miércoles, octubre 31, 2018

EL COCO


"O lo que sucede cuando deja de suceder lo que siempre sucede."




Almuerzo de conejo


Buscando un abrazo


Composition musical


Exitoso


Familia



La busqueda



La mirada del futuro



Sin miedo



Vidente


Collage de Ronald Vega - Pezo

domingo, septiembre 09, 2018

TEORIA SOBRE EL DOLOR



Mira, me dijo, el dolor se parece al movimiento del sonido. Lo quedé mirando unos segundos; tenía la vista fija en la ventana abierta de par en par, respiraba por la boca y con dificultad, como un pez fuera del agua. Cuando escuchas pasar un tren, por ejemplo, primero lo sientes a lo lejos y percibes cómo poco a poco comienza a acercarse y el sonido crece, pasando de ser algo pequeño y lejano a tener presencia y hacerse fuerte, intenso, presente; ese es su punto más alto, luego, cuando el tren se aleja el sonido decae, se hace menor hasta que desaparece por completo: con el dolor sucede lo mismo. No, no puedo entenderlo pero tampoco pienso contradecirlo, él entiende la confusión en la que me encuentro y continúa su explicación. También están los que aparecen repentinos, ¿Escuchaste alguna vez un Gong?, pues es igual cuando te das un golpe repentino y el dolor aparece en su punto más alto de intensidad; lo mejor es no hacer nada, algunos saltan, sacuden las manos como forma inconsciente de liberar dolor, y aunque tal vez haya algo de cierto en eso (el cuerpo tiene mecanismos de defensa que nosotros mismos desconocemos y que se activan por encima de nuestro deseo), el camino que el dolor debe seguir, como el del Gong luego de ser golpeado, continúa, pasando de esa intensidad inicial a vibraciones que se hacen cada vez más y más lentas hasta que desaparecen, es la segunda parte del ejemplo del tren. Me sonríe desde su cama, el cuerpo cubierto por sábanas blancas, en el velador un libro y una rosa roja dentro de un vaso con agua; pienso en el dolor y veo en mi mente pasar un tren minetras golpeo un gong y me gustaría tanto decirle para qué he venido a verlo, pero cuando quiero hacerlo noto que se ha quedado dormido y siento los pasos precavidos de la enfermera entrando en la habitación, haciéndome señas para que salga.    

Tristan De Mar



jueves, septiembre 06, 2018

HOMBRE VENIDO DE OTRO TIEMPO




Praga, setiembre de 2018

JOSEFINA MATTA
Muy querida directora:

            Entonces tuve que inscribirme en la universidad. Como no quería perder un día entero estuve ahí dos horas antes. Ya me habían hablado de como se llenaban las oficinas de inscripciones por estas fechas. Cuando llegué no había nadie. Como buen latinoamericano, acostumbrado a madrugar para hacer cola, me senté en la puerta de entrada a la oficina, saqué un libro y esperé. Frente a la funcionaria me sentí un hombre venido de otro tiempo. Luego de entregarle los papeles requeridos, me dijo que para continuar el proceso de inscripción  tenía que registrarme en una página web y entonces me pidió el teléfono para hacerlo en ese momento. Le mostré mi teléfono y me devolvió una sonrisa a medio camino entre la burla y la pena y que vuelva al día siguiente cuando me haya registrado. Así lo hice. Con el papel del registro me mandaron al banco para pagar el derecho de inscripción y en el banco un nuevo problema. Que no es ese el papel sino otro el que necesito para pagar ese derecho, que es un papel con código de barras. Una vez más, esta vez en la ventanilla del banco, tuve la sensación de no pertenecer al tiempo en que vivo, o peor, de haberme perdido de algo, especie de transformación histórico – social que pasó en algún momento frente a mis narices y no me di cuenta. Una muchacha, de esas que andan por la vida como si no cagaran, está detrás mío en la cola del banco y dice que viene a hacer el mismo trámite que yo, entonces saca el bendito teléfono y muestra algo al funcionario del banco, que con una maquinita de infrarojo apunta el teléfono de la muchacha y luego de un bip le dice que todo está listo, que presente la validación del pago en la universidad y continúe con su inscripción. Para mí un día más. Y así se ha pasado una semana, la primera de este mes, y todavía no logro estar inscrito en la universidad. Espero terminar todo esto (queda claro que lo hubiera hecho en un solo día de haber tenido un aparato de esos) la próxima semana.
Saludos a Tristán y Ronald, espero verlos pronto, en teoría tendré vacaciones durante una semana el mes que viene, entonces podremos reunirnos. Mientras eso, si deseas, puedes publicar nuestra correspondencia en el blog, es lo más que puedo aportar desde donde estoy y en las circunstancias en que me encuentro.
Recibe el saludo afectuoso de.

