martes, enero 27, 2015

DÍA EXTRAÑO



Va siendo un día extraño ¿Sabes? Para comenzar los sueños, no apareciste esta vez, por lo menos no que yo sepa, pero sí aparecieron imágenes extrañas. Recuerdo una. Compraba el pan en una antigua tienda atendida por un hombre viejo, cuando tuve el pan en la bolsa y miré el dinero me di cuenta que no me alcanzaba, no era mucho lo que faltaba, diez centavos tal vez, el hombre me dijo que no me preocupara, pero, que en forma de pago me quedara a acompañarlo a beber, entonces sacó una botella tipo damajuana con un líquido oscuro y comenzamos a beber juntos, luego recuerdo que paseábamos por ese hombre metidos en ascensores desde los que se veían aviones bombardeando una ciudad. Parecíamos protegidos dentro de el ascensor mientras veíamos los bombarderos planear frente a nosotros. Este sueño no lo he consignado en mi diario de sueños. Llevo dos diarios, el normal, es decir el de vida, y el de sueños, a veces me hago diarios especiales cuando tengo que hacer algún viaje, me gustaría tener diarios para cada cosa hasta hartarme de ellos, o perderlos, que es lo mismo. El asunto es que el día es extraño. Conenzó con la noticia de la muerte de la mascota de mi mejor amiga. Triste carta nos envió. Cualquiera diría que la muerte es natural y que debemos estar preparados para ella y todas esas cosas, pero alguien que haya visto la relación que mi amiga tenía con su mascota, no tendría cara para decirle alguna de esas frases facilonas que se estilan en estas circusntancias. A través de las palabras le hize llegar un abrazo fraterno y mi acomnpañamiento en estos momentos, nada más, aunque hubiese querido no hubiese podido hacer nada más. Le dolió a tal punto a mi amiga la pérdida, que, a pesar de que fue el día 13 de este mes, recién hoy nos lo hace saber, según dice en su carta, ese día yo la llamé y no tuvo valor para contestar, recuerdo esa llamada, hablé con su madre que no me dijo nada sobre el asunto a pesar de haber estado igual de dolida que su hija; me quedé pensando ¿cómo es que pude haberla llamado el mismo día en que murió su querida mascota? Hace algún tiempo que he dejado de creer en las casualidades. Así comenzó el día, cosas extrañas. Esperaba el bus, no recuerdo en qué pensaban, subo y una vez dentro me doy cuenta que subí al bus que no estaba esperando, me equivoqué de bus y tuve que caminar unas buenas cuadras de regreso. Tengo mi diario, como te decía, así que no hay por qué estar escribiéndote las cosas que me suceden durante el día, además que no quiero aburrirte con esto, ni mucho menos aburrirme yo. Ayer te contaba del problema con la traducción que tuve que dejar, hoy te cuento esto, mañana no sé que te contaré, cualquier cosa, lo que sea, no haré selección alguna, se trata de contar, de escribirte, de entabar comunicación aunque sólo sea de este lado, no sé por qué pero tengo la idea de que me lees, estoy seguro que me lees, sino simplemente no estaría escribiendo, ni estaría preocupado cuando dejo de hacerlo, pero lo estoy, ne gustaría escribirte todos los días pero la verdad es que no quiero comprometerme con eso ni con nada, nunca he sido persona de compromisos, soy incapaz de cumplir conmigo mismo, imagina si podría cumplir con otros, peri en fin, aquí estoy, tú estás allá, un allá que desconozco geográfica y espritualmente, pero que no renuncio a conocer, sobretodo en el segundo plano, que es el que más me interesa. No dejes de pensar en escribirme, ya el hecho que lo pienses es bastante, además de ser un buen primer paso a que algún día lo hagas, no dudes que sabré mantener la reserva, igual, estoy seguro que me lees y no necesito una comprobación de ello, no es lo que pido, si te pido que me escribas es para saberte una vez más cerca. Son muchas las cosas por hablar, es mucho el tiempo que tenemos para hacerlo, pero no olvides que no todas las personas disponen del mismo tiempo, sobre todo si se trata de esperar. Siempre, creo, será mejor llegar tarde y como sea, a no llegar, o lo que es peor, llegar cuando ya todos partieron. Hoy estamos aquí, mañana no sabemos.
Escríbeme, te abrazo.


lunes, enero 26, 2015

TRADUCCIONES


Nunca antes me había pasado tener que dejar un libro por culpa de la traducción. Lástima, tan bien que andaba la historia hasta que aparecieron palabras tipo "hostia" o "chaval", que seguro nada tienen que ver con el lenguaje de donde es original el autor de la obra que tuve que dejar.

Un par de veces, bueno, y eso, sólo un par de veces, pero ya seguido, encontrar términos del español ibérico en la novela de un autor finlandés, resta, por lo menos para mí, un poco de veracidad a los personajes y mucho de credibilidad a la historia.

