lunes, enero 02, 2017

PROPUESTA PARA DIA INTERNACIONAL...


Josefina Matta



Despiertas: ducha, desayuno, transporte, trabajo y al día siguiente otra vez, años y años. A veces lo mejor es detenerse. Sí, parar un poco las revoluciones, liberar la cabeza del ejército de martillos que la golpean desde adentro, tirarse en el sofá y no pensar en nada. A veces lo mejor es detenerse, que es también una forma de avanzar, según como se lo vea. ¿Quién pone la presión y por qué? Sí, diremos, el tipo de organización social que tenemos crea esta situación. La crea y la aprovecha, claro está, para vender millones de calmantes, tabaco, café y tantas otras drogas “legítimas”, que a diario son consumidas por millones de personas en el mundo. Vivimos en un mundo tan triste, que se invierten millones para tener gente simulando alegría en las panatallas de televisión. Y les creemos. Y están ahí para eso, para hacernos llegar mensajes: trabaja, ten hijos, compra, vístete bien, compórtate de tal o cual manera. Y ahí, todos y todas corremos tras el queso del gran Pavlov, a quien debería considerarse como el fundador de las ciudades modernas. No hacer nada es mejor que hacer lo que te ordenan. Vivir tranquilo con el mínimo necesario es mejor que andar estresado y rodeado de cosas inútiles. Al final cada uno lleva su vida como mejor le parezca, pero que sean millones y millones de gentes que la llevan del mismo modo, es algo que no me deja de preocupar, un poquito por lo menos. Sueño con el día en que todo se detenga. La gran revolucion del ocio; un día entero en que nadie haga nada, el día en que el silencio ocupe las ciudades. El Día Internacional del Silencio, que nadie diga nada en ese día, que ninguna máquina haga ruido, que ninguna radio transmita, que nigún hombre hable.
Un día después de eso...

domingo, enero 01, 2017

COMIENZA 2017




Entonces te preguntas qué quiere decir comenzar un nuevo año e intentas salir de esa especie de desconfianza con el mundo que tienes desde hace ya bastante. Sí, te dices, un año comienza y en el fondo nada cambia. Los ejercicios seguirán siendo los mismos, no aumentarán las rayas en las cebras ni los dientes en los cocodrilos. Pero un año comienza y con él, aunque intentes negarlo, se reafirman ciertas cosas en la vida. El tiempo pasa, sigue su curso, a veces lento otras rápido pero nunca se detiene. Un nuevo año comienza y junto a él tú también comienzas algo nuevo. Eso es, el año nuevo renueva, y aquí estás una vez más. Pero no para repetir las mismas frases vacías que se dicen en estas fechas, la palabra “próspero” o “venturoso”, que no se volverán a utilizar el resto del año, no, nada de eso. Aquí estás para darte cuente que algo ha cambiado dentro tuyo con la llegada del nuevo año, para comprobar que realmente existe una especie de renovación con el inicio de un nuevo ciclo de doce meses, para saber que cada momento es potencialmente un buen momento para comenzar. Tienes amistades y piensas en ellas. En el silencio deseas que en este año les vaya bien a todos y todas, que tengan salud y las condiciones necesarias para lograr su metas. ¿Metas?, sí, metas, porque la gente tiene metas y no sé si tú las tengas, total ¡Qué importa tenerlas! Si el final será siempre el mismo. Lo que importa es que por ahora estamos vivos, tú y yo, vivos, y esa es una responsabilidad, cada vez más grande a como van las cosas. ¿Viste lo de Turquía? Mira nomás cómo comenzamos. Comienza un nuevo año, a pesar de todo, y a él nos entregamos, desempolvamos los corazones y avanzamos llenos de buenos deseos, para tí, para mí, para el mundo, el universo y los seres que lo habitan. Comienza un nuevo año y estamos dispuesto a hacer de él lo que nosotros querramos. 

Tristán De Mar.