jueves, noviembre 03, 2016

AL PRINCIPIO FUE EL VERBO





El lenguaje es, a mi parecer, la más bella creación humana. Podría decirse también
la música, pero si consideramos el corazón como el primer instrumento de
percusión que ha existido sobre la tierra, queda claro que hombre y música
llegaron juntos al planeta. Pero el lenguaje no. Es tan maravilloso poder nombrar
las cosas, tener una palabra para referirse a cada pequeña cosa que existe sobre el
planeta y fuera de él, por lo menos el fuera que vemos al levantar la cabeza. Tiene
el ser humano la posibilidad de conjugar palabras, crear frases, fabricar
pensamiento a partir del lenguaje, posibilidad que ninguna otra especie, que se
sepa, ha desarrollado en el planeta.




Con las palabras uno puede tocar o tocarse. Por ejemplo, si un día decidimos
escucharnos al momento de hablar, es decir, alejarnos de nosotros mismos cuando
hablamos con otra persona para poder escucharnos, y retener en la mente nuestras
palabras más usadas, las frases más dichas, los verbos que más utilizamos, creo
que podríamos tener una idea de quiénes somos, o una aproximación al hecho de
conocernos. Eres lo que hablas, podría decirse. Eres el lenguaje que utilizas.
Como cuando pintas, los colores que utilizas hablan de ti, de tu interior; de la
misma manera las palabras que eliges también hablan de ti, de cómo te sientes, de
la forma que tienes de “ser” en el mundo.




Imagino un hombre solitario que sufre de depresión y a su psicólogo entregándole
una lista de palabras que debe incluir en su lenguaje a partir de ahora. Con esto
comenzará a sentirse mejor, le dirá entregándole la lista. ¿Qué palabras serían?
¿Pueden entonces las palabras que usamos obrar un cambio en nuestro interior?
¿Poseen las palabras una fuerza, podríamos decir, curativa?




Como cualquier ser viviente, las palabras poseen una historia, han sufrido y sufren
cambios durante su larga existencia, nacen, mueren, se transforman. Cuántos
millones y millones de palabras se pronunciarán cada día en el planeta. Hablar,
intercambiar palabras como regalos. Se dice que una imagen vale mil palabras,
pero una sola palabra puede crear las más bellas imágenes en el paisaje interior de
una persona. Palabras que acarician el alma.




Dime lo que hablas y te diré quién eres, pero tal vez sería más un dime qué
palabras usas frecuentemente y te diré cómo te sientes. Y el hombre solitario y
depresivo comienza a leer y re leer su lista de palabras, se las repite en la cabeza,
las lee en voz alta, las acaricia con su voz, y esas palabras llaman otras palabras
igual de bellas que llevan a nuestro hombre en principio a salir de su casa, y como
toda palabra sirve para nombrar algo, las bellas palabras sirven para nombrar las
bellas cosas, y así nuestro hombre se encuentra hablando con alguien sobre lo
hermoso que se ve hoy el cielo, y mire usted cómo sonríen aquellos niños que
juegan en el parque, y dígame si no ha notado que vivimos en una linda ciudad y
que lo mejor de los parques, después de los niños, son los colores de las flores en
primavera...








Ronald Vega – Pezo.

miércoles, noviembre 02, 2016

EL PENSAMIENTO GAO



El siete de diciembre del año 2000, el escritor chino Gao Xinjian pronunció su
discurso ante la academia sueca luego de recibir el premio nobel de literatura. Ese
mismo año, la fundación Nobel publicó el discurso bajo el título “La razón de ser
de la literatura”.


De entre la variedad de temas que Gao toca en su discurso, propongo dos para el
análisis: La relación de la literatura con la política, y el mercado de los libros.
Sobre el primero, el nobel chino dice citándose a si mismo en su libro titulado “La
Montaña del alma”: “ En su naturaleza misma, la literatura no tiene nada que ver
la política, es una cuestión puramente individual, una observación, una suerte de
rememoración de una experiencia determinada, de pensamientos y sentimientos,
la expresión de un cierto estado del espíritu, y a la vez la satisfacción de la
reflexión.”


Maiakovski, Reinaldo Arenas, José Lezama Lima, Pasternak, y el mismo Gao
entre otros, fueron escritores –y evitamos citar cineastas, pintores y otros artistas-
cuyo trabajo se vio seriamente afectado por cuestiones políticas. El escritor
comprometido ¿Es hoy un sujeto válido? Además, comprometido ¿Con qué? O
¿Con quién? Lo que explica Gao es que el escritor está comprometido con lo que
piensa y siente, con lo que él llama su estado de espíritu. Llamarse escritor y al
mismo tiempo marginal es una redundancia. Todo escritor es marginal y es esa
condición la que en cierta manera determina una toma de posición que es más
moral que política. ¿Existe hoy el compromiso del escritor? Sí. O está
comprometido con él mismo, con lo que piensa y siente o está simplemente
comprometido con el éxito, con el mercado.


