martes, febrero 26, 2013

RAZONES DEL NO...


Escribe: Julio Dalton.



Ha quedado claro: siempre elegimos al menos malo. Pero cuando el malo reaparece en escena para pretender hacerse de un papel que ya no le corresponde, a ese menos malo tenemos que defenderlo.

Y si detrás del malo están apristas y fujimoristas con mayor razón.

Lo menos malo para Lima está encarnado en Susana Villarán, lo malo en Castañeda y su alfil Marco Tulio Gutiérrez.

El diario fujicomercio habla de empate técnico, eso quiere decir que el Sí está por los suelos.

Susana se ha enfrentado a las mafias más grandes de la ciudad: comercio y transporte. Y está pagando las consecuencias de su osadía. Algunos dicen que Susana quiere blanquear Lima. Triste argumento que solo manifiesta un total desconocimiento de esa ciudad serrana, andino - amazónica, donde se concentran todos los colores del Perú.

Entonces ¿Los revocadores son mafiosos? Peor,  son apristas y fujimoristas.

Susana tampoco es la buena de la película, pero ya lo dijimos: es lo menos malo que había. 

Han buscado polarizar el asunto, hacer ver como si la lima asfaltada, la lima católica (PPC), la Lima progre (Derechos Humanos y ong) la Lima de neón está con Susana. Y por otro lado la Iima estera, la lima cerro de colores, esta con los revocadores. Eso no es cierto. Eso solo responde a la intención polarizadora que beneficia a quien tiene las de perder.

Es claro que el eslogan “Lima para todos” es una mentira. Que Susana, aunque ordene y se meche con las mafias, e intente por todos los medios ordenar, no podrá: somos hijos del caos y la necesidad.

Ese caos natural es el que hay que encausar, construir desde lo que naturalmente hemos formado como sociedad: fortalecer nuestros mercados, no sacarlos para poner “supermarkets”.

Lima es un gran laboratorio, en sus barrios se desarrollan las formas del futuro, en arquitectura, música, gastronomía! O acaso las recetas las inventan los cheff marca Perú??

En los barrios de Lima nace lo nuevo y cuando los barrios sean conscientes de eso la cosa podrá cambiar de verdad.

Mientras tanto hay que defender la ciudad de los malos y apostar por los menos malos, es lo que siempre hemos hecho. 

Por mi parte no es estar a favor de Susana sino en contra de los que hirieron casi de muerte moral a este país.




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