jueves, octubre 30, 2014

PARALELOS DIFERENTES




Desde siempre aprendimos a convivir con la idea del tiempo como algo que hay que aprovechar al máximo. El tiempo es oro, nos han dicho, también escuchamos esa de la vida se pasa volando o cosas por el estilo. Y es verdad, en parte. Hay un tiempo que se podría llamar el de la vida cotidiana, minutos, horas, días, semanas, meses, años, y este está siempre asociado a metas por lograr, objetivos, cosas por hacer. Todo dentro de un tiempo, en tantos meses esto, en tantos años lo otro. Aprovechar el tiempo al máximo.

Se podría llamar una vida creativa al "tiempo" que se dedica a esas cosas que un hace por placer y que dan sus frutos, como la fotografía, la pintura, la música, etc. Aún asumiendo éstas como actividades de la vida cotidiana, el estar relacionadas con el quehacer creativo las diferencia con otras actividades diarias del tipo ir a trabajar o estudiar o cumplir con ciertas cosas de agenda. Las actividades creativas son diferentes a las actividades cotidianas, eso me parece claro.

Lo que no ha estado muy claro es saber cuál es el tiempo que define las actividades creativas porque, al ser diferentes de las cotidianas no pueden regirse por el mismo tiempo que éstas.

Puede ser válido para alguien programar la creatividad según el tiempo ordinario, es decir, terminar un cuento en tantos días, o un cuadro en tantas semanas, o una novela en tantos meses. Puede ser válido, aunque no sé si efectivo, el hecho de forzar la imaginación. Este argumento puede ser tomado como una buena justificación del ocio. Y estaría en lo cierto.

Sin embargo creo que en efecto, el trabajo creativo tiene un tiempo ajeno al tiempo de la vida cotidiana. Su tiempo, su fuerza, su libertad. Y cuando el tiempo ordinario se impone al tiempo creativo se pueden generar conflictos al interior de la persona, como la frustración producto de una sensación de desaprovechamiento del tiempo.

Entonces se mira el calendario y se dice por ejemplo cosas como en los últimos tres meses no he producido nada, no estoy aprovechando bien el tiempo. Nada más falso. No hay tiempo capaz de medir el trabajo creativo y menos puede hacerlo el tiempo cotidiano. Considero un error, que he cometido durante años, medir el trabajo creativo con el tiempo común de días, semanas, meses, años. El trabajo creativo tiene un tiempo propio sobre el cual no podemos decidir, uno propone, la creatividad dispone.

Aclaro que hablo de creatividad más no de inspiración, dos cosas que considero diferentes. La creatividad como fruto del trabajo. Picasso decía no creer en la inspiración, pero si en caso llegaba lo mejor sería que lo encuentre trabajando. Te puedes pasar el día entero escribiendo y no te saldrá ni una mínima idea para un cuento, o todo el día con la guitarra y no encontrarás una sola melodía por donde empezar una canción. 

Son tiempos paralelos diferentes, pero a la vez complementarios, la contradicción constante.




martes, octubre 28, 2014

ALEJANDRA



Viernes, 5 de junio

              Garcilaso-Égloga II-"Albanio y Salicio".
              P. 27. La presencia del bien (de la belleza) es motivo de triste memoria. El dulce río no sólo no lo sacia sino que le recuerda su más honda herida.

Todo cerrado. Culpa del error. El error es encerrarse a leer y a escribir en vez de aceptar mi más honda vocación que es erótica.

             Mi impaciencia no coincide con la escritura. Si algún arte se pliega a mi persona es el canto. Sobre todo, cantar canciones a los alaridos. Dar cierta forma estética a mi persona que preferiría correr a cuatro patas y aullar.


Alejandra Pizarnik
Diarios.
Edición a cargo de Ana Becciu
Editorial Lumen
1era edición, noviembre, 2003.   

domingo, octubre 26, 2014

BUEN DÍA!





Buen día perro, mujer bien día, árbol buen día, señora buen día, buen día hijo, hermano buen día, buen día día, día buen día...

Soy todos tus olvidos
y de todos tus olvidos
aparece mi alimento.

Aquí tu libertad
aquí tu intención
apelmazada de ser pájaro.

Aquí la piedra de tu risa
aquí mi boca arriba y gritando
buen día, a todo lo que pasa.

Yo soy el quedar roto de tu paso olvidado
y aquel que te camina 
descalzo entre tus pasos.
Nada sé, no. Nada sé. Nada sé.

Buen día día, día buen día. Buen día sol, soles buen día, tontos buen día, señora buen día. Buen día agua, fuego buen día, buen día aire, luna buen dia.

