lunes, agosto 26, 2013

TERCERAS (Y ÚLTIMAS) APROXIMACIONES A LA TRESPUNTACIÓN: LAS FUENTES Y EL GRUPO ESPECIAL.



Escribe: Ronald Vega

Aquí finalizan nuestras “aproximaciones” a un tema tan importante como la Trespuntación. En adelante, todas las informaciones al respecto, estarán a cargo de un grupo de investigadores/as que, con la rigurosidad científica que el caso amerita, se encuentran actualmente realizando diversos experimentos que permitirán ampliar nuestros conocimientos sobre el tema.

Antes de poner punto final a nuestras aproximaciones, detallaremos algunas características de nuestras fuentes, para terminar con información básica sobre el grupo de investigación que continuará el trabajo.

Nuestra fuente principal para estas aproximaciones, han sido las experiencias vividas por un trespuntado en grado cósmico, quien conforme avanzaban sus niveles trespuntatorios, comenzó a escribir un diario bajo el título “Diario de un trespuntado”. Tomando algunos apuntes de este diario, además de entrevistas personales que sostuvimos con el paciente, realizamos estas tres aproximaciones al tema.

Posteriormente, y gracias a la gentil colaboración de nuestra compañera Josefina Matta, obtuvimos el concepto de Trespuntar del “Diccionario Cósmico”, el mismo que aquí reproducimos:

Pronunciación:  /trespun.ˈtar/
Etimología:  Del latin trespuntare (trespunto, trespuntas, trespuntare, trespuntavi, trespuntatum). La hipótesis de una colisión entre las palabras tres (trēs, tria) ypunctus (del participio pasivo de pungō, pungere) no es totalmente convincente, dada la diferencia semántica significativa entre el numero tres (incluso en el caso en el que se puede inferir un tono superlativo, como en “tres dedos de frente”) y la palabra punto, que según las opiniones comunes, se indica principalmente en el fin del sentido gramatical y lógico de un periodo o de una sola oración. 

Detalladas entonces las dos fuentes que generaron estas aproximaciones, y para terminar de una vez con ellas y dar paso al trabajo del grupo especial, expondremos algunas cuestiones básicas sobre la conformación del grupo de investigación Trespuntológica.

Puesto que el mismo tema exigía un nivel mayor de investigación, algo que vaya mucho más allá de unas simples aproximaciones, por iniciativa de quienes trabajan en esta página, se creó el GEIT (Grupo Especial de Investigaciones Trespuntológicas), el mismo que según su acta de fundación (que por su extensión no puede ser ahora publicada) tiene como fin principal “Extender, en base al principio de experimentación, el concepto de Trespuntar, poniendo mayor énfasis en su grado cósmico, con la finalidad de crear las bases sobre las cuales ha de continuar en el futuro la evolución Trespuntológica de nuestra especie…”

El GEIT tiene un tiempo estipulado para realizar su trabajo. En el transcurso de ese tiempo, deberá presentar informes y otros documentos sobre los avances de sus investigaciones, los mismos que en cuanto estén listos, serán íntegramente publicados en esta página con la finalidad de brindar a los interesados/as herramientas que les permitan continuar, ya sea solos o en nuevos grupos, las investigaciones con sus propios medios. Según el GEIT esta es una forma de “Democratizar los conocimientos Trespuntológicos”.


Aclaradas estas cuestiones, finalizamos nuestras “aproximaciones a la Trespuntación”, seguros que en adelante podremos compartir información específica sobre el tema, gracias al trabajo que el GEIT ha comenzado ya a realizar. A manera de infidencia, doy fe que en el laboratorio de este grupo especial, entre otras cosas, hay un ómnibus y una bicicleta. 







viernes, agosto 23, 2013

EL BALDÍO - LA RENGA



Las garras de un terrible ser 
desplumaban a un angel en el cielo 
desde aqui lo vi caer 
hacia el baldio de los misterios 


Yo corri desesperado 
sentí el ardor de una herida abierta 
estaba el angel ahi tirado 
y en sus ojos habló la tristeza


"No me mires asi 
Dios me ha hecho para caer 
y no sientas pena por mi 
tal vez vivir cueste el pecado 
y si todo lo soñado, no vive en la realidad 
es el ángel que te cuida 
el que ves caido acá."

