lunes, enero 26, 2015

TRADUCCIONES


Nunca antes me había pasado tener que dejar un libro por culpa de la traducción. Lástima, tan bien que andaba la historia hasta que aparecieron palabras tipo "hostia" o "chaval", que seguro nada tienen que ver con el lenguaje de donde es original el autor de la obra que tuve que dejar.

Un par de veces, bueno, y eso, sólo un par de veces, pero ya seguido, encontrar términos del español ibérico en la novela de un autor finlandés, resta, por lo menos para mí, un poco de veracidad a los personajes y mucho de credibilidad a la historia.

No es culpa del autor, evidentemente. Por ejemplo, con el primer libro suyo que leí traducido al español (única forma que tengo de leerlo), no me pasó lo mismo, por el contrario, la historia se desarrollaba fluída, sin perder consistencia ni credibilidad. En ese caso la traducción es un complemento.

Hablo de Arto Pasilina. La novela leída fue El Molinero Aullador, y la novela que he tenido que dejar se llama "El mejor amigo del oso". Los nombres de los traductores cambian entre la que terminé y la que he tenido que dejar.

Reconozco que debe ser difícil traducir del finlandés o de cualqueir otra lengua menor (por la cantidad de hablantes) a una lengua como el español, que es hablada por más de cien millones de personas en todo el mundo.

No reconozco que de esa cantidad de hablantes, las traducciones, como las de Pasilina, sean hechas únicamente pensando en el público ibérico. No imagino un argentino esperando encontrar la palabra "pibe", por muchacho, o a un peruano esperando leer "pata" por amigo, en una traducción del finlandés al español. Pero tampoco se trata de hacerlo sólo a la ibérica.

Tampoco peco de inocente. Es claro que hay más lectores de Pasilina en España que en el resto de países hispanoparlantes, la españolización de las traducciones responde a un interés económico, me queda claro. Pero no se justifica, pues hay palabras que podríamos llamar "standar" dentro del universo de la lengua castellana. Si las "histoias" y "chavales" se traducirían por !caramba¡ (o golpe en el otro caso de este vocablo) o "muchachos", no creo que sea imposible de entender por algún lector ibérico.

Creo, como lector, que es necesario encontrar una manera "Standar" de traducir obras al español. No hablo inglés pero quisiera saber si las traducciones a este idioma varían según se trate del inglés de Estados Unidos o Inglaterra, o algún otro lugar, o el francés de Francia o de la Martinica o ciertas zonas del Canadá. ¿Habrá algun tipo de lengua Standar para traducciones a lenguas habladas en varios países? 

No olvides que escribo para tí, que eres tú a quien le cuento estas cosas que por poco importantes que parezcan a mi me preocupan, he dejado muchos libros a medias, pero esta es la primera vez que lo hago a causa de la traducción.

Te abrazo, escríbeme.



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