Juntos cavaremos hasta la superficie de la tierra
tu dolor es amor, transformándose en mundo
todo lo de buscar, ya fue encontrado
creciendo vengo desde antiguo informe
y una caja es tu cuerpo
en donde el dolor no cesa

Buen día, día...

Embelézate ahora que estás vivo
este mundo era ya una loquería
vamos, adelante
traerás todo junto
llanura y vegetal entrelazados
agua sobre fuego y fuego bajo tierra
sé bien
que tus coros se pondrían contentos

Que suba lo que crece
lo que se aparta, aparte
lo que vino, se encuentre
lo que se fue, se vaya
aquí voy yo
el que rio y rió, bajo y sobre las vertientes
aquí voy yo, el que tentó al amigo
oid que hermoso río que suena en ti
llamando
humano, humano, humano...

El pensamiento corre
el cuerpo baila
los ojos iluminan
la voz llega y escapa
¿Por qué trastocar la lozanía que hay en tu alma?
Ay, el yugo
Ay, la enfrascadora jornada
brindo contigo, Holderlín
por lo gratis
la bendición etérea
y hólguense las manos serviciales
la tarea del amor
creativo y fraternal.

Buen día día, día buen día. Buen día remanso, tempestad buen dia. Buen día ruta, muerte buen día.

Ey! ¿Y su hubieras contraído compromiso con la muerte?
¿Y si hubieras muerto acaso?
peleando o creyendo
o intentando escaleras para atrapar las espaldas del cielo
habrías llevado glorias alla, sí
hacia desde donde ya no se vuelve
pero tambén habrías dejado fábula
utopía y polvo
entre mis cófrades mortales.

Buen día día, día buen día.

Pobre eres si no llevas repletas las arcas de tu corazón,
idiota perdido
aquel que no se reconozca en un odio insensato,
que imbécil no verá su pasión mas desjuiciada
y qué clase de rico será
quien no lleve todo junto y en un solo puño
la psiquis y el latido
de su pueblo.

Buen día día, día buen día.

He venido a mover
y dar marcha a la fanfarria
me fecunda la música que tonifica y cura
los poetas me acusan de deber ser valiente
las artes para siempre
las musas sin cadenas
como, huelo, duermo, río, bebo, juego, ando
me recuesto cara al cielo
y mi reposo goza en la paz de cada origen

Buen día, día.

Adiós!
barcos anclados sobre torrentosas aguas

Buen día día, día buen día.

No nosotros, regocijo del rocío sobre narices espléndidas / no nosotros, elásticos enebradores de deseos / no, no nosotros, bravos Napoleones sin batalla.

El compromiso nunca ha sido un bálsamo para mí, no / soy de aquí, yo, voto, tenso y me quedo / para cantar y amar / desde un huerto manual / en mis hermanos.

Buen día día, día buen día.



 


 

jueves, octubre 23, 2014

EL ORIGEN



Tengo clara en la memoria la mañana que encendí la radio y escuché a un piscólogo hablando de cómo elegir una carrera. Si quieres saber qué estudiar -dijo- recuerda a qué jugabas de niño. Aquel día, luego de escuchar eso, quedé tranquilo, pues por aquel entonces comenzaba mis estudios de periodismo con la intención de especializarme en radio.

Quedé tranquilo porque uno de mis juegos, tal vez no de tan niño porque lo practicaba pasados los diez años, era tomar el equipo de sonido, juntar algunos casettes que encontraba por ahi y hablar como si fuera locutor de radio, presentando canciones e incluso molestando a mi madre cuando estaba en la cocina, para hacerla participar de mi programa imaginario con, no menos imaginarias, llamadas telefónicas.

Lo que el psicólogo no dijo fue en qué etapa de la niñez había que buscar los juegos para elegir a qué dedicarse. Como siempre, la vida se encarga a de poner a uno en el lugar que le corresponde. No se equivocó el buen psicólogo aquel, y ahora, después de tantos años le doy la razón.

En la escuela, se enseñaba la matemática a los niños usando granos. Llegábamos con nuestras bolsas de garbanzos y lentejas y las poníamos sobre el pupitre al comenzar la clase. La profesora decía: separen cinco garbanzos y ocho lentejas, luego explicaba: los garbanzos hacen una fiesta e invitan a tres lentejas. Nosotros teníamos que decir cuántos habian en total en la fiesta. Una hora después no daba yo con la respuesta porque durante ese tiempo había estado metido en el diálogo entre arverjas y garbanzos para convencer a las primeras de darles permiso a las tres para ir a la fiesta. 
Cuando la profesora preguntaba ¿qué pasó? yo le decía que las lentejas no querían darle permiso a las tres porque un garbanzo había discutido con una lenteja que un día no le quiso prestar su bicicleta.