 
Las espinas del cardo santo 
lo abrazaron en su caida 
y entre sahumerios de basura 
el angel aquel se moría 


Se hundio un vacio a mis espaldas 
y senti que solo me quedaba 
en el baldio de los misterios 
con esos ojos tristes que me hablaban... 

"No me mires asi 
Dios me ha hecho para caer 
y no sientas pena por mi 
tal vez vivir cueste el pecado 
y si todo lo soñado 
no vive en la realidad 
es el ángel que te cuida 
que se está muriendo acá...

 
El angel que te cuida 
se esta muriendo acá..."





jueves, agosto 22, 2013

SEGUNDOS APUNTES SOBRE LA TRESPUNTACIÓN: EL TRESPUNTAR CÓSMICO. (Algunas recomendaciones)




Escribe: Ronald Vega

El trespuntar cósmico es la sonrisa del futuro observándonos del otro lado de esa “puerta al infinito” diciéndonos: vente viejo, o pensabas que eso era todo.

El trespuntaje cósmico podría meter a quien lo vive en graves problemas. Al principio, todo comenzará a parecerle extrañamente perfecto, hecho a la medida de lo que siempre quiso: las flores tendrán los colores que usted decida, lo mismo el cielo y el mar, ¡el trespuntado cósmico será capaz de pintar el mundo del color que prefiera!

Pero cuidado, uno de los principales peligros de la trespuntación cósmica es que puede, de tan perfecta que es, hacer caer a quien la vive en tormentosas aguas de irrealidad. La duda lanzará zarpazos furiosos, agazapada bajo la sombra del miedo. Tanta maravilla a mi alrededor –pensará la persona cósmicamente trespuntada-, algo malo habrá de suceder.

En el fondo no tiene de qué preocuparse. Si su trespuntar es realmente cósmico superará este momento. Y si no lo es, no se desconsuele, nadie podrá jamás arrebatarle la alegría de haber vivido, aunque por breve tiempo, uno de los momentos más hermoso de su existencia en este mundo.

Cuando desaparecen las dudas, y acepta que su emisión de frecuencias trespuntatorias ha superado con creces los estándares permitidos en el mundo terrenal, es decir, cuando compruebe fehacientemente que esas cuatro letras le son ahora inservibles, en ese momento su nunallika estará trespuntada cósmicamente.

A partir de ahí, usted ya no hace las cosas, usted se hace con ellas. En ese momento se esta dispuesto a renunciar a todo; usted podrá pararse delante de un dragón, con un alfiler en una mano y un gotero en la otra. Así, enfrentará al dragón y lo vencerá, porque comprobará que el dragón no existe, jamás existió. Ni tampoco el gotero, ni el alfiler, ni usted.

Entonces solo será. Usted será algo desconocido, pero será. Será lo que siempre quiso ser.





lunes, agosto 19, 2013

LA IDEA QUE NOS PARIÓ...

Escribe: Ronald Vega.



Aquí nunca ha existido una sala de exposiciones para obras de arte, jamás se ha convocado a un concurso, las bibliotecas son cementerios de libros, leer una pérdida de tiempo, ser diferente una condena. Entonces todo bien, o te amoldas o te jodes, nada de creerse pintor, o dibujante ni mucho menos poeta, qué es eso, de qué te va a servir en la vida, no ves cómo la gente normal estudia una carrera en la universidad (los que pueden, claro) o en donde sea y se consiguen un trabajo para ser hombres de bien.  Sí, de bien vestir, de bien comer, de bien beber. No todos quieren eso y por suerte muchos de los que no  lo quieren y se resisten a una vida en extremo aburrida, encontraron en el arte una razón para no matarse.

Sí, creer y apostar por el arte en este lugar. Solo mira alrededor y hazte una idea. No-hay-na-da que favorezca el desarrollo del arte. Cero espacios para la formación, menos para la promoción (comenzamos diciendo que jamás ha  existido una sala de exposición) y menos para difusión.  No hay nada. Cuántos artistas de tu barrio conoces. Ninguno. Y lo peor no es eso, lo peor es que creas que porque no conoces a ninguno simplemente no existen. Si ya lo dijo El Principito: lo esencial es invisible a los ojos.

