jueves, noviembre 03, 2016

AL PRINCIPIO FUE EL VERBO





El lenguaje es, a mi parecer, la más bella creación humana. Podría decirse también
la música, pero si consideramos el corazón como el primer instrumento de
percusión que ha existido sobre la tierra, queda claro que hombre y música
llegaron juntos al planeta. Pero el lenguaje no. Es tan maravilloso poder nombrar
las cosas, tener una palabra para referirse a cada pequeña cosa que existe sobre el
planeta y fuera de él, por lo menos el fuera que vemos al levantar la cabeza. Tiene
el ser humano la posibilidad de conjugar palabras, crear frases, fabricar
pensamiento a partir del lenguaje, posibilidad que ninguna otra especie, que se
sepa, ha desarrollado en el planeta.




Con las palabras uno puede tocar o tocarse. Por ejemplo, si un día decidimos
escucharnos al momento de hablar, es decir, alejarnos de nosotros mismos cuando
hablamos con otra persona para poder escucharnos, y retener en la mente nuestras
palabras más usadas, las frases más dichas, los verbos que más utilizamos, creo
que podríamos tener una idea de quiénes somos, o una aproximación al hecho de
conocernos. Eres lo que hablas, podría decirse. Eres el lenguaje que utilizas.
Como cuando pintas, los colores que utilizas hablan de ti, de tu interior; de la
misma manera las palabras que eliges también hablan de ti, de cómo te sientes, de
la forma que tienes de “ser” en el mundo.




Imagino un hombre solitario que sufre de depresión y a su psicólogo entregándole
una lista de palabras que debe incluir en su lenguaje a partir de ahora. Con esto
comenzará a sentirse mejor, le dirá entregándole la lista. ¿Qué palabras serían?
¿Pueden entonces las palabras que usamos obrar un cambio en nuestro interior?
¿Poseen las palabras una fuerza, podríamos decir, curativa?




Como cualquier ser viviente, las palabras poseen una historia, han sufrido y sufren
cambios durante su larga existencia, nacen, mueren, se transforman. Cuántos
millones y millones de palabras se pronunciarán cada día en el planeta. Hablar,
intercambiar palabras como regalos. Se dice que una imagen vale mil palabras,
pero una sola palabra puede crear las más bellas imágenes en el paisaje interior de
una persona. Palabras que acarician el alma.




Dime lo que hablas y te diré quién eres, pero tal vez sería más un dime qué
palabras usas frecuentemente y te diré cómo te sientes. Y el hombre solitario y
depresivo comienza a leer y re leer su lista de palabras, se las repite en la cabeza,
las lee en voz alta, las acaricia con su voz, y esas palabras llaman otras palabras
igual de bellas que llevan a nuestro hombre en principio a salir de su casa, y como
toda palabra sirve para nombrar algo, las bellas palabras sirven para nombrar las
bellas cosas, y así nuestro hombre se encuentra hablando con alguien sobre lo
hermoso que se ve hoy el cielo, y mire usted cómo sonríen aquellos niños que
juegan en el parque, y dígame si no ha notado que vivimos en una linda ciudad y
que lo mejor de los parques, después de los niños, son los colores de las flores en
primavera...








Ronald Vega – Pezo.

miércoles, noviembre 02, 2016

EL PENSAMIENTO GAO



El siete de diciembre del año 2000, el escritor chino Gao Xinjian pronunció su
discurso ante la academia sueca luego de recibir el premio nobel de literatura. Ese
mismo año, la fundación Nobel publicó el discurso bajo el título “La razón de ser
de la literatura”.


De entre la variedad de temas que Gao toca en su discurso, propongo dos para el
análisis: La relación de la literatura con la política, y el mercado de los libros.
Sobre el primero, el nobel chino dice citándose a si mismo en su libro titulado “La
Montaña del alma”: “ En su naturaleza misma, la literatura no tiene nada que ver
la política, es una cuestión puramente individual, una observación, una suerte de
rememoración de una experiencia determinada, de pensamientos y sentimientos,
la expresión de un cierto estado del espíritu, y a la vez la satisfacción de la
reflexión.”


Maiakovski, Reinaldo Arenas, José Lezama Lima, Pasternak, y el mismo Gao
entre otros, fueron escritores –y evitamos citar cineastas, pintores y otros artistas-
cuyo trabajo se vio seriamente afectado por cuestiones políticas. El escritor
comprometido ¿Es hoy un sujeto válido? Además, comprometido ¿Con qué? O
¿Con quién? Lo que explica Gao es que el escritor está comprometido con lo que
piensa y siente, con lo que él llama su estado de espíritu. Llamarse escritor y al
mismo tiempo marginal es una redundancia. Todo escritor es marginal y es esa
condición la que en cierta manera determina una toma de posición que es más
moral que política. ¿Existe hoy el compromiso del escritor? Sí. O está
comprometido con él mismo, con lo que piensa y siente o está simplemente
comprometido con el éxito, con el mercado.


Sobre eso Gao dice: “Particularmente hoy, cuando la economía de mercado lo
invade todo, los libros han devenido también productos comerciales. (...) Si el
escritor rechaza plegarse a las leyes del mercado, si quiere crear sin verse
fabricando productos culturales para satisfacer el gusto de la moda, no podrá
encontrar otro medio de existencia. La literatura no tiene nada que ver con los
best-sellers y las estadísticas de ventas, y los medios de comunicación hacen más
caso a la publicidad que a los escritores. LA LIBERTAD DE CREACIÓN NO ES
NI UN FAVOR NI UNA COSA QUE UNO PUEDE COMPRAR, ella nace antes
que todo, de una necesidad interior del mismo escritor.”


Puede cambiarse la palabra escritor por artista y el concierto sonará igual de bello.
Lo cierto es que uno no puede, o no debe en todo caso, ceder a los deseos de
Narciso, porque en ese momento, cuando Narciso decide por nosotros, estamos
dejando de lado nuestro interior, nuestro fuego interno, para entregarnos a la
publicidad, al éxito, al aplauso vacío, al reconocimiento inmediato carente de
profundidad, de duda.


Bueno, uno puede hacer lo que quiera, que nadie prohiba nunca nada, pero que
sepa que en toda producción artística tiene que haber sangre, sí, sangre derramada
sobre la piel, uno no hace un poema, o una canción de la misma manera como
otros hacen una campaña publicitaria.


Gao apela en su discurso a esa fibra íntima que todo creador en algún momento, si su deseo es sincero, ha tocado dentro suyo.


El arte es amor, y el amor verdadero jamás puede ser fingido.