Sobre eso Gao dice: “Particularmente hoy, cuando la economía de mercado lo
invade todo, los libros han devenido también productos comerciales. (...) Si el
escritor rechaza plegarse a las leyes del mercado, si quiere crear sin verse
fabricando productos culturales para satisfacer el gusto de la moda, no podrá
encontrar otro medio de existencia. La literatura no tiene nada que ver con los
best-sellers y las estadísticas de ventas, y los medios de comunicación hacen más
caso a la publicidad que a los escritores. LA LIBERTAD DE CREACIÓN NO ES
NI UN FAVOR NI UNA COSA QUE UNO PUEDE COMPRAR, ella nace antes
que todo, de una necesidad interior del mismo escritor.”


Puede cambiarse la palabra escritor por artista y el concierto sonará igual de bello.
Lo cierto es que uno no puede, o no debe en todo caso, ceder a los deseos de
Narciso, porque en ese momento, cuando Narciso decide por nosotros, estamos
dejando de lado nuestro interior, nuestro fuego interno, para entregarnos a la
publicidad, al éxito, al aplauso vacío, al reconocimiento inmediato carente de
profundidad, de duda.


Bueno, uno puede hacer lo que quiera, que nadie prohiba nunca nada, pero que
sepa que en toda producción artística tiene que haber sangre, sí, sangre derramada
sobre la piel, uno no hace un poema, o una canción de la misma manera como
otros hacen una campaña publicitaria.


Gao apela en su discurso a esa fibra íntima que todo creador en algún momento, si su deseo es sincero, ha tocado dentro suyo.


El arte es amor, y el amor verdadero jamás puede ser fingido.


Ronald Vega - Pezo

martes, noviembre 01, 2016

CLOSE - UP


Acusado de estafa, un hombre es enviado a prisión en espera de juicio. Durante
ese tiempo recibe la visita de un cineasta que le propone en principio filmar el
proceso judicial y luego reconstruir ciertos momentos del delito cometido. El
cineasta es Abbas Kiarostami y el hombre en prisión es un desempleado y cinéfilo
llamado Sabzian, quien se hizo pasar por un reconocido cineasta para recibir
dinero de una familia con el fin de financiar su próxima película.

CLOSE – UP es el nombre de la película en la que Kiarostami re construye el
proceso de estafa realizado por Sabzian, contando para esto con el concurso de la
familia implicada y del mismo Sabzian, quien al salir de prisión está siendo
esperado por el cineasta por quien se hizo pasar, para ir juntos a la casa de la
familia agraviada.

La película apareció en 1991 con gran resonancia internacional. El director Iraní
logra fusionar la realidad pero también subvertir los géneros. Close – Up puede
verse por momentos como un documental o como una película, incluso como una
obra de teatro, pero más allá de los géneros, Close – Up es una manifestación de
cómo inevitablemente en algún momento de la vida uno se hace pasar por otra
cosa, o se inventa una personalidad; uno termina siendo un personaje de uno
mismo en determinados casos.

Sabzian ama el cine y gusta mucho del trabajo del director Mohsen Makhmalbaf,
por quien se hizo pasar; ha visto todas sus películas, conoce a sus personajes y
además tiene cierto parecido físico con él. Aprovecha esto para presentarse como
el conocido director de cine y asegura a los miembros de una familia que
aparecerán en el film que él está pensando rodar. Todo esto va a suceder, los
miembros de aquella familia aparecerán en el film, salvo que no será Sabzian
quien lo dirija, pero será más bien el actor principal.

Abbas Kiarostami dice: “ ...que una parte sea documental y otra reconstituida eso
tiene que ver ocn el método de trabajo, eso no le interesa al espectador, lo más
importante es que el espectador sepa, que nosotros alineamos una serie de
mentiras para llegar a una verdad más grande.”

Esta película puede ser también un espejo que refleja los deseos. Lo que uno
quiere ser. Sabzian, el cinéfilo, ha sido por cuatro días un afamado director de
cine y ha logrado convencer a toda una familia de que lo era. ¿Es realmente un
estafador? ¿Es alguien que ha seguido un impulso profundo de ser lo que en el
fondo sabe bien que no podrá ser?

Cada persona tiene un “Sabzian” dentro. La película Close – Up de Abbas
Kiarostami, puede ser una manera de llegar a él.