“No teníamos agua para beber pero sembramos árboles”, esta frase de Leoncio Bueno grafica perfectamente el trabajo que un grupo de personas viene realizando desde hace algunos meses. Es simple, partimos desde el reconocimiento de nuestra condición migrante tomando quizá la característica más importante de esta condición: el comercio. Somos comerciantes, lo hemos sido desde siempre, nosotros inventamos los mercados, las paraditas, nuestros abuelos, nuestros padres han llegado desde la Sierra o la Amazonía, pusieron pequeños puestos, vendían, compraban, pregonaban. La idea del mercado siempre estuvo presente. Entonces, ¿Cabe quejarse de que no hayan salas de exposición, o editoriales que difundan a nuestros raros y escasos jóvenes interesados en la literatura? En fin, ¿hay que quejarse por que nadie da bola a los que se interesan por el arte en este lugar? Hay mil razones y más para quejarse, pero eso es tan inútil como no hacer nada.

Retomando la idea que nos parió como sociedad llevamos el arte a los mercados o creamos mercados para el arte. Medio kilito de poemas, un cuartito de comics, a cuanto salen sus cuentos casero, deme un solcito de cine clásico y así. Qué salas de exposición ni editoriales, si aquí todo es nuevo. ¡Adelante artistas Cachineros! ¡Volvámonos todos ambulantes del arte! A subir en los micros y vender pinturas, poemas, cuentos.

Por ahora llevamos nuestros trabajos a los mercados, a las calles, ahí donde debe estar cuando la cultura, el conocimiento en fin, no es rentable para la burocracia política embrutecedora. De ellos no cabe esperar nada. A las calles con todo nuestro arte. Generemos consumo cultural para resistir en algo la ley que nos domina: si embrutece es masivo.


¡A sembrar árboles en medio de este desierto!



Cachiner@s en acción...

miércoles, agosto 14, 2013

HIMNO A LA BELLEZA




¿Vienes del hondo cielo o surges del abismo,
belleza? Tu mirada infernal y divina
confusamente vierte el crimen y el favor,
por eso se te puede comparar con el vino.

Contienes en tus ojos el ocaso y la aurora,
y derramas perfumes cual tarde bochornosa;
son tus besos un filtro y tu boca es un ánfora
que acobardan al héroe y al niño valeroso.

¿Sales de negra sima o bajas de los astros?
como un perro, el Destino sigue ciego tus faldas;
vas sembrando al azar desventuras y dicha,
y todo lo gobiernas y de nada respondes.

Caminas sobre muertos, Beldad, de ellos te burlas;
el Horror no es la menos hermosa de tus joyas,
y el Crimen, entre todos tus dijes más queridos,
danza con complacencia en tu vientre orgulloso.

La falena ofuscada vuela hacia ti, candela,
crepita, estalla y dice: !Bendigamos la llama!
el amante jadeando junto a su bella dama
semeja un moribundo que acaricia su tumba.

¿Qué importa que tu vengas del cielo o del infierno,
belleza, monstruo enorme, ingenuo, pavoroso,
si tu mirar, tu risa, tu pie, me abren la puerta
de un ansiado Infinito que nunca conocí?

De Satán o de Dios, ¿qué importa? Ángel, Sirena,
¿qué importa si tu vuelves -hada de ojos de raso,
fulgor, ritmo, perfume, !oh mi única reina!-
menos horrible el mundo, menos grave el instante?


Charles Baudelaire 
"Las Flores del Mal" Edición de Manuel Neila.











domingo, agosto 11, 2013

PRIMEROS APUNTES SOBRE LA TRESPUNTACIÓN.


Escribe: Ronald Vega


Es probable que uno de los primeros indicios sobre este tema, haya sido planteado por Raymond Quenau en sus “Ejercicios de estilo”, principalmente en aquel titulado “Palabras compuestas”. Sin embargo, es necesario señalar que esta no deja de ser una simple probabilidad histórico-morfológica.