Ronald Vega - Pezo

martes, noviembre 01, 2016

CLOSE - UP


Acusado de estafa, un hombre es enviado a prisión en espera de juicio. Durante
ese tiempo recibe la visita de un cineasta que le propone en principio filmar el
proceso judicial y luego reconstruir ciertos momentos del delito cometido. El
cineasta es Abbas Kiarostami y el hombre en prisión es un desempleado y cinéfilo
llamado Sabzian, quien se hizo pasar por un reconocido cineasta para recibir
dinero de una familia con el fin de financiar su próxima película.

CLOSE – UP es el nombre de la película en la que Kiarostami re construye el
proceso de estafa realizado por Sabzian, contando para esto con el concurso de la
familia implicada y del mismo Sabzian, quien al salir de prisión está siendo
esperado por el cineasta por quien se hizo pasar, para ir juntos a la casa de la
familia agraviada.

La película apareció en 1991 con gran resonancia internacional. El director Iraní
logra fusionar la realidad pero también subvertir los géneros. Close – Up puede
verse por momentos como un documental o como una película, incluso como una
obra de teatro, pero más allá de los géneros, Close – Up es una manifestación de
cómo inevitablemente en algún momento de la vida uno se hace pasar por otra
cosa, o se inventa una personalidad; uno termina siendo un personaje de uno
mismo en determinados casos.

Sabzian ama el cine y gusta mucho del trabajo del director Mohsen Makhmalbaf,
por quien se hizo pasar; ha visto todas sus películas, conoce a sus personajes y
además tiene cierto parecido físico con él. Aprovecha esto para presentarse como
el conocido director de cine y asegura a los miembros de una familia que
aparecerán en el film que él está pensando rodar. Todo esto va a suceder, los
miembros de aquella familia aparecerán en el film, salvo que no será Sabzian
quien lo dirija, pero será más bien el actor principal.

Abbas Kiarostami dice: “ ...que una parte sea documental y otra reconstituida eso
tiene que ver ocn el método de trabajo, eso no le interesa al espectador, lo más
importante es que el espectador sepa, que nosotros alineamos una serie de
mentiras para llegar a una verdad más grande.”

Esta película puede ser también un espejo que refleja los deseos. Lo que uno
quiere ser. Sabzian, el cinéfilo, ha sido por cuatro días un afamado director de
cine y ha logrado convencer a toda una familia de que lo era. ¿Es realmente un
estafador? ¿Es alguien que ha seguido un impulso profundo de ser lo que en el
fondo sabe bien que no podrá ser?

Cada persona tiene un “Sabzian” dentro. La película Close – Up de Abbas
Kiarostami, puede ser una manera de llegar a él.

lunes, octubre 31, 2016

QUE VIVA NUESTRA MUSICA CRIOLLA


Son tantos los años en que por estas fechas nos vemos envueltos en el mismo
debate, que hoy no queda más que dudar. Que si uno o lo otro, que el primero es
una muestra de alienación y el segundo manifestación del alma nacional,
extranjerizante el uno reivindicativo el otro, de colores el primero blanquirrojo el
segundo, que el rostro terrorífico o la guitarra y el cajón. Son tantos los años de
absurdo debate, que hoy no queda más que decir: NINGUNO.

Ni el uno es mejor que el otro ni el otro peor que el primero. Ni el haloween ni la
música criolla nos representan. Ambas fiestas son igual de extrañas para un país
de tan amplia diversidad cultural. Sobre el primero no hay mucho que decir, al
final la distancia hace siempre su trabajo, y se termina haciendo cosas cuyo origen
nadie entiende pero que divierten a los más pequeños. Pero lo del segundo es ya
vergonzante.

¿Cómo es posible, que por estas fechas se le de tanta atención a la música criolla,
que es tan sólo una entre la gran diversidad de músicas que tiene el país? ¿Con
qué derecho se le adjudica a esa música –que además nunca evoluciona- la
representación nacional?

El criollismo es una tontería. Los Felipes Pinglos de hoy, se mueren alcoholizados
en las calles de Lima, calatos, sin guitarra ni zapatos, ante la mirada pasiva de los
celebradores de esta fiesta que, bien mirada en el desarrollo de la historia, es tan
extranjera como el Haloween.

Lucha Reyes, la morena de oro, Los Embajadores Criollos e incluso la pluma de
Juan Gonzalo Rose, son tan importantes para la música peruana como lo son
Amanda Portales, Silverio Urbina o un poema de Carlos Oquendo de Amat
interpretado por Rafo Ráez.

¿Se celebra con el mismo afán el día de la música peruana? Pudiendo organizar un
sólo día de conciertos en todas las ciudades con músicos de diferentes ritmos y
tendencias, llevando músicos ayacuchanos a tocar en Arequipa, o sikuris puneños
a escenarios de Lima o esos músicos que se ven en las esquinas de Pucallpa con
sus quenas hechas de tubos de pvc y acompañados de un tamboril, verlos tocar en
el teatro nacional; en fin, pudiendo revolver toda esa hermosa mezcla cultural en
la que nos hemos convertido como país, nos quedamos, obtusos, comiéndonos
todos los años el mismo discurso que si la música criolla o el haloween.

Hace años que el callejón de un solo caño ha sido demolido por una constructora,
y hoy en su lugar puede verse un edificio con departamentos de 25 metros
cuadrados para jóvenes emprendedores y sus familias. Y todavía seguimos
diciendo...

¿Que viva nuestra música criolla?


Ronald Vega - Pezo

martes, septiembre 20, 2016

EN OTRO TIEMPO - ANTONIO BUERO VALLEJO - POEMA Y COMENTARIO


EN OTRO TIEMPO
Antonio Buero Vallejo.



En las nieblas de un tiempo futuro no imposible
seguirán preguntando los hijos de los hombres.
Los niños siempre inquieren las cosas y sus nombres
con un tesón curioso y apacible.

Imaginad la escena que llegará algún día.
Un niño cabalgaba los hombros de su padre.
Sofocando la risa les seguía la madre
y la mansa pradera florecía.

Cantaban otros niños por el campo dorado.
- !Arre, caballo, arre! -el pequeño gritaba.
Como un corcel fogoso el padre relinchaba
y avisaba la madre: -!Ten cuidado!


Calla de pronto el niño con un mirar ausente.
El padre se detiene. -¿Qué te pasa hijo mío?
¿No quieres que vayamos galopando hasta el río?
La madre se les une lentamente.

-Sé lo que significan esos ojos tan fijos.
Pregunta lo que quieras y te responderemos
Tú, hijo mío, no ignoras que los padres sabemos
Que no hay que mentir nunca a nuestros hijos.

