lunes, mayo 05, 2014

RICARDO RÍOS: ENTREVISTA Y POEMAS


Presentamos a nuestros lectores una entrevista con el poeta y periodista Ricardo Ríos Arias, quien además de dedicarse al periodismo y la literatura, es un activista cultural incansable en la ciudad de Ayacucho, poseedor de una mirada crítica sobre la cultura y el ejercicio de las artes en la ciudad. Adjuntamos a la entrevista una muestra de su trabajo poético que incluye tres poemas y luego unos breves datos biográficos.

Nuestro agradecimiento a Ricardo por responder el cuestionario y estamos seguros que esta entrevista servirá, no solo a nuestras amistades en Ayacucho sino a nuestros lectores en general, para ampliar nuestra mirada sobre temas como arte, literatura y cultura.

Josefina Matta
Directora del blog Voz Urgente





Entrevista: Tristan De Mar / Diseño: Julio Dalton Guevara / Selección de poemas: Ronald Vega / Coordinación General: Josefina Matta



ENTREVISTA



¿Cual es actualmente el panorama del arte en general y de la literatura en particular en la ciudad de Ayacucho? Comente su experiencia como presidente de la Asociacion de escritores de Ayacucho (ADEA). ¿Es posible continuar hablando del centralismo literario? Explique. Comente la relidad editorial de Ayacucho desde los años que lleva viviendo en ella hasta hoy. Los circuitos de difusión literaria. Su experiencia como creador en la ciudad.

En primer lugar respecto a la situación del arte en Ayacucho habría que revisar brevemente la realidad actual de lo que Theodor Adorno llama la industria cultural o economía cultural, pese a existir algunos rezagos de creación auténtica y autóctona es obvio que la maquinaria cultural ayacuchana no es más que un apéndice de la cultura hegemónica occidental, basta con indagar un poco sobre los gustos y costumbres de los pobladores de esta región, la gran mayoría se adscribe por necesidad o presión social a los modelos de la gran industria cultural globalizada, las formas propias e individualizadas que pugnan por mantener su vigencia se ven rebasadas y condenadas a la marginalidad, por ejemplo todos sabemos que en Lima y también en Ayacucho existen varios circuitos en el campo de la música, que no son reconocidos por la “cultura oficial” y son tratados como “subculturas”, La manifestación más grande de este tipo es la música conocida como “chicha”, en Ayacucho se realizan conciertos a los que asisten miles de personas y hay varias radios que se dedican a difundir ese tipo de música.


Por otra parte existe una escena cultural juvenil muy activa pero desconocida para quienes se irrogan el estatus de “cultura oficial” en esta región. En los últimos tiempos hemos visto con beneplácito el surgimiento de algunos espacios para la música y otras manifestaciones, sin embargo esto se reduce a un sector muy pequeño de la población pues es desconocido por la gran mayoría de ayacuchanos.

Respecto a la literatura hay que decir que la producción de los escritores es desconocida, pues aparte de los 4 o 5 con algún talento, no se conoce nada más. No existe una política editorial en la región que permita conocer a otros escritores, las editoriales particulares tienden a convertirse en entidades puramente comerciales o en su defecto desaparecen pues no es posible sobrevivir en un mercado local reducido y poco receptivo, las instituciones –municipalidad, ministerio de cultura, universidad, etc.- que debieran fomentar la creación y crecimiento de una industria editorial en Ayacucho, no entienden la importancia de ese aspecto de la cultura o en todo caso prefieren ocuparse en temas más frívolos y desde su punto de vista más rentables en lo político.

Sobre mi presidencia reciente en la AEDA pues tengo que decir que me entregaron un “cadáver”, hace mucho que esta asociación era utilizada por alguna gente sólo para su figuración personal incluidas algunas personas como el caso de Ines Acosta, quien funge de escritora cuando no es sino la esposa de Antonio Sulca Efio –escritor pésimo, pero escritor al fin y al cabo-. Cuando llegué a la AEDA intenté reunir a los jóvenes que pertenecen a ese gremio, todos ellos son buenos amigos, pero hay que entender que la premura de la sobrevivencia es tal que es muy difícil comprometer esfuerzos en una actividad no lucrativa. También el vicepresidente electo me dio la espalda, Urbano Muñoz por razones de filiación al grupo de los “tradicionalistas” me negó su apoyo por lo que me quede absolutamente sólo, no renuncié porque a las reuniones que se convoca apenas asisten 3 o 4 personas, cuando la asociación reúne a más de 40 escritores.