Sea tal vez ahí cuando me nació la vocación por contar historias. No estoy seguro.

De lo que sí estoy seguro es de haber creado historias en casa. Las creaba junto a mi hermano cuando nos quedábamos solos. Entonces tomábamos algunos muebles, sillones de preferencia, para ponerlos en sentido inverso (con el espaldar al suelo) y convertirlos en naves espaciales. En ese momento acordábamos quién era el capitán, qué planetas descubriríamos y por quiénes seríamos atacados. Fue, y repito que de eso sí que soy consciente, en esas tardes cuando nació mi vocación por contar historias. Tomábamos cualquier cosa que pudiera servir como aparato de comunicación (Una idea infantil de telefonía móvil en niños de los años ochenta) y nos decíamos por dónde estában pasando nuestras naves en ese momento y cuales podrían ser los peligros a sortear.

Ahora entramos al planeta tal y aparecen los monstruos tales que nos atacan, tú usas tu rayo paralizador y los distraes, mientras yo me acerco a su nave para dispararles de cerca. Fueron esas inolvidables tardes junto a mi hermano cuando, sin saberlo, claro está, comenzaba a contar mis primeras historias, de las cuales ambos éramos personajes. 

Hoy, décadas después, en que he recordado la mañana que escuché a aquel psicólogo por la radio, me doy cuenta que aquella vez había buscado en una infancia de recuerdos recientes. Tarde o temprano terminaría dejando el periodismo y la radio para, con todo lo que ello conlleva, dedicarme a contar historias. 



martes, octubre 21, 2014

QUIÉN ESCRIBE...



Muéstrame el camino y me iré por otro lado.
Diógenes.

El libro titulado "Bartleby y compañía", de Enrique Vila-Matas, es un compendio de escritores que decidien en un momento de su vida abandonar la escritura, entregándose a un silencio prolongado que muchas veces les dura hasta la muerte. Es este uno de esos libros que jamás terminan de escribirse.

Conozco muchos casos sobre esto y no es fácil. No creo que se trate de una decidia general en estos escritores, tampoco de una suerte de sequía de la imaginación. No es fácil dejar algo que en algún momento se comprende como el motor de la vida, tampoco es fácil escribir por escribir. Esto contradice por completo el tema del post anterior, cuando decía qué importa lo que se escriba, lo importante es escribir. Una raya más al tigre.

La gente anda desesperada por publicar, muchos escritores son tan mediáticos como un rockstar, existe un trabajo llamado marketing literario, millones de libros se publican al año en el mundo, ninguna vida ni la suma de otras podrá alcanzar para leerlo todo, pero sobretodo no habrán las ganas de hacerlo. Recuerdo un escritor que dijo que no leía autores contemporáneos porque a su edad (casi ochenta años) no podía darse el lujo de perder el tiempo leyendo cualquier cosa.

El asunto no es sólo escribir, el asunto es hacerlo bien, y aunque sea ese un tema muy amplio, qué está bien y qué no, lo importante son las motivaciones que nos llevan a hacerlo, que también es otro tema muy amplio, al final se podría decir que todas las motivaciones son válidas. Yo no lo creo. Me viene a la cabeza la letra de una canción que precisamente se llama "los buenos y los malos": "...mire usted, yo me cago / en la relatividad / claro que hay buenos y malos / y los habrá / siempre los habrá..."

Muchos de los ejemplos citados en el libro de Vila-Matas, son de gente, como Juan Rulfo, que hciieron un par de libros buenísimos, al punto tal vez de comprender que era imposible superarse a sí mismo después de eso, y sea tal vez esa la razón que lo llevó a abandonar la escritura.

Del otro lado, hay gente que jamás debió escribir, aunque en el fondo todos tengamos la facultad de hacerlo.

domingo, octubre 19, 2014

¿QUÉ ESCRIBIR?




Quito a esta pregunta toda la escenografía literario-existencialista que podría tener. No hablo de literatura, hablo de un blog, no hablo de un blog, hablo de éste blog. ¿Qué escribir?, me preguntaba hace unas horas al recordar que es domingo y que me comprometí en publicar tres días a la semana.

Precisamente era ese uno de los retos de publicar periódicamente, me esperaba tener que enfrentarme a esta pregunta en algún momento. No sé qué escribir, pero lo que sí es qué no escribir: vanalidades. O lo que yo considere que lo sean. No leo blogs y no necesito hacerlo para saber que en todos lados se publican vanalidades. Tampoco pretendo el monopolio de la profundiad, ni siquiera creo en una posible profundidad de las cosas que escribo.

