domingo, agosto 11, 2013

PRIMEROS APUNTES SOBRE LA TRESPUNTACIÓN.


Escribe: Ronald Vega


Es probable que uno de los primeros indicios sobre este tema, haya sido planteado por Raymond Quenau en sus “Ejercicios de estilo”, principalmente en aquel titulado “Palabras compuestas”. Sin embargo, es necesario señalar que esta no deja de ser una simple probabilidad histórico-morfológica.

Semánticamente, el verbo infinitivo trespuntar no es otra cosa que una puerta al infinito de la mirada. O una mirada al infinito de la puerta, o un infinito en la puerta de la mirada, o simplemente flotar.

La creación del trespuntaje desnuda la pequeñez de palabras (verbos, para ser más específicos) que antes de su existencia creíamos totalizadoras. Por ejemplo, y lo diremos directo y sin ambages, el verbo amar.

En esa breve palabra de cuatro letras podía caber la totalidad del sentimiento más hondo del alma humana, años de sufrimiento y alegría, lágrimas y sonrisas, ¡cuántas cosas podrían caber en tan solo cuatro letras!

Lector/a: comprenderá usted que no se trata de una cuestión meramente numérica. Imposible reducir la importancia del trespuntar a algo tan nimio. De lo que se trata aquí es de reconocer la amplísima posibilidad de crear y habitar paisajes marinos y de montaña que ofrece la trespuntación a la especia humana.

Trespuntar es abrir una ventana cerrada por siglos y ver entrar la luz. Es imposible ser trespuntado y no tener una idea de luz. La trespuntación y la luz han ido siempre de la mano. La luz es el alma de la trespuntación. Trespuntar es crear luz.

El real significado de trespuntar está por escribirse. Estos son solo unos primeros apuntes para dar testimonio de la existencia de esta nave que remonta al infinito. La trespuntación es como la representación de la caída de una bola de nieve en una tira cómica: crece conforme avanza.

Quedan sueltas muchas preguntas al respecto. Necesitamos saber si, por ejemplo, es posible trespuntar a un árbol, o una bicicleta, o si alguien puede ser trespuntado por un ómnibus, o si la trespuntación puede tener aplicaciones pedagógicas e influir en el aprendizaje.

Como vemos, hay todavía mucho por conocer y experimentar (¿o experimentar para conocer?) sobre el tema. El trespuntaje es una experiencia única y liberadora, capaz de volver blanda una piedra o cambiar el curso de los ríos que viajan por tus ojos.


Quedan entonces estas líneas, como los primeros apuntes sobre el tema. Ahora, a bailar y cantar. 




1 comentario:

Soizic dijo...

GENIAAAAAAAAAAAAL!!!!!