Semánticamente, el verbo infinitivo trespuntar no es otra cosa que una puerta al infinito de la mirada. O una mirada al infinito de la puerta, o un infinito en la puerta de la mirada, o simplemente flotar.

La creación del trespuntaje desnuda la pequeñez de palabras (verbos, para ser más específicos) que antes de su existencia creíamos totalizadoras. Por ejemplo, y lo diremos directo y sin ambages, el verbo amar.

En esa breve palabra de cuatro letras podía caber la totalidad del sentimiento más hondo del alma humana, años de sufrimiento y alegría, lágrimas y sonrisas, ¡cuántas cosas podrían caber en tan solo cuatro letras!

Lector/a: comprenderá usted que no se trata de una cuestión meramente numérica. Imposible reducir la importancia del trespuntar a algo tan nimio. De lo que se trata aquí es de reconocer la amplísima posibilidad de crear y habitar paisajes marinos y de montaña que ofrece la trespuntación a la especia humana.

Trespuntar es abrir una ventana cerrada por siglos y ver entrar la luz. Es imposible ser trespuntado y no tener una idea de luz. La trespuntación y la luz han ido siempre de la mano. La luz es el alma de la trespuntación. Trespuntar es crear luz.

El real significado de trespuntar está por escribirse. Estos son solo unos primeros apuntes para dar testimonio de la existencia de esta nave que remonta al infinito. La trespuntación es como la representación de la caída de una bola de nieve en una tira cómica: crece conforme avanza.

Quedan sueltas muchas preguntas al respecto. Necesitamos saber si, por ejemplo, es posible trespuntar a un árbol, o una bicicleta, o si alguien puede ser trespuntado por un ómnibus, o si la trespuntación puede tener aplicaciones pedagógicas e influir en el aprendizaje.

Como vemos, hay todavía mucho por conocer y experimentar (¿o experimentar para conocer?) sobre el tema. El trespuntaje es una experiencia única y liberadora, capaz de volver blanda una piedra o cambiar el curso de los ríos que viajan por tus ojos.


Quedan entonces estas líneas, como los primeros apuntes sobre el tema. Ahora, a bailar y cantar. 




viernes, agosto 02, 2013

LA CONQUISTA DEL MIEDO...





Escribe: Josefina Matta



Por ejemplo del miedo a la censura. A esas voces que como hienas escondidas en la oscuridad, esperan un mínimo asomo de originalidad en el pensamiento y la acción del individuo, para lanzarse sobre él cargadas de epítetos ridiculizantes, en un primer momento, y con rasgos patológicos si la originalidad persiste. 

Evítese la típica imagen de la vieja fisgona anteojuda ruleros en la cabeza y cremas sobre la cara. Las voces a las que aquí nos referimos están dentro de nosotros y son similares a las de mamá abuela profesora monja policía ministra presidenta o, sus pares masculinos.

Viola el qué dirán y te habrás salvado. Para esto tendrás que descubrir que quien te habita no eres tú sino lo que quieren de ti. Y eso, además de difícil, es muy desagradable. 

El miedo es la esencia de la manipulación de masas. Del miedo nacen todas las razones de nuestros actos. Por miedo estudiamos, trabajamos, consumimos, amamos. Es el miedo al rechazo el que sustenta la homogeneidad, el miedo a quedarse solo lo que nos lleva a buscar un compañero o compañera. El miedo al caos lo que nos lleva a aceptar un orden que no elegimos. El miedo al paso del tiempo lo que sustenta toda la industria de la belleza. El miedo a no ser profesional, que lleva cada año a millones y millones de jóvenes a abarrotar las academias pre universitarias y terminar estudiando carreras que jamás les interesaron, pero que les garantizarán menos razones para descubrir la mentira que se esconde tras esa verdad en la que fueron formados. 

El miedo no es cualquier cosa. Nos ha sido implantado desde nuestros primeros días. Sus semillas tienen forma de órdenes indiscutibles y sus frutos de auto represiones.

Cada uno es lo que hay detrás de sus miedos. 



"Cada uno es lo que hay detrás de sus miedos"

jueves, agosto 01, 2013

A CORRER...







