miércoles, agosto 14, 2013

HIMNO A LA BELLEZA




¿Vienes del hondo cielo o surges del abismo,
belleza? Tu mirada infernal y divina
confusamente vierte el crimen y el favor,
por eso se te puede comparar con el vino.

Contienes en tus ojos el ocaso y la aurora,
y derramas perfumes cual tarde bochornosa;
son tus besos un filtro y tu boca es un ánfora
que acobardan al héroe y al niño valeroso.

¿Sales de negra sima o bajas de los astros?
como un perro, el Destino sigue ciego tus faldas;
vas sembrando al azar desventuras y dicha,
y todo lo gobiernas y de nada respondes.

Caminas sobre muertos, Beldad, de ellos te burlas;
el Horror no es la menos hermosa de tus joyas,
y el Crimen, entre todos tus dijes más queridos,
danza con complacencia en tu vientre orgulloso.

La falena ofuscada vuela hacia ti, candela,
crepita, estalla y dice: !Bendigamos la llama!
el amante jadeando junto a su bella dama
semeja un moribundo que acaricia su tumba.

¿Qué importa que tu vengas del cielo o del infierno,
belleza, monstruo enorme, ingenuo, pavoroso,
si tu mirar, tu risa, tu pie, me abren la puerta
de un ansiado Infinito que nunca conocí?

De Satán o de Dios, ¿qué importa? Ángel, Sirena,
¿qué importa si tu vuelves -hada de ojos de raso,
fulgor, ritmo, perfume, !oh mi única reina!-
menos horrible el mundo, menos grave el instante?


Charles Baudelaire 
"Las Flores del Mal" Edición de Manuel Neila.