miércoles, septiembre 10, 2014

10


(Tarde)

Pienso, luego dudo.

En el transporte urbano debería haber un lugar especial para lectores, así podríamos estar lejos del llorar de los niños, por ejemplo.

Todos confirmaron su participación para la reunión del sábado menos C. Confío en que ese día, aun sin haber confirmado, se aparecerá.

Las cosas hablan a través de uno, sólo es cuestión de escucharlas.

"¿Qué es ese algo que empuja desde el fondo de mi brazo, golpando mi sangre, levnatando mi piel? ¿Qué es eso que empuja desde el fondo de mi ser? ¿Qué debo abrir para que salga? ¿Podrán mis brazos soportar toda esta fuerza?
Y este temblor que nace de la oscuridad y aflora hasta mis ojos poseyéndo mis dedos...¿Qué hacer con todo esto? ¿Con todas estas ganas de estallar?
¿Qué hacer?
Nada, no hacer nada, estallar, qué hago, no lo sé, estoy poseído por todo esto, me levanta, me sacude, y yo no puedo leerlo, no me puedo leer y tengo que hacerlo. Necesito leer todas estas palabras que abandonan las raíces para posarse sobre las hojas.
No puedo hacer nada, sólo dejarme llevar por este todo; es natural, son las cosas y yo parte de ellas y no al revés. Me entrego a la nada, es lo único honesto que puedo hacer, es lo único, lo demás será falso.
No hay nada por hacer, sólo dejarme hacer desde la nuca que late, hasta la extensión de las membranas sensitivas."

Nunca se está preparado para la muerte de un amigo, somos tan tontos e inútiles ante la muerte, y esas frases de "queda lo vivido" o "pasó a mejor vida", son tan innecesarias. Al final, él vive en mí y yo en él, y eso siempre lo supo y eso siemrpe lo he sabido.

HASTA SIEMPRE, COMPAÑERO!!!

http://vozurgente.blogspot.fr/2007/09/mi-amigo-oso.html