Hay por otra parte un grupo de gente que se ha acostumbrado a lucrar con la cultura y la literatura, esto lo digo a modo de denuncia para que las generaciones posteriores tengan en cuenta el delicado rol de un artista, que al igual que un periodista o un político está obligado a rendir cuentas de sus actos sólo al pueblo soberano, pues su trabajo tiene que ver con elevar el espíritu de una sociedad. El artista es libre de hacer con su obra lo que le plazca sí, pero también es posible juzgarlo en función al valor y la trascendencia de su trabajo. Este grupo al que me refiero lo conforman buena parte de los escritores y artistas vetustos que no encontraron mejor manera de sobrevivir que empeñando sus plumas a intereses mezquinos y extraños absolutamente al verdadero quehacer creador, en palabras de Vallejo son artistas que “traicionan la vida”, pues prefieren favorecer a sus familiares y acólitos antes que a los jóvenes con talento, de esa manera han nucleado alrededor de la UNSCH, de las instituciones tutelares del arte y la cultura y de todo espacio de influencia que existe, un fuerte cerco que impide la difusión y promoción de la nueva cultura, de la “cultura viva”. Voy a decir nombres porque no me gusta tirar la piedra y esconder la mano: Antonio Sulca Effio, Marcial Molina Richter, Urbano Muñoz, Atilio Rivera, Carlos Falconi, Mario Cueto y otros más, estos son los cabecillas del grupo que se ha enquistado en la cultura ayacuchana para medrar de ésta y para impedir que surja algún movimiento que les impida seguir lucrando.

Claro que se puede hablar de centralismo, de elitismo dañoso y de argollas desmesuradas y absurdas, la cultura peruana está plagada de eso y Ayacucho no es la excepción, incluso algunos jóvenes –le he advertido a Elmer Arana del riesgo de sus escarceos con los “tradicionalistas”- han caído en esa tentación. El autobombo y la ausencia total de espíritu crítico son las mejores herramientas para crear círculos de poder cultural, sino veamos a Alonso Cueto, Ampuero, Thays, Faveron y toda esa canalla de escritores del stablishment, no sé de dónde sacaron a esa chica que quizo hacer su show en la feria del libro de Lima, Victoria Ocampo es me parece su nombre. Bueno ellos pueden inventar a quien quieran, total tienen el poder, a este coro se suma Vargas Llosa, el nobel de consuelo para la literatura peruana, porque no se lo iban a dar a Vallejo, a Arguedas o a Scorza, no pues eran demasiado problemáticos.

 


¿Cómo conviven en su caso la abstracción de la creación poética con lo mundano del trabajo periodísitco? Háblenos de sus búsquedas a través de la poesía. ¿Es válida la poesía en el mundo contemporáneo? ¿Ha sido válida la poesía alguna vez? ¿Por qué hacer poesía hoy?

Ahora, hablar de creación y creer que esté en conflicto con la actividad periodística es una ingenuidad. En absoluto, el quehacer literario es ubicuo y no está reñido de ninguna manera con ninguna actividad mundana, es más es también una actividad mundana. Los chinos tenían a los poetas como empleados del Estado y en naciones más desarrolladas el estatus social de un escritor es bastante más apreciado, pero claro yo no me adscribo a esas formas, para mí el poeta debe ser uno más, un muchacho en la calle, una cocinera en el lujoso hotel, una azafata, un dentista, un ambulante, el poeta es el hombre común. Pero claro estas cualidades deben ser reanimadas, porque la alienación de la sociedad que nos esclaviza las ha adormecido. Procuro en lo personal escapar a las cosas que nos atan, soy un ente contracultural por definición, pero aun así no me basta, tal vez por eso mi obra carece de la solidez que espero lograr, aún es tiempo.


¿Por qué hacer poesía? Vaya pregunta, su antítesis también es válida. Es inherente al hombre pensar, filosofar y poetizar, el ser humano crea, imagina, sueña. Son esos los elementos esenciales del poema, podemos llamarlo de otra forma, no decir poesía o poema, pero la esencia estará allí. De allí a escribir eso que sentimos como seres humanos pues hay sólo un paso. He pensado en una sociedad sin palabras, una en que nos comunicáramos telepáticamente, bueno allí si la poesía como la conocemos, esa que está formada de palabras no necesariamente escritas, podría no tener ya el mismo sentido. Sin embargo le sobreviviría la imagen, que es el sustento de la imaginación y de la creación, así que su espíritu permanecería vivo.

Pero volviendo a lo mundano, no he conocido a un sólo ser humano que no sea un poeta o un antipoeta –que es un poeta algo más refinado y menos cursi-. Todos poetizan a cada momento, ven cosas nuevas, crean, destruyen, se apasionan, no hay manera de dejar de hacer poesía. Todo eso no es necesariamente escribible, pero para eso tenemos el auxilio de los nuevos medios audiovisuales y virtuales.


El ego. ¿Cuál es su relación con él? ¿Hasta qué punto llega su autocrítica? Cuéntenos cómo trabaja usted ese tema.