Ayer, mirando un documental sobre la vida de Stanley Kubrick, supe que él solía recomendar a la gente que le rodeaba que si tenían una idea fuerte, la intención de hacer algo, que lo hicieran sin tener que justificarse a sí mismos el por qué.

Artaud, Antonin Artaud, decía que escribía para rehacerse. Puede que el Qué escribir importe poco, al final lo mportante siempre será escribir.

Una de esas frases que jamás olvidaré me la dijo una mujer en una fiesta. La música había callado y nos encontramos los dos frente al equipo de sonido, la gente esperando que suene más música. Nos miramos, le pregunté ¿Y ahora qué sigue?, ella me sonrió, puso a sonar cualquier cosa sin preocuparse demasiado y me dijo: qué importa lo que sigue, lo importante es que siga.

Y así he ido, acompañado de esa frase desde aquella vez. Por eso ahora, mientras pensaba qué escribir me dije que lo mejor sería escribir. Claro, lo ideal sería tener un texto escrito unos días antes, trabajarlo, mejorarlo, quitar, poner, ampliar, reducir, todo ese tratamiento casi quirúrgico que se hace con los textos, y luego recién publicarlo. Pero eso es demasiada exigencia de organización para mí, que siempre he preferido más bien el impulso, la arcada violenta que te lleva a dejar salir eso que tienes dentro y empuja por obtener su propia existencia.

Ninguna de las miles de preguntas que podríamos hacernos al filo de la piscina antes de saltar al agua, nos servirán para hacer lo que tengamos que hacer una vez dentro, porque una vez ahí lo que menos necesitaremos serán preguntas nacidas de una realidad diferente a la que se vive. Las preguntas al filo de la psicina no servirán dentro de ella. Y, las respuestas que dentro de ella aparezcan no responderán a ninguna pregunta hecha al borde, antes de saltar. 

Hay casos en que las preguntas, sobretodo cuando son demasiadas y a veces innecesarias, nacen del miedo. En estos casos lo mejor será buscar las respuestas desde el hacer. No te preguntes más, me he dicho varias veces, y hazlo.

Y aquí estoy, cerrando este texto que nació de una pregunta y se acercó a una posible respuesta en su mismo desarrollo. Las preguntas se responden o descartan en el hacer.

¿Qué escribir? qué importa. Lo importante es escribir.

jueves, octubre 16, 2014

CARTA DE DESPEDIDA



Ayer, de regreso a casa me encontré con el cartero en la puerta, traía una sobre para mí. Luego de leer la carta me pasé gran parte de la noche pensando en todo lo vivido en estos años con el blog. No era para menos, la carta, que a continuación copio completa, fue escrita por quien en su momento tuvo a su cargo no sólo la dirección del blog, sino también la responsabilidad de poner cierto orden a una búsqueda que ya llevaba muchos años sin llegar a nada. Al escribirla, estuvo acompañada de los otros dos, tan importantes como ella, triuplantes de esta nave, en cuya proa, mirando el horizonte, he quedado.



El infierno, Octubre 15 de 2014

Sr. Ronald Vega.
Estimado.

Hemos llegado hasta aquí, donde pudimos conseguir una casa para pasar juntos unas semanas de vacaciones antes de que cada uno retome el rumbo de su vida. Y, precisamente mientras hablábamos de todas las cosas que compartimos en este tiempo que van desde una campaña por el voto viciado hasta un taller de lecto-escritura creativa, se me encomendó el trabajo, espero el último que haga para ustedes, de escribirte esta carta a manera de agradecimiento y despedida.

Debas tal vez recordar esta frase de Elías Canetti: "El miedo inventa nombres para distraerse", y pensar que en tu caso, llegaste más lejos, porque pasaste de los nombres a la personificación misma de tus miedos. Y aquí estamos. Yo, Josefina Matta, el oscuro femenino, Tristán de Mar (tristeza del mar) la sensibilidad poética y Julio Dalton, el viejo rebelde hijo de dos escritores latinoamericanos comprometidos con su tiempo. Y cada uno con su imagen, yo asociada a la teósofa lituana Madame Blavatski, Tristan al pintor francés Yves Tanguy y Julio al guerrillero uruguayo Raúl Sendic. esas son nuestras identidades visibles, por lo menos en nuestras cuentas de facebook. Y, precisamente para dejar en claro que ninguna ficción será capaz de superar a la realidad, te hicimos llegar, muy a nuestra manera, nuestras verdaderas imágenes, nuestras verdaderas caras, las mismas que tuviste a bien publicarlas el pasado martes y por lo cual te estamos agradecidos, pues era también nuestra intención compartir esa imagen con los lectores del blog.