No es culpa del autor, evidentemente. Por ejemplo, con el primer libro suyo que leí traducido al español (única forma que tengo de leerlo), no me pasó lo mismo, por el contrario, la historia se desarrollaba fluída, sin perder consistencia ni credibilidad. En ese caso la traducción es un complemento.

Hablo de Arto Pasilina. La novela leída fue El Molinero Aullador, y la novela que he tenido que dejar se llama "El mejor amigo del oso". Los nombres de los traductores cambian entre la que terminé y la que he tenido que dejar.

Reconozco que debe ser difícil traducir del finlandés o de cualqueir otra lengua menor (por la cantidad de hablantes) a una lengua como el español, que es hablada por más de cien millones de personas en todo el mundo.

No reconozco que de esa cantidad de hablantes, las traducciones, como las de Pasilina, sean hechas únicamente pensando en el público ibérico. No imagino un argentino esperando encontrar la palabra "pibe", por muchacho, o a un peruano esperando leer "pata" por amigo, en una traducción del finlandés al español. Pero tampoco se trata de hacerlo sólo a la ibérica.

Tampoco peco de inocente. Es claro que hay más lectores de Pasilina en España que en el resto de países hispanoparlantes, la españolización de las traducciones responde a un interés económico, me queda claro. Pero no se justifica, pues hay palabras que podríamos llamar "standar" dentro del universo de la lengua castellana. Si las "histoias" y "chavales" se traducirían por !caramba¡ (o golpe en el otro caso de este vocablo) o "muchachos", no creo que sea imposible de entender por algún lector ibérico.

Creo, como lector, que es necesario encontrar una manera "Standar" de traducir obras al español. No hablo inglés pero quisiera saber si las traducciones a este idioma varían según se trate del inglés de Estados Unidos o Inglaterra, o algún otro lugar, o el francés de Francia o de la Martinica o ciertas zonas del Canadá. ¿Habrá algun tipo de lengua Standar para traducciones a lenguas habladas en varios países? 

No olvides que escribo para tí, que eres tú a quien le cuento estas cosas que por poco importantes que parezcan a mi me preocupan, he dejado muchos libros a medias, pero esta es la primera vez que lo hago a causa de la traducción.

Te abrazo, escríbeme.



viernes, enero 16, 2015

TE HE SOÑADO




La imagen clara, tu sonrisa inolvidable. Estabas con los niños, tenías al mayor en brazos y a la menor la llevabas tomada de la mano, caminaban por una calle bulliciosa, yo te seguía pero tú no me mirabas, pensé que no querías hacerlo pero algo me dijo que en verdad no me mirabas, que te era imposible fijarte en mí y los seguí unos pasos; pude mirar al mayor a los ojos pero no me reconoció. Luego nos vimos, sí, nos vimos, los dos. Estábamos en cubículos separados que viajaban uno detrás del otro, dos grandes cajas de vidrio que avanzaban en fila, tú estabas en la de adelante y yo tras de ti -nuestras posiciones deben ser importantes en este sueño, lo  pienso ahora, yo para verte miraba adelante y tu para verme mirabas hacia atrás, yo al futuro y tú al pasado-, entonces nos miramos, nos reconocimos, pero no nos dijimos nada al principio ¡estábamos encerrados en cajas de vidrio separadas!, sólo nos mirábamos el uno al otro, hasta que comencé a señalarte mi corazón primero y a tí después, una y otra vez, tu no parecías tan elocuente, me observabas con una media sonrisa al principio, luego tu sonrisa inolvidable, la de siempre, la que jamás he olvidado, luego pude ver como sin dejar de mirarme, tus labios formaban un beso antes de desaparecer.

jueves, enero 01, 2015

EL BENJAMÍN



Hubo una vez un hermano, el menor de tres, que decidió desaparecer sin dejar rastro.
Los primeros años se supieron algunas cosas, que estaba por aquí y por allá, que trabajaba en esto ó aquello y, aunque siemrpe se tenía alguna que otra noticia sobre él, hubieron dos cosas que jamás se supieron: por qué se fue ni si alguna vez volvería.

Pasaron los años y las cosas que de él se sabían se fueron haciendo cada vez más lejanas y confusas. Uno de sus hermanos enviaba cartas a la única dirección que de él tenían, en un país extranjero no muy lejano de donde vivían. Ninguna fue jamás respondida. El otro hacía averiguaciones por todos lados sin obtener nunca información válida.

Un día llegó a casa de uno de los hermanos, una nota escrita por el consulado de su país anunciándoles que su hermano había muerto en el extranjero. En la nota se decía que éste había hecho familia durante un tiempo –tenía un hijo- `pero que en sus años finales devino alcohólico y terminó sus días viviendo en la calle.

Los dos hermanos lamentaron el resto de su vida la muerte del Benjamín. Decidieron no decir nada a su madre, condenándola así a la lenta agonía de la espera. 


 Foto de Ronald Vega.