martes, octubre 07, 2014

LIMA, ROBAR QUÉ IMPORTA.




Siempre que he podido he buscado alejarme de ella, y cuando no lo lograba sabía que tenía que estar preparado para tiempos difíciles. No la soporto más de un año como máximo, luego de ese tiempo tengo la sensación de estar viviendo en un inmenso psiquiátrico para ocho millones de personas. Lo he comprobado en todo este tiempo: Lima me asfiixia.

Lamento decirlo pero es la verdad. Y lo lamento porque no deja de ser una ciudad culturalmente interesante desde el punto de vista de la migración, la fusión de las culturas andina, criolla y amazónica, que son la base del Perú. En Lima viven todos y todos vinimos de todos lados del país. Esa es, para mí, su gran riqueza. Sin embargo, yo a Lima no la soporto.

Desde el punto de vista de lo que tradicionalmente entendemos como cultura (asimilación de conocimientos) es un desierto. Me atrevería a decir, sin temor a equivocarme, que en Lima hay más comisarías que bibliotecas, más atracos que funciones teatrales, más armas que libros.

He nacido ahí y eso jamás podré negarlo, podré decir que me desagrada la ciudad, que no quisiera tener que regresar a vivir en ella, pero jamás podría negar mi lugar de nacimiento. Y, curiosamente, a pesar de todo lo expuesto, siempre termino, esté donde esté, informándome de cómo andan las cosas por la ciudad.

Es imposible no hacerlo, para eso tendría que renunciar a todo medio de comunicación del Perú, en todos hay alguna información sobre Lima, sobretodo ahora que acaba de elegir un nuevo gobierno municipal.

Hace tiempo que dejaron de interesarme los procesos electorales, hace tiempo que voto viciado y me da igual quién gane o pierda. Pero esta vez hay algo que me ha llamado mucho la atención y es el slogan (no oficial pero el slogan por el que la gente lo conoce) del candidato ganador: "roba, pero hace obra".

Que una persona a quien se le conozca por esa frase, haya ganado las elecciones, me parece que es un indicador claro de cómo van las cosas en la ciudad y, por efecto inmediato del centralismo, en el país.
Sobre este tema queda mucho pan por rebanar, y no tanto del candidato o su plan de gobierno o cosas así, no. Mi pregunta es clara: ¿Qué esta pasando en una ciudad donde eligen al que "roba pero hace obra"?

Un abrazo y hasta el jueves.