Lo que sucede ahora es simple. Nada es permanente, nosotros tampoco, tu menos, ni nadie que lea esto lo es. Todo cambia, todo se va y su lugar es ocupado por otras cosas, eso pasa siempre. Nosotros decidimos partir luego de la experiencia de todos estos años. Experiencia por la que estamos muy agradecidos de todas las personas que leen este blog, agradecidos por el compartir silencioso que hemos vivido. 

Pero ahora, nuestras vidas deben continuar.

En las próximas semanas, eso ya depende de Tristan y Julio, te enviarán ellos sus cartas de despedida, de eso no puedo estar del todo segura, con ellos nunca se sabe, bien lo sabes. Por mi parte sé bien que en cuanto lo necesite puedo contar con estas páginas y de ser así no dudes que lo haré sin ningún reparo. Ahora, si me permites, en el siguiente párrafo me dirijo a los lectores del blog:

Gracias por acompañarnos durante este tiempo, por lo compartido, por sus comentarios. He crecido tanto personalmente todo este tiempo, que cualquier deuda sería impagable. A las personas que me conocieron personalmente, en Lima, La Paz, Cochabamba, Arequipa, ciudades en las que me ha tocado desempeñar mi trabajo como directora de este blog. GRACIAS, no olvidaré sus palabras, ni sus gestos, ni sus frases, gracias por todo ese compartir constante de experiencias. Estoy segura que en algún momento, con quien deba me volveré a encontrar. Mientras tanto, hay que vivir!

Ahora me despido, deseando lo mejor para este blog en el futuro y para los proyectos que Voz Urgente se decida emprender, lo mejor también para los nuevos colaboradores/as, para las personas que pasaran por estas páginas, lo mejor para tod@s!

Un abrazo y hasta siempre!

Josefina Matta.

martes, octubre 14, 2014

BREVE HISTORIA DE UNA FOTO Y UNA DESPEDIDA




Sucedió así: 

Tomé un libro de mi biblioteca una mañana antes de salir de casa, uno de esos libros que uno nunca sabe ni de donde salieron ni cómo es que fueron a parar en casa. Un libro sin historia. Esos de los que nunca se pasa de la página veinte. Lo tomé con la intención de intercambiarlo en el proyecto de una escuela, una suerte de biblioteca pública abierta. Uno lleva un libro, lo deja y puede elegir otro para llevárselo. Un intercambio. Me habían invitado a participar hace algunas semanas pero recién esa mañana pude hacerlo.

"Viajes sin fronteras" es el título del libro que incluye una selección de atículos del reader's digest, aparecido en 1970. Miro a ambos lados para que nadie viera lo que estaba dejando, ese libro anónimo que saqué de casa, que en nada se comparaba con la edición que tenía entre manos a todo color con fotos del mundo entero. Nadie me ha visto, meto el libro en la bolsa y salgo de la escuela.

En el bus de regreso a casa, revisando el libro, cae de él la foto y ahí están. Los tres colaboradores del blog, con quienes hacía sólo unas semanas habíamos tomado la decisión de alejarnos, llegaron para despedirse, con la misma magia con la que estuvieron todo este tiempo.  



Tristan De Mar, Josefina Matta y Julio Dalton.


domingo, octubre 12, 2014

¡HUEVADA!




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Tengo una duda sobre esta palabra. A pesar de usarla desde que tengo uso de razón, aún no me queda clara la verdad sobre su origen. Algunas veces pienso que está relacionada con el órgano reproductor masculino, pero también creo que podría relacionarse con esas cosas poco concretas, digamos esas cosas que tienen la misma contextura que la de un huevo por dentro.

No estoy seguro si este vocablo se usa en otros países. Recuerdo haberlo escuchado en Bolivia, pero no con la amplitud de matices que tiene en el español peruano. En Chile creo que también se utiliza. Desconozco sus usos específicos fuera de las fronteras del país. En todo caso, ¿existe algo más apátrida que la palabra?