El ego, vaya, el último de los monstruos en el camino de la iluminación. Como no busco iluminarme, pues no sé si tenga que enfrentarlo algún día. Es imposible escapar al ego, el ego contrariamente a lo que se cree es necesario, peligroso y ruin en muchos casos pero necesario, el ego es la envoltura de nuestra individualidad, así que los que hablan de matar al ego, pues vaya que son tunantes, imagínense matar una envoltura, ¿alguien ha pensado en desollarse vivo para ser libre? Sinceramente me parece una cojudez, con todo respeto, una reverenda… bueno ya lo dije.



Método de trabajo literario, cómo trabaja un libro, de qué forma se enfrenta al reto de escribir. Describa su experiencia personal como creador.

No lo considero un trabajo, ¿que sí tengo un método?, pues si y no, mañana se me ocurre uno y después pues ya no, lo escribo cuando me da la gana. La disciplina la entiendo como el ahorro y el uso adecuado de nuestras energías y cualidades, no creo que sea necesario ponerse un corsé, no al momento de inventar el mundo.


Cuales son los momentos literarios en el Perú y el mundo que reconoce como válidos en su trabajo. Sus influencias literarias. Su trabajo actual, ¿Está preparando un nuevo libro? Detalles.

¿Influencias? Supongo que Vallejo, pese a un inicial “amor, odio” siempre estuvo conmigo el buen cholo. Leí mucho a Neruda y he intentado leer a otros poetas más actuales, más de acuerdo con la moda. Y aunque he encontrado valor e inspiración en muchos de ellos, encuentro igual de alentador a Bukowski que a Scorza, no desdeño ningún tipo de poesía, sólo la mala poesía.

Vallejo hablaba de la poesía como impelida por el sentimiento, sí coincido en eso, la poesía es un poco el conocimiento desdeñado por siglos, el conocimiento más profundo, más interior del ser humano, la búsqueda del alma. En estos últimos años me ha dado por leer a escritores para mi desconocidos, hay muchos y algunos muy buenos, pero yo me dejo llevar por mi olfato, ya lo dije no creo en los métodos.





POEMAS





DEUS EX MACHINA



Creo en el hijo

Elemental y lúdico

En sus ofensas

En la ira non santa

En el angelote

En las bellas embaucadoras

En la risa

En los diplodocus

Y en las hormigas

Más no en los megaterios

Porque nadie

Puede  ser tan perezoso

Creo en la quinta

Y hasta en la décima espada

En la septicemia

Y en la algoritmia

Creo en mí mismo

En el atman

Y en la enciclopedia

Escondida bajo la

Cama

Luego del viaje de vuelta

H G Wells

Quien me contó su historia

Y su efemérides

Creo en la banda

Ancha

En el dota

En los curitas

No los que predican

Sino los que se

Pegan

En las heridas

Menos

En ti

Creo en mí mismo

Por si las dudas

En el inefable

Experimento humano

En la pequeñez

En las ojeras

Y en los ojales

Creo en las nubes

En el agua

En los desastres

En fin

Creo que creo

Puro

Fantasma

Mientras dios ríe

Y le pregunto

¿Qué es lo que te causa tanta gracia?



ELEGÍA PARA UNA MALAGUA


Víctima del sol y de las olas,

Más aún del sol,

Este perverso díscolo amarillo.

99 veces consumida

Inmune a la brisa

El alma se te escapa.

Y es tu risa lo que no sé distinguir,

La urticaria punzante

De tu risa.

¿Cuándo tu belleza

paracaidista, se negó

a mis ojos hambrientos de nada?

Cuánto te ame cuando

aun morías.

¿Y si mi nacimiento,

Sincrónico fuese

Al instante de tu muerte?

Entonces tu recuerdo no fuera

Este rastro indeleble.

Nada de vida,

Nada de muerte,

Nada de nada.



MANIFIESTO

Somos la utopía
Imposible parodia
Parodia de lo imposible

Somos nosotros en búsqueda
En renuncia
De nosotros mismo

Somos los que buscamos
La inmortalidad
Que es inmoral, ¡Qué está muerta!

Denunciamos al alegre por no
Saber alegrarse con llanto
Denunciamos al que sufre
Por no saber sufrir con alegría



Condenamos al mundo por no saber
Por no querer
Por renunciar definitivamente a entenderse


Nos condenamos
A nosotros mismos
Por decir la verdad
La horrible verdad
Habiendo mentiras tan bellas

Nosotros los que mentimos
Los buscadores
Los buscadores
Los últimos






Ricardio Ríos Arias nació en Arequipa y lleva quince años viviendo en Ayacucho, ha estudiado ciencias de la comunicación en la Universidad Nacional San Cristóbal de Huamanga, es poeta y periodista. Ha publicado libros y plaquetas y participado y organizado actividades culturales y literarias en Ayacucho. En la actualidad dirige un programa televisivo de entrevistas.


Ricardo Ríos Arias