Se miran él y ella. El niño caviloso
En preguntar vacila. Lo baja el padre al suelo.
Caminan por la hierba mientras se nubla el cielo.
El niño titubea silencioso.

Ya no se oyen canciones. Parece muerto el prado.
Apenas se percibe la melodía del río.
Por la tibia campiña se expande un suave frío
Cuando el niño a sus padres ha mirado.

Hombre y mujer escuchan preguntas no esperadas
Que no son las del sexo y el amor entre humanos.
Y las van contestando, mientras tiemblan sus manos,
Con tímidas palabras semiahogadas.

-¿Es verdad, padre mío, lo que los libros cuentan?
¿Se enriquecían unos porque a otros les robaban
su pan y el de sus hijos hasta que los mataban?
-Fue verdad, hijo mío, en otro tiempo.

-Y si de ese atropello los hombres protestaban,
¿prohibían sus palabras? ¿Tachaban sus escritos?
¿Les impedían unirse? ¿Los libros les quemaban?
-Todo fue cierto, hijo, en otro tiempo.

-Dicen que hubo millones de bombas y de ahorcados,
y que hubo leyes malas, y que hubo horribles guerras.
Y madres violadas, y niños abrasados...
-Sí. Mas ya no los hay en nuestro tiempo.

-Yo no entiendo de tiempos ni sé cómo es el mío.
Hablas de ese otro tiempo igual que de un instante.
¿Tan corto fue como es el de llegar al río?
-No, hijo mío. Los siglos son el tiempo.

Calla el niño y medita. Su madre ahoga un gemido.
El hijo se ha sentado sobre la fresca hierba.
Un moscardón le ronda y emite su zumbido.
Lo ahuyenta el padre y a su niño observa.

La infantil voz susurra: -¿Es cierto, padre mío,
que a muchos prisioneros a palos destrozaban?
¿Con descargas eléctricas sus nervios desgarraban?
-¡Olvida, hijo mío, aquel remoto tiempo!

-Madre: ¿Es cierto que hubo muchos niños pequeños
hambrientos, sin escuela, a quienes obligaron
a trabajar en fábricas hasta que se agotaron?
Y murmura la madre: -En otro tiempo...

Le acarician sus padres. Ella oculta su llanto.
Lo sube él a sus hombros y ríe, galopando
hacia la verde orilla. El niño va llorando
porque imagina un impreciso espanto.

-Cálmate, niño mío. Si entonces fuimos fieras
ahora somos humanos. La pesadilla horrenda
terminó para siempre, y la tierra te ofrenda
la hermandad de los niños sin fronteras.

-¡Ay, padre, madre mía! ¡Yo no podré olvidarlo!
Lo que ya ha sucedido, ¿cómo desaparece?
Noto que es como un daño que dentro de mí crece
Y que vosotros no podéis curarlo.

Sobreviene el silencio. El río está cercano.
Besa las lentas aguas un débil sol brumoso.
En la ribera opuesta ve el niño a un afanoso
Sembrador que saluda con la mano.

Alza el niño las suyas y un alarido insano
lanzan sus secos labios. Se incorpora, risueño,
el sembrador lejano: acaso es sólo un sueño.
Profiere el niño: -¡Hermano! ¡Ven, hermano!..!

Esto pasará un día y no habrá quien lo impida.
El niño es nuestro hijo y por nosotros llora.
¿Será un hermano suyo el hombre a quien implora?

¿Sabremos darles la alegría y la vida?