Y precismente, hace unos días, hablando con un buen amigo sobre las bondades de nuestra lengua, llegamos a esas palabras que bien podríamos llamar “comodines”, entra las cuales, de entre todas las existentes en el español peruano, huevada ocupa el primer lugar en el ranking de uso. Los siguientes días después de esta charla, hasta hoy que escribo esto, he pensado en esta bendita palabra, intentando hacer un breve manual de uso, que comparto a continuación:

1.- HUAVADA, referencia despectiva sobre algo. Por ejemplo, alguien llega a una reunión en su auto que está un poco maltrecho. El dueño de casa saca la cara por la ventana, observa, luego voltea y dice a los presentes: “vengan a ver en qué huevada ha venido Juan.” Todos se acercan, miran, ríen y uno le grita a Juan: “estaciona tu huevada por otro lado que está dando mal aspecto”. 
Un segundo ejemplo sería el día que Juan se compró una camisa algo curiosa. El primero que lo vió con ella puesta le dijo: “¿Y esa huevada de dónde la sacaste?”.

2.- HUEVADA, referencia favorable sobre algo. En este caso la palabra va precedida o antecedida, segun sea el caso, de un adjetivo. Ejemplo: Juan ha instalado un nuevo programa en su computador, se lo muestra a su amigo y éste le dice: “!Qué chévere esa huevada¡”. 
La necesidad de un adjetivo como refuerzo para estos casos, podria demostrar que el uso natural de esta palabra es el peyorativo.

3.- HUEVADA, referencia a cosas cuyo nombre exacto se desconoce o resulta tedioso nombrar. Ejemplo: mientras todos están trabajando, Juan ha decidido montar su bicicleta estacionaria como quien despeja un poco la mente. Al verlo, uno de sus amigos le increpa: “deja de una vez esa huevada y ven a trabajar”. Para estos casos, como se puede desprender del ejemplo, la palabra huevada simplifica la vida, agiliza la oralidad. Siempre será más práctico decir algo con una sola palabra que con dos. 
Último ejemplo sobre este caso: Juan, en una reunión, saca de su bolsillo un aparato que bien puede parecer un teléfono celular, un control remoto o un pequeño ladrillo negro. Alguien le pregunta de inmediato: “ ¿y esa huevada qué es?”.

4.- HUEVADA, sustantivo aumentado o disminuido. Ejemplo: Baño de bar. Juan está meando y entra otro tipo que mea a su costado y le mira de reojo el asunto. Juan sólo lo nota cuando, con cara de sorpresa y algo de picardía, el otro le dice: “mierda, que tal huevadaza”.
Segundo ejemplo. En el mercado. Juan está por comprar una manzana pequeña y su amigo le dice: ¿vas a comprar esa huevadita?

Hasta aquí el uso del vocablo Huevada, aplicado a objetos.

Existe tambien una dimensión metafísica -en su sentido más práctico- del uso de esta palabra. En este caso, Huevada, es también utilizada para señalar el mundo interior de alguien sin necesidad de especificarlo. La palabra, en estas ocasiones, va siempre antecedida por los posesivos “mi”, “tu”, “su”.

Por ejemplo, cuando no se sabe nada de alguien desde hace mucho tiempo, y se le pregunta a un amigo en común: ¿sabes que es de Juan?, el amigo nos responderá: “Sí, está bien, está en su huevada”. Sin necesidad de especificar, esa respuesta nos dice que el buen amigo está recluído en su mundo interior o en esas actividades que todos le conocen pero nadie comparte, esas cosas personales que todos tenemos. Este caso funciona, como ya se imaginarán, entre personas que se conocen bien.

Huevada, sirve también para marcar una diferencia ó una posición frente a alguien. Una forma de decir, yo no me meto en tus asuntos así me lo pidas, es decir: “tu huevada es tu huevada”. Entonces la persona entiende que sus asuntos son suyos y de nadie más, que no puede contar con su interlocutor. Esa sola frase aleja del otro cualquier idea previa de complicidad que hubiera intentado.

Por el contrario, cuando uno no quiere que alguien se meta en sus asuntos, o cuando quiere zanjar, sin perder la cortesía, la intención de alguien de meterse en su vida personal, le dice: “es mi huevada”. En este caso la frase se convierte de inmediato en una muralla china que rodea al sujeto e impide cualquier tipo de influencia e intervención en su mundo personal. En suma, una frase de protección

La palabra sirve también para rechazar cualquier argumento, explicación, acción o justificación, es decir, para anular el discurso de la otra persona. Es muy usado el “a mi no me vengas con huevadas”, que es un rechazo directo al discurso ó la acción del otro, pero también está el “a mi no me vengas con tus huevadas”, en este caso, el uso del posesivo en seguna persona hace referencia a un discurso que ya es conocido e incluso repetitivo, personaliza la frase y, porsupuesto, el agravio que esta pueda producir en quien la reciba.

Esta no deja de ser una aproximación al uso de la palabra Huevada. Es seguro que existen más ejemplos de aplicación de esta palabra en el español, (!hablas huevadas¡) no sólo peruano sino de América Latina -en España no existe- y estudios que aborden el uso de la palabra.

