sábado, noviembre 21, 2015

HOMENAJEDIL




A Don Juancito Vásquez


Lo recuerdo bien, fue hace ocho años. Jugábamos el último partido. No había sido un buen año aquel 2007, pero como siempre estábamos dispuestos a acompañar hasta el final. Los rumores se confirmaron cuando el equipo salió a la cancha. Caras nuevas. Ante el retraso en los pagos, el primer equipo decidió no jugar ese partido y el equipo B tuvo que salir a dar la cara. Inolvidable desastre económico el de aquella directiva. Pero ahí estábamos, todos, alentando como siempre los noventa minutos. Habíamos ido para la despedida, todos los ahí presentes lo sabíamos. De los once que vistieron la franja roja en el pecho aquella tarde, pocos pasaban los veinticinco años. Perdieron cinco a cero, pero ahí estábamos todos, alentándolos como si se estuvieran jugando una final, pero lo que ese partido significó fue el incio de una larga noche que en ese momento nadie podía saber hasta cuando duraría. Esa tarde vi gente llorar a mi alrededor, y en medio de los abrazos comprendí el amor por un club y mi propio llanto. Era una despedida. Terminado el partido, los jóvenes jugadores se acercaron a la tribuna para levantar los brazos y recibir el aplauso de ese público incondicional que sigue a la franja a todos lados. Y entre lágrimas muchos aplaudíamos. Escuché a algunos hombres mayores lamentarse, en medio de los abrazos, al saber que no vivrían para ver a la franja volver. Y en esos siete largos años que esa noche duró, muchos de ellos tuvieron que partir confirmando sus lamentos de aquella tarde; pero otros de ellos quedaron y junto a ellos todos los que en esos siete años estuvimos presentes, como ellos lo estuvieron antes, en los peores momentos del Deportivo Municipal. Los que vivimos la neblina en el estadio de miraflores por los partidos de la liga distrital, el aguante durante la liga metropolitana, las cátedras de aliento en la copa perú, los viajes de la segunda división hasta llegar al ansiado regreso, todos nosotros llevamos y llevaremos siempre en nuestra memoria, la sonrisa y el aliento de tantas y tantos hinchas de nuestro amado club, cuyo ejemplo de vida y aliento ha forjado lo que ahora somos. 

Mañana, ocho años después, jugamos nuestro último partido del año contra el mismo equipo. Pero las cosas han cambiado y mucho. Gracias al buen manejo económico y administrativo de la directiva, al apoyo de socios e hinchas, el muni puede llegar a jugar, después de décadas, un torneo internacional. Hace ocho años eso era un sueño, cuánta gente hemos visto burlarse de nuestra fe, reirse de nuestra esperanza, y aquí estamos, con la fe y la esperanza intactas y fortalecidas. No hay que olvidar de dónde venimos para saber bien a dónde queremos llegar. Siete años ha costado levantarnos y ahora nos jugamos la posibilidad de un torneo internacional en nuestra casa, el estadio pintado por los propios hinchas, la casa de esta gran familia de la que estamos orgullosos de pertenecer. Y pudimos haber llegado más lejos este año, es necesario decirlo, pero no sabíamos hasta qué punto la corrupción había permeado el fútbol peruano y nos encontramos con que la mafia era siempre el peor rival a a vencer. Pero así aprendemos, todos. El muni es un ejemplo de vida y en todos estos años ha quedado demostrado.

Termina el año de nuestro retorno y hemos callado muchas bocas que a principios de año decían que pelearíamos la baja; pero aquí estamos, más fuertes que nunca y con la convicción y humildad de siempre, con la franja roja cruzándonos el pecho, dispuesto a alentar, a vivir como hinchas del deportivo municipal, tal como lo aprendimos de equellos que hicieron de su vida un ejemplo para todos los que amamos esa camiseta.

!Echa Muni - Eres (y seras por siempre) mi alegria!


martes, noviembre 17, 2015

VERGUENZA TORERA - ROSENDO




Albero rendido al sol, eterno folletín
Podemos decir que no, pero va a ser que sí

Vergüenza Torera

Montan la barraca y venga tiroriro
Y toma traca y daca y luego yo no he sido, ¡claro!

Faena sin asumir por uno y otro lao
Que vamos a discutir siempre a toro pasao

Vergüenza Torera

Montan la barraca y venga tiroriro
Y toma traca y daca y luego yo no he sido

Es evidente, mienten

Continuamente mienten

Es evidente, mienten

Continuamente mienten

Aunque revienten

Montan la barraca y venga tiroriro
Y toma traca y daca y luego yo no he sido

Qué pena, qué frustración, qué triste porvenir
Serena desilusión, ¡qué mierda de país!

Es evidente, mienten

Continuamente mienten

Aunque revienten, mienten, mienten.




martes, noviembre 03, 2015

JORGE TEILLIER - BOTELLA AL MAR





Y tú quieres oír, tú quieres entender.
 

Y yo te digo: olvida lo que oyes, lees o escribes.
 

Lo que escribo no es para tí, ni para mí, ni para los

iniciados.
 

Es para la niña que nadie saca a bailar,

es para los hermanos que afrontan la borrachera
 

y a quienes desdeñan los que se creen santos,

profetas o poderosos.

Jorge Teillier (Chile, 1935-1996) del libro Cartas para reinas de otras primaveras. 1985