Análisis

Nuevas lecturas del poema “En otro tiempo”, de Antonio Buero Vallejo, permiten encontrar más de una sorpresa y profundizar un poco más en algunos de los temas que el mismo poema propició ayer, de forma natural, durante nuestro encuentro.
Se trata, como bien definimos, de una especie de “ajuste de cuentas” con la historia: interpelación que un hijo hace a sus padres sobre el tiempo pasado. Antes de entrar en eso, vale remarcar la organización narrativa del poema, y para hacerlo sin que nadie se pierda, propongo utilizar las estrofas como unidad de medida de la narración. Son veintiún estrofas a las que propongo dividir en tres partes.
En las primeras ocho el lector ya está ubicado: sabe quiénes son los personajes (el niño el padre y la madre, es decir la unidad familiar clásica), sabe dónde están esos personajes (en una “mansa pradera”, como dice en el último verso de la segunda estrofa) sabe qué están haciendo los personajes: juegan juntos mientras caminan hacia el río (En el tercer verso del cuarto párrafo la pregunta lo deja en claro) y por último, en esas ocho primeras estrofas el lector sabe que está a punto de descubrir esas “preguntas no esperadas” (Primer verso, octavo párrafo) que el niño está a punto de hacer a sus padres. En un análisis nada profesional, y a efectos unicamente de poder ubicarnos dentro del poema, propongo considerar estas ocho primeras estrofas como Introductorias.
Abro aquí un paréntesis antes de continuar, para resaltar que las estrofas (que algunos podrían considerar párrafos), las mismas que están compuestas por versos (que algunos podrían considerar frases), tienen en sí mismas, por lo menos en las estrofas introductorias, una organización fonética que puede resumirse en: 1 – 2 – 2 – 1. Esto quiere decir, simplemente, que la sílaba con la que termina el primer verso es la misma con la que termina el último y que pasa lo mismo con las sílabas finales del segundo y tercer verso. Esto, claro está, tiene un nombre y tras él toda una teoría en materia de versificación. Veremos que luego de las estrofas introductorias la versificación cambia.
Terminadas las estrofas introductorias, el lector queda de cara a la interpelación, es decir, que es el mismo lector el que va a recibir las preguntas que hará el niño a sus padres. Para continuar con nuestra organización narrativa, propongo llamar Dialogantes a las diez estrofas que siguen en esta segunda parte. Propongo ese nombre a pesar ver más un monólogo que un diálogo, ya que tanto el padre como la madre repetirán en sus respuestas que todo lo que su hijo señala ha sucedido “en otro tiempo”.
Tomaremos las primeras cinco estrofas Dialogantes en las que el niño interpela a sus padres sobre tres puntos cruciales de una época que puede ser, claramente, nuestra propia época: lo económico (“¿Se enriquecían unos porque a otros les robaban su pan y el de sus hijos hasta que los mataban?”), lo político (“Y si de ese atropello los hombres protestaban ¿Prohibían sus palabras? ¿Tachaban sus escritos? ¿Les impedían unirse?...) y finalmente lo militar (“...millones de bombas y de ahorcados (...) horribles guerras...). Luego de estas tres interpelaciones, en la cuarta estrofa Dialogante hay una reflexión sobre el tiempo en el que podemos deducir por lo que dice el padre, que un siglo es la medida del tiempo. (“Los siglos son el tiempo”), esto puede ayudar a definir cronológicamente la idea del poema, si para el padre “los siglos son el tiempo”, cuando responde a las preguntas con su consabido “En otro tiempo”, léase entonces: en otro siglo. ¿Será este poema, un ajuste de cuentas que Buero Vallejo hace con el siglo que le tocó vivir? ¿Es este poema una crítica al siglo XX?
Y, para hacer un equilibrio, para armonizar el poema, la quinta estrofa de las Dialogantes, es decir la que viene después de esa primera descarga de preguntas e interpelaciones, es una especie de calma, estrofa que hace la pausa, que permite al lector respirar, que le da tiempo para digerir –en una no tan agradable digestión- todas las preguntas que acaba de leer. Esa estrofa comienza diciendo: “Calla el niño y medita”. Y veremos, que los silencios son importantes en el poema, los silencios de los personajes aquí, son también los silencios del lector. Lo que me gusta es cómo el autor equilibra el poema en esta quinta estrofa, porque luego de hablar de “...horribles guerras. Y madres violadas y niños abrasados.” Nos dice que el niño está sentado “sobre la fresca hierba”, después de una enumeración de desgracias, nos dice que el mismo niño que ha hablado de eso, está sentado “sobre la fresca hierba”, y repito la frase porque poética y fonéticamente es una frase bellísima: “sentado sobre la fresca hierba”.
Vuelven a aparecer todos los personajes en esta quinta estrofa Dialogante. Esa estrofa es un cuadro. Buero Vallejo parece decirnos aquí: miren, así han quedado los tres personajes después de las preguntas del niño: el niño “sentado sobre la fresca hierba” (hermosísima frase, insisto), la madre que “ahoga un gemido” y el padre que “a su niño observa”. Y con esa imagen el niño vuelve a la carga.
Las otras cinco estrofas Dialogantes se abren precisando de dónde salen las preguntas, ya no es el niño quien pregunta sino “La infantil voz”, que además no pregunta: “susurra”. El niño baja la voz para preguntar sobre La Tortura. ¿Por qué baja la voz? ¿Por qué susurra? Un niño que pregunta a su padre sobre prisioneros que “...a palos destrozaban?” o “¿Con descargas eléctricas sus nervios desgarraban?” se ve obligado a bajar la voz, a susurrar. Aquí el niño llega al fondo, y yo creo que susurra porque su inocencia le impide aceptar que eso ha sucedido, y en la respuesta del padre se ve la incomodidad que ha producido en él la pregunta. El padre inicia su respuesta con un verbo imperativo: “Olvida”. Todas sus respuestas anteriores fueron más bien aceptaciones de lo que el niño preguntaba. Siempre el padre respondía con un Sí, o un Todo fue cierto, Fue verdad; pero aquí aparece una orden: “Olvida”, y antepone al tiempo la característica de “Remoto”; al decir “Olvida aquel remoto tiempo”, el padre habla de un tiempo más que pasado, remoto: muy lejano. El verbo imperativo nos dice que las posibilidades del padre han sido agotadas, y lo comprobamos porque en la siguiente estrofa el niño se dirige a su madre para preguntarle por otros niños como él. La madre, que durante todo el poema tiene un rol más bien pasivo, responde con el consabido “En otro tiempo”.
Los padres intentarán que las cosas vuelvan a la normalidad, sobretodo él, que toma al niño otra vez para subirlo a sus hombros y avanzar al río. La madre, otra vez en actitud pasiva “oculta su llanto”. Los padres van a intentarlo pero no podrán, el niño no vuelve a ser el mismo, y en esto el poema es también una alegoría de la pérdida de la inocencia. “El niño va llorando porque imagina un impreciso espanto”. Y en la novena estrofa dialogante, el padre intenta calmar al niño y hace, por vez primera y única en el poema, una crítica de su tiempo al decir: “Si entonces fuimos fieras, ahora somos humanos.” Y ofrece al niño el goce de una sociedad nueva cuando le dice: “...la tierra te ofrenda la hermandad de los niños sin fronteras.” Otra vez una hermosísima imagen, en la que Buero Vallejo dibuja una idea, a todas luces poética, de sociedad nueva.
Pero ni eso logrará atraer al niño, porque simplemente, después de todo lo que ha vivido dentro del poema, ha dejado de ser niño y comienza a asumir la responsabilidad de vivir. Esa estrofa, la décima y última de las que hemos convenido en llamar Dialogantes, es la estrofa en la que el niño se despide de sus padres. Nótese que a partir de ahí los padres no vuelven a aparecer en el poema. Y, cuando el niño dice: “Noto que es como un daño que dentro de mí crece y que vosotros no podréis curarlo.”, lo que está diciendo es que él se hace responsable de lo que siente, de lo que vive; lo que está diciendo a sus padres es que no son ellos los que curarán ese daño. Es un momento de ruptura y a su vez de madurez con el que finaliza esta segunda parte del poema: las estrofas Dialogantes.
Las tres últimas estrofas, que forman la tercera y última parte del poema, a las que, en claro ejercicio de flojera propongo llamar Finales, son simplemente decisivas. Buero Vallejo abre este último momento del poema con un silencio. El silencio siempre reflexivo, el silencio que precede los momentos claves de la vida. Un silencio que “Sobreviene”, es decir que aparece de forma repentina, inesperada. Luego anuncia que el río está cerca; sabemos desde el inicio que el río es el lugar al que el niño se dirige. Considero por esto que estamos frente a un poema que narra una iniciación. El niño se dirige al río en un principio bajo la protección de sus padres, pero llega solo frente a él. ¿Y qué ve cuando llega al río? Ve, en la ribera opuesta –es decir, del otro lado del río- a un “Afanoso sembrador que saluda con la mano”. Ahí hay un encuentro de dos personas divididas por un río, (propongo ver el significado psicoanalítico del río, por ejemplo) que se reconocen. Por un lado un niño que ha dejado de serlo y que acaba de abandonar a sus padres, y por el otro un sembrador. Nótese que Buero Vallejo pudo haber usado palabras como Campesino o Agricultor, pero nos dice que es un Sembrador y nos dice también que está, del otro lado del río “En la ribera opuesta”. ¿Qué representa el sembrador? El niño sabemos por todo lo que ha pasado en el poema, está en la ribera de la madurez, pero el sembrador. ¿Cómo se define la ribera en la que se encuentra?
El niño responde el saludo del Sembrador y lanza un “Alarido insano”, es decir un grito loco, demente, ante el cual el Sembrador “Se incorpora risueño”. Hasta aquí el Sembrador parece ser una figura amiga o por lo menos cercana. El niño lo llama: “!Hermano! ¡Ven, hermano!...” El niño le pide al Sembrador que cruce el río hasta la orilla en la que el se encuentra, es decir, la orilla de la madurez. El niño no pretende cruzar el río, no está interesado en llegar a la orilla del Sembrador, sino de hacer que el Sembrador llegue a la orilla donde él se encuentra. El poema nos dice, en la primera estrofa de las tres finales, que el sembrador se encuentra “En la ribera opuesta” a la del niño. ¿Es acaso el sembrador la representación de aquellas personas que han preferido alejarse, tomar distancia para desde ahí “sembrar”? ¿Es el sembrador una especie de intelectual o artista marginal, que sonríe desde la otra orilla de la madurez sin dejar de sembrar?
No hay respuestas. Buero Vallejo, como los grandes escritores, nos deja más dudas que certezas. Y estas se manifiestan en la última estrofa, en la que abandona su rol de narrador para hablarnos directamente desde su yo poético. Y nos dice, por si hasta aquí no había quedado claro para alguien, que ese niño es el hijo de todos nosotros y que “por nosotros llora”. Y pone en duda la figura del sembrador al preguntarse (preguntarnos): “¿Será un hermano suyo el hombre a quien implora?” Si no lo es, por lo menos queda claro, en el último verso, el verso que cierra el poema, que tanto el niño como el sembrador son importantes, porque ese verso se abre con un verbo en plural, verbo que incluye a ambos, niño y sembrador están incluídos en la preocupación del poeta, que se pregunta si “¿Sabremos darles la alegría y la vida?”