Escribe: Julio Dalton



Hace algunas semanas comencé a intentarlo y, aunque hasta ahora no haya llegado a la periodicidad deseada, no puedo negar que el acto de correr (salir a correr, o trotar, o como se le quiera llamar -incluso con esos ridículos anglicismos del tipo footing o similares-) tiene influencias en más de un aspecto de la vida cotidiana.

Comenzaré afirmando, por mi propia experiencia, que no es necesario ser deportista para entregarse a esta práctica. Ni siquiera, creo yo, es necesario que la idea del deporte o la vida sana sean la principal motivación. Salir a correr por las mañanas es una forma de enfrentarse a uno mismo, poner cara a cara pereza y voluntad, siendo la cama el primer escenario donde estas dos contendoras se encuentran. Esa es, en suma, la competición más importante: contra uno mismo.

Cuando no se tiene el hábito del deporte, lo peor que puede hacerse es forzarse, de buenas a primeras, a cumplir determinadas metas del tipo, dos vueltas al parque a paso ligero, o cinco vueltas a trote lento. Se corre el riesgo de no cumplirlas y eso podría generar abatimiento. Cuando salimos a correr ponemos en juego el amor propio. Por eso lo mejor será, cuando recién empezamos, medirnos. Correr sin querer lograr nada, tan solo observando cómo se adapta nuestro cuerpo al trabajo, reconociendo y aceptando nuestras limitaciones (sobretodo cuando se es fumador y sedentario) y posibilidades. Cuando sabemos lo que podemos dar, sabemos desde donde comenzar. 

Como en la vida, al salir a correr encontramos personas que piensan que todo lo que hacen es parte de una competencia. Estas personas pasan por nuestro lado a trote mas rápido que el nuestro -sea porque su nivel de resistencia es mayor, sea porque les hace bien al autoestima pasar a otros corredores- dejándonos muchas veces una sensación de retraso que, si no la sabemos comprender, podría ser perjudicial. Partimos de la idea de no estar en competencia salvo contra nosotros mismos. Es decir, poder mantener el ritmo adecuado que nos permita pasar de las dos vueltas durante los primeros días a las cinco de la semana siguiente y a las diez vueltas después del primer mes de trabajo. Esas deben ser nuestras pequeñas grandes victorias, por eso es mejor evitar el absurdo y tácito juego de ver quién corre más rápido entre los corredores del parque por la mañana.

Conocí un tipo de esos. Cada que aparecía un corredor, el hombre se esforzaba por adelantarlo, y al hacerlo erguía el cuerpo y estiraba las piernas más que de costumbre. Una mañana que llegué algo tarde al parque, el hombre estaba ahí; al verme aceleró el paso hasta pasar por mi lado con su gesto habitual. Cuando me encontraba por la segunda vuelta, siempre manteniendo el ritmo habitual, el hombre prefirió detenerse antes de saberse alcanzado por mi trote lento y acompasado. 

Al correr (tal como me lo dijo un amigo corredor hace algún tiempo) tengo la sensación de alejarme de algo que no quiero, de dejarlo atrás y a su vez de acercarme a otra cosa, a algo que deseo, un objetivo tal vez; pero también llega el momento en que uno ya no es consciente de la existencia de sus piernas o brazos, como entrar en un estado de alteración de la consciencia a la hora de correr, entonces pierdes la cuenta de cuantas vueltas llevas y es como si el cuerpo funcionara divorciado de la mente. Sobre eso no tengo mucho que decir, se trata de sensaciones que desde hace poco he comenzado a experimentar.

Lo que si puedo asegurar es que el hábito de salir a correr por las mañanas, cambia radicalmente las formas de enfrentarnos a un nuevo día. La liberación de tensiones que el correr produce, hace que estemos más aptos para enfrentar adecuadamente situaciones de tensión, renueva nuestro ánimo para el trabajo pero sobretodo, nos da la certeza de saber que podemos realizar las cosas que nos proponemos, que somos poseedores de voluntad para hacerlas; correr fortalece nuestra confianza en nosotros mismos. 




 "Cuando sabemos lo que podemos dar, sabemos desde donde comenzar".