La duda inicial sobre el origen de Huevada no ha sido despejada aquí. Pero, observados los ejemplos, creo que su origen es más cercano a los testículos que a eso que ponen las gallinas.

jueves, octubre 09, 2014

PARA MIRARSE A SÍ MISMO



Vino la fotografía a quitarme la idea de pintor frustrado que siempre he tenido. Soy de los que terminaron el colegio dibujando figuras humanas usando líneas rectas y rostros que no servían ni para asustar a un niño miedoso. La fotografía me devolvió la esperanza.

Una foto puede llegar a ser un cuadro de la vida. Un buen paisaje fotografiado, como un buen cuadro dibujado, se convierten en lugares de reposo para quien los observa. Es posible habitar por un momento esos lugares retratados con sólo mirarlos. 

Como todo arte, la fotografía tiene su misterio que, como todo misterio, requiere de un rito de iniciación: el revelado.

El desarrollo de la tecnología, que ha facilitado tanto la práctica del arte fotográfico, ha alejado a muchos de este misterio. Nos hemos adentrado en ella por la puerta grande del mundo digital. Pero el misterio sigue ahí, esperando. 

Me pregunto por qué no se enseña fotografía en las escuelas. Me respondo diciendo que, al ser una expresión artística, la fotografía requiere de abstracción, y la escuela, como toda forma de asimilación humana al mundo contemporáneo, requiere de atención. Claro que existe la fotografía publicitaria, que bien podría llamarse un arte, pero del engaño. O la fotografía de moda, que también podríamos considerar un arte, pero de la vanidad.

La tecnología, al abaratar los costos, facilita el acceso al mundo de la fotografía. Una cámara no deja de ser un medio, el arte está en la mirada de quien hace la foto. Si el arte es una forma de conocernos, practicar la fotografía es ahora mismo uno de los medios más sencillos y menos costosos para hacerlo.

Paisajes los hay por todos lados, incluso si no nos gustan, en la ciudad siempre encontraremos algo interesante que fotografiar, y si no, queda también la opción de componer un cuadro, ubicar elementos dentro de él y hacer una imagen de ello. 

Practicar la fotografía es una forma de mirarnos en una foto estando detrás de la cámara.


Un abrazo y hasta el domingo.




Fotos: Ronald Vega-Pezo










martes, octubre 07, 2014

LIMA, ROBAR QUÉ IMPORTA.




Siempre que he podido he buscado alejarme de ella, y cuando no lo lograba sabía que tenía que estar preparado para tiempos difíciles. No la soporto más de un año como máximo, luego de ese tiempo tengo la sensación de estar viviendo en un inmenso psiquiátrico para ocho millones de personas. Lo he comprobado en todo este tiempo: Lima me asfiixia.

Lamento decirlo pero es la verdad. Y lo lamento porque no deja de ser una ciudad culturalmente interesante desde el punto de vista de la migración, la fusión de las culturas andina, criolla y amazónica, que son la base del Perú. En Lima viven todos y todos vinimos de todos lados del país. Esa es, para mí, su gran riqueza. Sin embargo, yo a Lima no la soporto.

Desde el punto de vista de lo que tradicionalmente entendemos como cultura (asimilación de conocimientos) es un desierto. Me atrevería a decir, sin temor a equivocarme, que en Lima hay más comisarías que bibliotecas, más atracos que funciones teatrales, más armas que libros.

He nacido ahí y eso jamás podré negarlo, podré decir que me desagrada la ciudad, que no quisiera tener que regresar a vivir en ella, pero jamás podría negar mi lugar de nacimiento. Y, curiosamente, a pesar de todo lo expuesto, siempre termino, esté donde esté, informándome de cómo andan las cosas por la ciudad.

Es imposible no hacerlo, para eso tendría que renunciar a todo medio de comunicación del Perú, en todos hay alguna información sobre Lima, sobretodo ahora que acaba de elegir un nuevo gobierno municipal.

Hace tiempo que dejaron de interesarme los procesos electorales, hace tiempo que voto viciado y me da igual quién gane o pierda. Pero esta vez hay algo que me ha llamado mucho la atención y es el slogan (no oficial pero el slogan por el que la gente lo conoce) del candidato ganador: "roba, pero hace obra".

Que una persona a quien se le conozca por esa frase, haya ganado las elecciones, me parece que es un indicador claro de cómo van las cosas en la ciudad y, por efecto inmediato del centralismo, en el país.
Sobre este tema queda mucho pan por rebanar, y no tanto del candidato o su plan de gobierno o cosas así, no. Mi pregunta es clara: ¿Qué esta pasando en una ciudad donde eligen al que "roba pero hace obra"?