Las posibilidades analíticas de este poema son muchísimas y pueden pasar por la métrica, el psicoanálisis, el feminismo, la adjetivación, en fin, muchas posibilidades de las cuales yo he intentado centrarme en la interpretativa, que como bien sabemos, es tan amplia como personas la practiquen. Pero, si a partir de estas páginas puede abrirse un intercambio de ideas en torno al texto, es decir nuevas ideas de interpretación, estoy seguro que podremos enriquecer nuestra visión del poema y con él la de nosotros mismos y de la sociedad en que vivimos.

lunes, septiembre 05, 2016

LA BOLIVIA DE ABRIL


Revisando un libro con textos del poeta Xavier Abril (Lima 1905 – Montevideo 1990), encuentro un poema incluído en su libro “Hollywood” publicado en 1931 que incluye un párrafo que me dejó estupefacto. El poema en cuestión se llama “Geografía” y el párrafo dice lo siguiente:

Bolivia. Un cholo con poncho apestando a altura, masticando coca y pesadumbre. Bolivia, una Llama parada en un cerro muy alto. Provincia del Perú, cerca de Puno, por el lago Titicaca. (Datos para el turista.) Bolivia no tiene grandes hombres. Este es su mejor síntoma antiburgués. Es un país de pequeños animales.
Bolivia, sin mar, es aún más terrible y lejana del ministro inglés (anécdota).”

Demasiado tarde para acusar a Xavier Abril, veinticinco años después de su muerte, de racista, ni para pedirle explicación alguna por el párrafo aquí reproducido. A mí leerlo me ha dado vergüenza pero con eso no se hace nada y no sé si haya algo que hacer frente a lo escrito por Abril. Tal vez cuestionarse sobre las licencias de la escritura o contextualizar y saber cuál fue la difusión del libro en su momento. Podemos imaginarlo por el hecho de haber sido editado fuera del país, por ejemplo.


Lo cierto es que lo escrito por Abril es ofensivo y como tal debe ser condenado. Para eso es este post. 

jueves, agosto 11, 2016

...ADIVINO HASTA EL ECO



COMPROBACIÓN

Lo he visto. Ese grupo de gente maravillosa, a la que hasta hoy me honro en pertenecer, que hace sólo algunos años, con la misma pasión, cantábamos en la única tribuna del estadio de miraflores y luego unos años más en los estadios de Collique y Ermitaño, esa misma gente, y seguro otros que en todo este tiempo se fueron sumando a la pasión, hoy estuvieron ejemplares, hoy, en el debut de nuestros colores en una copa internacional después de más de treinta años. Lo he visto. ¿El resultado?, después de todo lo vivido, algo como eso no nos puede amilanar. “Cómo no te voy a querer, como no te voy a querer, si mi corazón es franja y cada vez que juegas yo te vengo a ver...”

BIENVENIDA

Nunca hubo cruces ni fuego ni infierno más espectral (...) no hubo distancias ni tiempos que obliguen a olvidar, eso no se olvida jamás...”
Leusemia.

Aquí estamos todavía. Las bienvenidas no han sido del todo hospitalarias y no tenían por qué serlo. Aprendemos haciendo. Esa ha sido nuestra historia y lo seguirá siendo. Eso, no se olvida jamás. Los procesos toman tiempo y lo sabemos. Aquí no estamos para jugar a la moda o al éxito. Si el muni nos enseñó el significado de la palabra AMOR. Por eso lo de hoy, por eso esas amorosas gargantas que jamás callaron, si no lo hicieron cuando ardíamos en las llamas del infierno, del que podemos decir somos los únicos que han salido, menos lo van a hacer ahora, y estoy seguro que estarán presentes en el partido de vuelta, como estuvieron presentes en todo estos años. Hoy, esos veinte minutos de gloria jamás se olvidarán.

CASUALIDADES

Y, hace tan sólo unos días, uno de esos aguerridos que defendieron nuestros colores cuando a pocos les interesaba hacerlo, hizo su primer gol en primera división, con otra camiseta y contra nosotros. Y no lo celebró. Tenía todo para hacerlo, pero nuestra historia, que también es la suya, fue más fuerte que todo. Hemos llorado y celebrado, nos hemos abrazado en la tribuna como lo que somos: una familia. Y esta noche, ese mismo estadio que nos vio partir en el 2007, hoy, después de todos estos años, nos ha visto regresar para jugar un torneo internacional. Con la misma pasión de aquella tarde en que nos fuimos hemos vuelto. Y aquí estamos para dar la cara, para decir que estamos orgullosos de nuestros colores, para griatrle al mundo que Jesús se equivocó, porque en verdad, no hay amor más grande que el ser hincha del Deportivo Municipal.

