jueves, enero 16, 2014

DIALOGOS SOBRE EL COYOTE




¿EN DEFENSA DEL COYOTE?



Decidido y creativo, así es el coyote. Tantas cosas se pueden decir de este personaje que en medio del desierto no tiene otro objetivo que alcanzar a esa “Rara avis” conocida como correcaminos, sin descansar un solo día hasta lograrlo. Pero ¿Quién es el Coyote? ¿Qué representa?

Hoy, durante la última hora del taller, reflexionamos sobre este personaje. Participan en el diálogo Tristán De Mar (TDM), Julio Dalton (JD), Teresa Carpio (TC) –participante del taller- y Joesfina Matta (JM).








HABLANDO DEL COYOTE



TC: Desde pequeña me divertía viendo al Coyote en sus locos intentos por alcanzar al correcaminos a pesar de que jamás lo lograría. Era capaz de todo, siempre me llamó la atención cómo alguien que se sabe inferior (es muchísimo menos veloz que el correcaminos) apueste con tanta vehemencia por un objetivo inalcanzable.

JM: Tal vez era eso lo divertido, esa rara costumbre que tenemos muchas veces de divertirnos con los esfuerzos de los otros desde nuestra comodidad, como si fuésemos pequeños emperadores que miran desde sus palcos los esfuerzos de los gladiadores. Observar el peligro del otro desde nuestra seguridad.

TDM: El Coyote es creativo, eso hay que reconocerle, es un sujeto activo, alguien que, a diferencia del correcaminos, siempre esta buscando nuevos caminos para lograr su objetivo. Está en un estado de creación permanente. El Coyote jamás se repite.

JD: El coyote es la lucha por la libertad y la imaginación contra la monotonía y sumisión que representa el correcaminos. Lo único que hace ese pájaro es correr y correr siguiendo la línea trazada, no hace otra cosa. Además tiene esta detestable actitud de burla, de escarnio sobre los fracasos del Coyote, que precisamente no son fracasos puesto que el error es la única formad e aprendizaje. El correcaminos no se equivoca porque jamás hace nada.

JM: Correr es una forma de hacer algo.

JD: Sí, pero es una forma monótona. Tú me dices que el correcaminos corre y es cierto, además que lo hace bien, pero además de correr no hace nada más. El Coyote piensa, reflexiona y ejecuta sus ideas.

TC: Sí, pero fracasa.

TDM: Lo importante no es llegar, lo importante es el camino. (Fito Páez)

TC: Si lo importante es el camino, en este caso ya sabemos quien tiene todas las de ganar.

TDM: El camino como forma simbólica, no literal.

JM: Es cierto que el coyote es creativo y todo lo que dicen, pero me molesta su motivación: comerse al correcaminos.

JD: Es una motivación válida Josefina, es una representación de la sociedad, incluso de supervivencia animal. No todo es paz y amor en el mundo querida.

JM: Claro, pero en el Coyote persiste una idea de odio hacia el correcaminos, él lo odia, incluso creo que si lo atrapara no se lo comería, preferiría torturarlo.

TDM: Es una apreciación demasiado subjetiva la tuya Josefina. El Coyote es libertad y el correcaminos sumisión. Son dos mundos en conflicto constante, el coyote crea, el correcaminos no.

TC: Yo más bien creo que el coyote ataca y el correcaminos se defiende.

JD: Incluso el ataque del Coyote es válido. Él no ataca al correcaminos sino a lo que representa. El Coyote está liberado de prejuicios, el Coyote no obedece a nadie más que a su propio instinto, a él no le importa fracasar porque en su fracaso esta su triunfo, y recalco que es “su” triunfo. En cambio el correcaminos no piensa, avanza siempre en una sola dirección siguiendo la misma línea. Creo que los seres humanos ahora mismo estamos divididos entre coyotes y correcaminos.

