jueves, agosto 22, 2013

SEGUNDOS APUNTES SOBRE LA TRESPUNTACIÓN: EL TRESPUNTAR CÓSMICO. (Algunas recomendaciones)




Escribe: Ronald Vega

El trespuntar cósmico es la sonrisa del futuro observándonos del otro lado de esa “puerta al infinito” diciéndonos: vente viejo, o pensabas que eso era todo.

El trespuntaje cósmico podría meter a quien lo vive en graves problemas. Al principio, todo comenzará a parecerle extrañamente perfecto, hecho a la medida de lo que siempre quiso: las flores tendrán los colores que usted decida, lo mismo el cielo y el mar, ¡el trespuntado cósmico será capaz de pintar el mundo del color que prefiera!

Pero cuidado, uno de los principales peligros de la trespuntación cósmica es que puede, de tan perfecta que es, hacer caer a quien la vive en tormentosas aguas de irrealidad. La duda lanzará zarpazos furiosos, agazapada bajo la sombra del miedo. Tanta maravilla a mi alrededor –pensará la persona cósmicamente trespuntada-, algo malo habrá de suceder.

En el fondo no tiene de qué preocuparse. Si su trespuntar es realmente cósmico superará este momento. Y si no lo es, no se desconsuele, nadie podrá jamás arrebatarle la alegría de haber vivido, aunque por breve tiempo, uno de los momentos más hermoso de su existencia en este mundo.

Cuando desaparecen las dudas, y acepta que su emisión de frecuencias trespuntatorias ha superado con creces los estándares permitidos en el mundo terrenal, es decir, cuando compruebe fehacientemente que esas cuatro letras le son ahora inservibles, en ese momento su nunallika estará trespuntada cósmicamente.

A partir de ahí, usted ya no hace las cosas, usted se hace con ellas. En ese momento se esta dispuesto a renunciar a todo; usted podrá pararse delante de un dragón, con un alfiler en una mano y un gotero en la otra. Así, enfrentará al dragón y lo vencerá, porque comprobará que el dragón no existe, jamás existió. Ni tampoco el gotero, ni el alfiler, ni usted.

Entonces solo será. Usted será algo desconocido, pero será. Será lo que siempre quiso ser.