¡Echa Muni y a la mierda lo demás!



sábado, agosto 06, 2016

MOONDOG



                           High on a Rocky Ledge       
                       (En lo alto de un risco rocoso)


           En lo alto de un risco rocoso vive Mädel Edelweib, 

     tímida como una sombra, encantadora como un encaje,                                     fría como el hielo.

     En lo alto de un risco rocoso le juro mi amor. Cada vez                                     que subo al Paraíso.



Cuántas veces he subido para verla, sólo dios sabe,

resoplando, vestido con las ropas para escalar más abrigadas.


Cuántas chances se perderán en mi desesperanzada búsqueda de Schnee-Mädel-Edelweib.

Entonces un espíritu habló: " Si deseas ganar el amor de tu dama, sólo hay una manera: cae a tu muerte desde lo más alto. Comenzarás a crecer en la nieve al lado de aquella que has esperado para ser emparejado".

Ahora, soy un Edel, viciado a mi Mädel Edelweib. 
Morir por ella no fue ningún sacrificio.
Somos tan delirantemente felices en nuestro risco donde declaro mi amor a mi dama - hada.

Tú que estás escalando sin aliento para verme a mí y mi amada, flores de nieve crecen al borde del risco hasta abajo: mi amor. 

Si arrancas la flor, arráncanos a los dos, pues los que hemos vivido como uno, deseamos morir como uno. 




Traducción  al español de: Sofía Paz

martes, agosto 02, 2016

POR QUÈ LOS HEROES NO HACEN CACA


Corren, disparan, piensan, follan, seducen, golpean, juegan billar, beben, matan sin culpa y a montones, siempre están en acción, nunca se aburren, jamás se detienen, siempre tienen algo que hacer, son humanos, tragan pero nunca cagan. 

Los Magníficos, Mc Gyver, El Chapulin Colorado, Batman, Superman, Spider Man, Stallone, Jean Claude, El capitan América, La mujer maravilla -a ella nunca se la ve menstruar, por ejemplo- Piolín, Sylvestre, Tom y Jerry. ¿Por qué nadie hace caca en las pelis?

No tengo idea, pero hoy me lo estuve preguntando y buscaba imágenes de televisión o cine sin encontrar nada como ejemplo. Es raro, me dije, tratándose de un acto humano y diario, tan cotidiano como salir de la cama, es raro, me dije, que no haya sido retratado lo suficiente en la tele. Y digo lo suficiente porque imagino que debe existir algo así como el cine escatológico, o, valga la separación: escato-lógico.

Saló o los 120 días de sodoma, de Pasolini, o Pink Flamingo, podrían estar en esa lista, pero igual nos quedaríamos siempre en un terreno lejano a lo popular, o a, lo diremos claro, lo que todo el mundo conoce. Por hablar de las pelis normales, de los héroes o super héroes, o heroínas, que todos conocemos, diremos que ahí la evacuación de materia sólida, la deyección, el "cague", está practicamente prohibido. 

¿Por qué? Porque, lo pienso ahora, eso haría que los héroes -esa especie de dios moderno- se vuelvan normales, humanos comunes y corrientes, como nosotros, que todos los días hacemos caca. Cuando eso suceda, cuando los héroes caguen, perderán ante nosotros sus poderes, eso que los hacía seres admirables; dejarán de tener interés para nosotros porque simplemente harán lo mismo que nosotros hacemos todos los días, ya no serán  seres sobrenaturales y eso hará que se pierda interés sobre ellos.

Seguro que podremos encontrar interesantes teorías que expliquen por qué ese ocultamiento, teorías escatocinematográficas por ejemplo. Por ahora propongo quedarnos con la imagen de Batman intentando quitarse su incómodo traje ante una verdadera urgencia estomacal. La escena termina con la sonrisa del Güasón.  

lunes, agosto 01, 2016

DICTACRACIA Y DEMODURA


DICTACRACIA y DEMODURA se encontraron una tarde en el consultorio del doctor Galeano, ambas revisando distraídas algunas revistas de modas que estaban en la mesa de centro de la sala de espera. Cuando se reconocieron, después de bastante tiempo sin verse, se abrazaron como lo que eran: viejas primas hermanas. Anunciaron a la secretaria del doctor que cancelaban su cita y salieron contentas al bar de la esquina donde se pidieron un café.

Media hora después, y al parecer sin mediar palabra, las dos mujeres se trenzaban a puñetazo limpio en medio del asombro de los comensales y la preocupación de los mozos. En ese momento el doctor Galeano entraba en el bar y al ver a sus dos pacientes en semejante situación se acercó a separarlas, pidió a uno de los mozos que le preparara una mesa del fondo y hasta ahí se llevó a las dos mujeres que todavia resoplaban mirándose con odio.

Dos copas de ron más tarde, y con las mujeres calmadas, el doctor Galeano se dispone a escuchar a las primas hermanas. Dictacracia acusa a su prima de haberla copiado siempre en sus formas de vestir y actuar, por su parte Demodura dice que su prima es una ridícula a la que lo unico que le interesa es estar a la moda. Los insultos que ambas intercambian son: gorda, fea, loca, puta, huachafa. Antes que la cosa vuelva a estallar, el doctor les pide que se calmen y para eso les llena las copas de ron. Ambas, como si fuera una competencia, se las zampan entre pecho y espalda sin pestañear.

Del bolsillo de su saco, Galeano saca un par de sobres que blande ante la mirada de las dos mujeres como si se tratara de pasajes al paraíso, y dice que son los resultados de los análisis que ambas tenían que recoger hoy en el consultorio. El silencio se hace entre los tres. Las primas se miran con preocupación. Galeano, cagándose olímpicamente en el secreto profesional, parece querer leer a cada una sus resultados ahí mismo. 

Antes de eso llama al mozo y le pide otra botella de ron.



  

domingo, julio 31, 2016

VOTO DE (DES) CONFIANZA


Un amigo suele decir: "de lo que veas, la mitad te creas, de lo que oigas, menos de la mitad." 

Para desconfiar de PPK hace falta ver el coqueteo que tuvo con el cardenal Cipriani durante su discurso en el congreso. El actual presidente peruano tiene como único mérito el habernos salvado de tener a la mafia fujimorista en la presidencia, aunque nada nos evitará verlos como mayoría en el congreso, con la arrogancia matonesca de los que añoran tiempos a los que como país -si hemos aprendido bien la lección, cosa que viendo la  actual composición del congreso se hace dudosa- no tenemos que regresar.