JM: Hay algo aquí que no estamos tomando en cuenta. Muchas veces el correcaminos es capaz de vencer las mismas leyes de la gravedad (él no las vence sino que las tiene a su favor) para escapar del acecho del coyote. Eso a mí me parece injusto.

TC: Pero es divertido. Recuerdo aquella vez que el Coyote dibuja un túnel sobre una roca en medio del camino, y cuando el correcaminos pasa por ahí no solo atraviesa la roca sino que sale de ella manejando un tren que aplasta al Coyote. Ese capítulo es buenísimo.

JD: Sí, buenísimo para los interesen que persiguen los que hacen esas series. Porque nada aquí es casualidad. La idea queda clara. Hagas lo que hagas, jamás podrás vencer a los que siguen la línea. Es una apología del servilismo. Si sigues la línea nada te pasará y estarás protegido incluso por las mismas leyes de la naturaleza. ¡Qué irónico!

TDM: Lo que dice Josefina es cierto. Recuerdo una en que se parte una roca en dos en una cima y la parte que tiene que caer –que es donde está el ave- queda suspendida en el aire, y la otra cae con el Coyote. Eso le resta seriedad a la historia.

TC: Pero qué seriedad, ¡es un programa para niños!

TDM: No hay nada más serio que hacer reír aun niño. No podemos subestimarlos ni tratarlos como tontos. 

TC: Yo cuando niña, me divertía mucho con esas historias y hasta ahora conozco algunos niños que ven ese programa. A mí me sigue pareciendo divertido.

JM: Sí, es curioso que hasta hoy se siga viendo el programa, estos personajes nacieron a mediados de los años cincuenta del siglo pasado.

JD: No es curioso Josefina, es por lo que representan. A mí me queda cada vez más claro el asunto, diré mejor, el mensaje que hay detrás de este “inofensivo” programa.

TDM: Defiendo la creatividad del coyote. Su desbordada imaginación y su audacia para llevar a cabo los planes más absurdos aún poniéndose en riesgo él mismo. ¿Quién es capaz de hacer eso ahora? El Coyote es un poeta.

JM: Para terminar quiero plantear un asunto. Creo que estamos frente a una lucha entre el cuerpo y la mente.

TDM: Explícate.

JM: Fíjense en el coyote. Todos hemos dicho que piensa mucho, crea, es imaginativo, audaz y todo lo que ya hemos dicho. Pero ¿cómo es su apariencia?, jamás lo he visto lavarse, ni peinarse ni acicalarse. Siempre anda despeinado, hasta diría –aunque no he visto un capítulo en que esto se especifique- que es un animal sucio. En cambio el correcaminos, que no hace nada, no piensa, solo sigue la línea trazada y todo lo que de él se ha dicho aquí, es un animal limpio, siempre esta bien arreglado, en algún capítulo recuerdo haberlo visto alisándose el cabello (la cresta). Es el conflicto de la mente que abandona al cuerpo y el cuerpo que abandona la mente.

JD:

TDM:

TC: A mí me gusta.







Está claro que este diálogo no termina aquí, pero hemos querido interrumpirlo para dar paso a las opiniones de nuestro/as lectores/as.



2 comentarios:

Hilario. dijo...

Antes que sigan con su magnánima imaginación tratando de encontrarle la quinta pata al gato y alabando al coyote, dejenme decirles que el Coyote es un pobre y triste huevón que no hace nada bien, desconfia de su propia naturaleza tratando de usar medios que no son suyos, usa la lógica, cuando la lógica no existe. Es un imbécil. Ahora el correcaminos, solo recorre caminos. No le vi nada interesante a ese dibujo, porque hasta las cosas que pudieran parecer impredecibles eran recontra predecibles.

Anónimo dijo...

Gracias por comentar HIlario. No se trata de alabar al Coyote tanto como de observar el pretendido caracter inocuo que esconde no solo este, sino muchos otros dibujos animados. Saludos y nuestros mejores deseos para ti.
Julio Dalton - Voz Urgente.