. Pero la situación deviene ya insostenible y esto lo demuestra el uso indiscrimando de la fuerza, entramos al medio año y ya hemos tenidos dos estados de emergencia, pérdidas de vidas humanas, detenciones, es decir, un clima de tensión constante ante el cual se abren una serie de situaciones que podrían darse en un mediano plazo.

Por un lado es probable que todos estos conflictos terminen beneficiando a la derecha tradicional que vería en ellos la creación de circunstancias favorables para un golpe de estado tipo Honduras, mediante el cual puedan retomar el poder (poniendo en el gobierno a un títere más confiable y leal a sus intereses) y seguir expoliando el país con total impunidad.  

Otra de las posibilidades es que Ollanta Humala reviente. Reaccione ante la insostenibilidad de su actual discurso y, cansado –pero sobretodo avergonzado- de su papel de defensor de los intereses de la derecha, decida cortar con ellos, situación en la que tendría necesariamente que enfrentarse abiertamente a los medios de comunicación del empresariado (rpp, el comercio, canal N) que son quienes manipulan en gran parte el pensamiento de la población. Entonces Humala se convertiría, para estos medios y para los empresarios, en un dictador.

Queda claro que se esta aguantando a este gabinete hasta Julio y apartir de ahí se vendrán los nuevos cambios y la dirección que ha de tomar el gobierno. La maquinaria embrutecedora de los consorcios televisivos continuará su trabajo de distracción, de circo para las masas. Los conflictos apuntan a agudizarse, el gobierno esta cada vez más cerca de una situación límite. O sucumbir a los caprichos de la derecha cavernaria o rebelarse ante esta y apostar por el pueblo que lo eligió y que, aunque parezca increíble, aún conserva la esperanza.



Foto: Observador Global