Volviendo a PPK, con sus pasitos de baile -hemos visto peores y más vergonzosos en el Perú- y su discurso cuidadoso de los protocolos y de lo políticamente correcto, seguro para que el cardenal no se moleste, el hombre no parece ser lo que se dice un hijo de puta. Esta viejo y tiene harto recorrido como para querer meter uña en las arcas del estado, además dejó claro que con la corrupción no tendrá contemplaciones, por ahí podemos decir, bien juga'o colora'o.

Lo de sus orígenes sí que es loco. Su padre nace en Berlin, su madre una maestra franco - suiza, tía del cineasta francés Jean Luc Godard (Historia (s) del cine. 1988), -tamare PPK, a ver si llevas a tu primito cineasta a dictar algún taller de creación de cine en alguna barriada de Lima o provincia- el actual presidente estudió música al terminar el colegio, esperemos que conserve algo de esa sensibilidad. Alucino con la sinfónica nacional tocando completito el réquiem de Mozart en el local comunal de la Tablada de Lurin y gratis carajo!

Ok, lo reconozco, me entusiasmé, chesumare me sorprende que todavía me suceda, pero así es. Volvamos a la realidad. Además de todo lo hasta aquí dicho -datos sacados de la wiki- se sabe que el hombre es lobbista pues. Que nos va a vender en peso al que pague mejor. Que ni cagando se detiene un proyecto de inversión, que hay que tener contentos a los inversionistas, crear a cualquier precio un clima de confianza para ellos, osea, dejarlos hacer calladitos nomás, osea un poco como siempre, preciso, un poco como desde siempre.   

Otro amigo me lo explicó bastante bien: "Hay que hacer que la plata se mueva y para eso la gente tiene que sentirse segura." Fácil y directo. Para eso están los amigos. Yo le creo porque tiene lógica y porque es mi pata. Si la gente puede usar en la calle sus nuevos artículos costosos sin temer ser cogoteada en cualquier momento, si la gente puede gastar lo que gana con esfuerzo y pasear tranquilamente sin temor a que alguien le ponga un arma en la cabeza y la deje sin nada en menos de lo que caga un pato, entonces la gente comprará más, habrá más dinero, comeremos mejor y viviremos felices si antes no llega Kenyi.

No sólo no será fácil sino que no será, pero mejor seguir creyendo que podría ser. 


viernes, julio 01, 2016

SALIR DEL CLOSET



- Está cerrado. 
- Escucha, alguien golpea desde adentro.

Tenga que ver con el acto de asumirse, y este a su vez con el reconocimiento de uno para empezar. Todos tenemos algo en el "closet", un comportamiento escondido, algo que no deseamos que sea visto por los demás, algo que hacemos a escondidas o que no estamos dispuestos a reconocer publicamente: salir del closet es hacer visible eso que se ha querido ocultar. 

Todos y todas tenemos el derecho a salir del closet, a abrir esa puerta, dejar que entre la luz a ese lugar escondido en el que hemos sido recluidos por los miradas de afuera, que jamás vieron con buenos ojos nuestros impulsos y que poco a poco terminaron por hacernos creer que lo mejor era guardar a la vista de todos, aquello tan nuestro que tenemos.

"Mise au placard" (poner en el armario), es una frase francesa para referirse al recorte de libertades de un trabajador, cuando sus funciones laborales comienzan a reducirse como forma de decirle que pronto deberá dejar el empleo. Hemos sido muchas veces puestos en un armario, obligados a guardar nuestras cosas, y la vida es demasiado corta para vivirla reprimidos.

Salir del armario es aceptarse como uno es, reconocerse desde su propia oscuridad y salir de ahí a la luz. Me acuerdo del ropero que teníamos en casa cuando era niño, y pienso que es desde ahí que salgo, que es en ese ropero donde estuve encerrado y cuyas puertas ahora se abren para dejarme salir, a mi, mis pasiones e historias, mis vicios y virtudes.

Abiertas las puertas del viejo ropero, encontraron un escritor escondido.





viernes, junio 03, 2016

LA DICTADURA CIENTIFICA



Verlo no te tomara ni media hora, olvidarlo tal vez el resto de tu vida...




martes, mayo 24, 2016

Reynoso!

Hasta siempre, Oswaldo Reynoso!



jueves, mayo 05, 2016

miércoles, abril 27, 2016

CERO DOLORES



Y fue precisamente por un compilatorio que conocí a Dolores Delirio. La frase aquella de la canción “No ves el sol” (“pensabas de mi encontrar lo mejor / ya ves mis manos soy sólo un pintor”) me llevó a las aceras del jirón Quilca en el centro de Lima, a buscar material de esa banda. Recuerdo haber encontrado un cassette cuyo dibujo de portada era una tijera a punto de cortar un pezón. Lo elegí no por la carátula sino porque incluía la canción que me llevó a la banda. Gracias a esa maqueta conocí las primeras versiones de canciones que luego serían inolvidables y se incluirían en su álbum debut titulado CERO.

Para el rock, los noventas en Lima fueron una explosión de propuestas musicales. No terminabas de escuchar un disco o de conocer una banda y ya salía otra y otra, y un disco nuevo, y un nuevo ir a Quilca a buscar maquetas y revistas y cada vez más cassettes por escuchar y bandas por descubrir. El problema eran los conciertos. Encerrados en el circuito Centro de Lima – Miraflores – Barranco. Era difícil hacer ese viaje en los noventas siendo menor de edad, aunque alguna vez se hizo (recuerdo aquel primer concierto de Combustible en La Noche), no era frecuente. Pero por suerte existían esos pequeños festivales o conciertos que se hacían por la tarde con tres o cuatro bandas máximo, que comenzaban a las cuatro de la tarde y terminaban a las nueve o diez de la noche, en parques o explanadas. Fue en uno de ellos donde vi por vez primera a Dolores Delirio.

Explanada del estadio Niño Héroe Manuel Bonilla en miraflores. El Cero había salido hacía ya un par de años, incluyendo la mayoría de canciones de la maquetta en versiones completamente renovadas en materia de sonido. Aquella vez presentaban un nuevo disco titulado “Bajo un envenenado cielo plateado”, era el año 97, y para ese entonces el Cero se había convertido ya en uno de esos discos indispensables, poniendo a Dolores Delirio como una de las bandas más representativas de la escena rock en Lima.

Buscando algunas cosas sobre Dolores, ahora con todo este tiempo transcurrido y las ventajas del internet, no solo encontré el Cero completo, cosa que no me sorprende, nunca antes fue tan fácil llegar a un disco, sino que me di con una especie de “joya” que me motivó a escribir este post. Se trata de un video de la grabación del álbum debut de Dolores Delirio, en que se observa a su desaparecido guitarrista, Jeffrey Parra, y los demás miembros del grupo, Ricardo Breneissen (voz) José Inoñán (bajo) y Josué Vásquez (batería), en el estudio, preparando lo que sería el CERO.