Un abrazo y hasta el jueves.

domingo, octubre 05, 2014

VOZ URGENTE - NUEVE AÑOS





Este mes se cumplirán nueve años de la aparicion del blog y yo hasta ahora no sé de qué va todo esto. Podría decir que en este tiempo Voz Urgente ha sido lo que en su momento he necesitado. Siempre algo diferente. Ha tenido de diario personal, epistolario, cajón de sastre, órgano de difusión y propaganda, caja de pandora, obituario, poemario, botiquín de primeros auxilios para el alma y hasta de jardín para encuentros amorosos con sus consabidas decepciones. Todo en digital.

En los últimos años ha contado con la colaboración de tres personas que al final terminaron tomando las riendas de todo, pero que ahora me he visto en la necesidad de resindirles el contrato hasta nuevo aviso, luego de agradecerles infinitamente los servicios prestados, claro. El político radical, el artista sensible y la mujer intuitiva, han partido y no sé cuando volverán ni si lo harán, y en su lugar he quedado yo, como en aquel 2005 cuando comencé conVoz Urgente, cuyo subtítulo, en esos primeros días decía “por la necesidad de comunicar”.

Hasta hoy tengo esa necesidad, y si algo debo decir en mi favor, es que en todo este tiempo por lo menos ha aprendido a organizarla.

Soy escritor, esa es una de las pocas cosas que puedo asegurar sobre mí sin temor a equivocarme ni contradecirme. Precisamente, como parte de mi trabajo de escritor, estuve esta semana leyendo uno de esos libros que reúnen las colaboraciones periodísticas de determinado autor. Durante años, esta persona había publicado todos los domingos una columna en un diario. Yo, personalmente, no creo que llegue a algo asi (no es falta de fe tanto como mi poco interes en hacerlo) pero tengo el blog. A esa reflexión llegué cuando terminé el libro. Espera –me dije- tú tienes un blog y ahí puedes publicar tus artículos.

A veces es tan difícil arribar a conclusiones fáciles. Es una cuestión de voluntad, pero sobretodo de responsabilidad. Tener una periodicidad, establecer esa particular y silenciosa relación que se da entre quien escribe y quien lee. Aunque no se haya publicado periódicamente en Voz Urgente, cada día he revisado, y reviso, ese pequeño mapamundi para saber desde donde visitan el blog. Me gusta cuando descubro ciudades extrañas que me llevan a buscar su ubicación, pero tambien comprobar que hay ciudades que se repiten, y sea eso, o mi vanidad, lo que me lleva a pensar que existen personas que suelen venir por aquí a ver qué pasa. A estas personas, tanto si existen como si no, son a las que considero lectores.

Entonces, quiero saludar a estas personas que en todo este tiempo se han tomado el trabajo de venir a estas páginas; agradecerles ese interés y comunicarles que a partir de hoy el blog Voz Urgente tendrá cierta periodicidad. Me permito repetírmelo para poder estar bien seguro de lo que estoy diciendo. A partir de hoy el blog Voz Urgente tendrá cierta periodicidad. Luego de leer la frase encuentro que hay en ella una falta de precisión en la que a futuro podría ampararme para no cumplir. Cuando digo “cierta”, estoy abriendo la posibilidad de no tener periodicidad o de tener una periodicidad a medias. Y eso no lo quiero hacer.

A partir de hoy el blog Voz Urgente tendrá periodicidad.

La responsabilidad con las cosas que se piensan, aumenta cuando éstas son escritas.

A partir de hoy el blog Voz Urgente tendrá periodicidad.

Tres veces por semana publicaré un artículo en el blog: domingos, martes y jueves. No sé muy bien sobre qué serán estos artículos, pero sí puedo asegurar que serán escritos y publicados en el blog en esos tres dias de la semana y, como siempre, estarán abiertos a los comentarios de los lectores.

Como dije al principio, el blog ha sido lo que en su momento he necesitado, y en este momento de saturaciones, lo que más necesito es hacerme de una...de una... (me cuesta tanto decirlo que escribirlo es casi imposible), hacerme de una...disciplina de trabajo.

Y esta comenzará con el blog durante los dias estipulados. Así como aquel escritor que publicaba todos los domingos en el periódico, yo haré lo mismo tres días por semana en el blog, asumo esto 1. como práctica de la escritura 2. como necesidad de expresión. (la misma “necesidad de comunicar” del 2005) y 3. como disciplina de trabajo.

Un  abrazo y hasta el martes.

Ronald Vega-Pezo