Encontré también una de las canciones que tocaron en la explanada del estadio de miraflores durante la presentación del “Bajo un envenenado cielo plateado” en el año 97.


Luego de todo esto, y sobretodo por la irreparable pérdida del guitarrista, la banda intentó re acomodarse y continuar su carrera. No llegué a escuchar completo el álbum Raíz y los que le siguieron. Algunos amigos me hicieron buenos comentarios de lo que hizo después Dolores Delirio. En todo caso, debo reconocer que hasta donde los seguí, marcaron para mí una época que hoy reconozco como importante en mi formación y la de mi generación.  







jueves, abril 21, 2016

COMPILATORIO



En su momento, los compilatorios de música nos permitieron tener un primer acercamiento a bandas que con el tiempo haríamos nuestras favoritas. En aquellos tiempos, cada canción de un compilatorio era un especie de puerta que al cruzarla ofrecía a nuestros oídos el universo de una propuesta musical. Una buena canción aparecida en una compilación, nos llevaba a Barranco o al jiron Quilca en el centro de Lima para comprar el cassette o ver a la banda en concierto. Conseguir revistas de rock en las que aparecian los compilatorios, era de alguna manera romper el cerco musical en el que lamentablemente vivimos hasta hoy.

Luego estaríamos atentos a la aparición de nuevos discos y propuestas musicales. El compilatorio había cumplido su función.

Este es un post de homenaje a aquellos compilatorios que nos permitieron acercarnos a bandas sin las cuales nuestra historia musical no sería la misma, y que ahora podemos haber olvidado. Claro, porque simplemente aquella canción que devino inolvidable, escuchada en un compilatorio es ahora parte de toda la discografia que tan bien conocemos. 

Muchas veces un compilatorio fue el origen de grandes cosas.


"...pensabas de mi encontrar lo mejor / ya ves mis manos, soy solo un pintor."

Dolores Delirio



martes, abril 19, 2016

VOLVER


Hay tanta sabiduria en la música.
Algunas canciones encierran una especie de filosofia colectiva.
Saber popular que resta con los años.
Y por eso se trata de canciones inolvidables.
Siempre están ahí pero no existen realmente sino cuando sus versos te tocan.
Cuando se asocian a la experiencia personal.
Esta vez es el tango, pero pueden ser tantos otros ritmos, para el caso da lo mismo.

Lo que queda es lo vivido.
Lo que queda es lo vivido.
Lo que queda es el recuerdo...de lo vivido.




Carlos Gardel, el célebre intérprete de esta cancion, y Alfredo Le Pera, el poeta que escribio la letra, ambos, murieron juntos en un accidente aéreo en el año 1935.



VOLVER 
Voz: Carlos Gardel / Letras: Alfredo Le Pera
 


Yo adivino el parpadeo
de las luces que a lo lejos
van marcando mi retorno.

Son las mismas que alumbraron
con sus pálidos reflejos
hondas horas de dolor.

Y aunque no quise el regreso
siempre se vuelve
al primer amor.

La vieja calle
donde me cobijo
tuya es su vida
tuyo es su querer.

Bajo el burlón
mirar de las estrellas
que con indiferencia
hoy me ven volver.

Volver
con la frente marchita
las nieves del tiempo
platearon mi sien.

Sentir
que es un soplo la vida
que veinte años no es nada
que febril la mirada
errante en las sombras
te busca y te nombra.

Vivir
con el alma aferrada
a un dulce recuerdo
que lloro otra vez.

Tengo miedo del encuentro
con el pasado que vuelve
a enfrentarse con mi vida.

Tengo miedo de las noches
que pobladas de recuerdos
encadenen mi soñar.

Pero el viajero que huye
tarde o temprano
detiene su andar.

Y aunque el olvido
que todo destruye
haya matado mi vieja ilusión,

guardo escondida
una esperanza humilde
que es toda la fortuna
de mi corazón.

Volver
con la frente marchita
las nieves del tiempo
platearon mi sien.

Sentir
que es un soplo la vida
que veinte años no es nada
que febril la mirada
errante en las sombras
te busca y te nombra.

Vivir
con el alma aferrada
a un dulce recuerdo
que lloro otra vez.




martes, abril 05, 2016

ROBERT WALSER - DEUX POEMES


Amour

Je suis l'enfant chéri de moi-même.
Je suis celui qui me hait et qui m'aime.
Ah, nul amour jamais ne pourra
me comprendre aussi bien que moi-même.
Souvent, quand seul pendant des heures
j'étais couché, plongé en moi-même,
j'étais ma nuit, j'étais mon jour,
j'étais mon tourment et ma joie.
Je suis le soleil qui me réchauffe.
Je suis le cœur qui m'aime tant,
lui qui se donne et s'abandonne,
et pour son enfant chéri se chagrine.  


Poète et jeune fille

Un poète dit à sa bonne amie:
"Tu sais que je suis un génie,
par conséquent, je ne suis bon
qu'à musarder toute la journée.
Ainsi en a toujours usé quiconque
se sentait voué au sublime.
Á nous autres il ne sied pas
d'être appliqué et travailleur,
nous laissons cela aux bourgeois."
Á quoi la jeune fille répondit:
"Est-ce que tu vaux plus qu'un autre?
tu devrais avoir honte de cet orgueil impertinent.

Si tu es un vrai poète,
eh bien lis-moi ce que tu as produit.
La fable du ça-ne-se-fait-pas,
va la conter à une autre.
L'arrogance, les formules recherchées
ne font pas encore le poète!"
Il lui montra son dernière
poème en disant: "Pour l'écrire, il m'a fallu
quatre semaines." - "Quoi", s'écria-t-elle, "quatre?"
Elle lut et quand elle eut fini,
lui rit au nez, et le
poème, le jeta à ses pieds:
"Ce sont de vers exécrables,
et celui qui les a forgés
qu'il disparaisse immédiatement de ma vue."
Le poète en fut tout déconfit,
fourragea sa tignasse
et dit: "Il ne faut pas m'en vouloir",
et il lui donna un baiser et planta-là
la poèsie, prit un métier
solide et devint homme de bien,
et tous les deux furent très contents
s'aimèrent, eurent des enfants,
et ne firent rien que ce qui est raisonnable. 


Robert Walser: Bienne 1878 - Herisau 1956