Julio Dalton Guevara.  




miércoles, septiembre 05, 2018

EL MISTERIOSO BU



Hay gente que lo busca desde hace mucho tiempo, soñando con poder entrevistarlo. Los vecinos del pueblo en el que vive dicen que no lo ven nunca, y que si alguna vez lo cruzan es solo en el mercado y muy de vez en cuando. El misterioso Bu pasa la mayor parte del tiempo en su casa y a pesar de ello nunca contesta el teléfono. Algunos de sus trabajos le han dado cierta notoriedad. Goza de una pequeña fama que a él lo tiene sin cuidado, dado su terror al exhibicionismo. Su encierro ha logrado que se crearan mitos alrededor suyo. El más común es el de su crueldad. Alguna vez se dijo que se divertía torturando animales en su casa. Se dijo también que poseía una gran colección de armas de fuego y que solía salir por la noche en busca de descampados donde hacer tiros en la oscuridad. El encierro del misterioso Bu alimentaba estos y más mitos sobre su persona, hasta el día que decidió recibir en su casa a un viejo amigo, y contemporáneo suyo, que le propuso grabar sus conversaciones durante el tiempo que durara su estadía con el fin de publicar un libro más adelante. Asi lo hicieron. Max, que así se llamaba el amigo, pasó una semana en casa del misterioso Bu. Se pasaban la mayor parte del tiempo bebiendo en la terraza de la casa y conversando sobre diversos temas, recordando los tiempos idos. Entre otras cosas, el misterioso Bu confesó a su amigo lo siguiente: “Yo soy partidario de las dictaduras. Digan lo que digan, como el hombre es malo –dejando en aparte que pueda tener, de cuando en cuando, arranques muy estimables- , me parece que la dictadura es la única manera de poder gobernar. Por eso fui estalinista y sigo siéndolo... (...) Yo creo que Stalin no tenía más remedio que haber gobernado como lo hizo, cayera quien cayera, porque tenía que defenderse de cien mil trampas y emboscadas y traiciones”.  No se sabe cuántos de los que tenían al misterioso Bu en alta estima lo mandaron al diablo luego de leer estas declaraciones. Lo cierto es que mucho del trabajo realizado por el misterioso Bu durante la primera mitad del siglo pasado, sigue siendo admirado y estudiado hasta hoy. El libro con las conversaciones de estos dos viejos amigos, fue publicado en 1985 por la editorial española Aguilar bajo el título: “Conversaciones con Buñuel”. El amigo en cuestión se llamaba Max Aub.

Tristan de Mar




martes, septiembre 04, 2018

EL VIAJE DEL INDIO



Hace poco más de un mes salió su nuevo disco, que a juzgar por su estado de salud, podría tal vez ser el último. Eso no lo quiere nadie. Hace un par de años, en uno de sus multitudinarios conciertos, anunció que padecía un mal degenerativo y desde ahí comenzaron las especulaciones sobre su estado de salud. Alguna vez dijo que su voz era como el frenar de las llantas de un auto. Lo cierto es que tiene una voz difícil de olvidar. En este nuevo disco Carlos Alberto “El Indio” Solari parece acariciar el fin. Lo conocimos con Los Redondos y lo seguimos hasta ahora. “El ruiseñor, el amor y la muerte”, se llama su reciente trabajo, en el que se encuentran pasajes sugerentes como: “ya están aquí los vi / fantasmas de juventud / llegan para depedirse de mí”. Este es un disco, podríamos decirlo, oscuro y tal vez triste, en cuestión de letras, pero, musicalmente “El Indio” sigue siendo el mismo de siempre: rock and roll del bueno, guitarrero y rebelde. “...tu cuerpo falso se ve mal / como casi todo hoy...” Y al mismo tiempo hermético “...soñaste con mucamos filipinos / muerto coqueto ¡ay! Bang bang bang...” Resalta entre las demás una canción dedicada a Albert Hoffman, el descubridor del LSD, titulada “El tío Alberto en el día de la bicicleta”, en homenaje al “viaje” hecho por el científico desde el laboratorio hasta su casa, el día en que por casualidad tuvo su primer contacto con la sustancia: “...bravo por el tío, por el tío Alberto / si ves en el fondo vos ves el fondo gracias a él...” El ruiseñor, el amor y la muerte es otro viaje de la mano del “Indio” que, a pesar de todo, y ese todo incluye la tan esperada como imposible reunión de Los redondos, con este disco demuestra el buen estado musical en el que se encuentra ahora. El disco fue puesto al alcance de todos (colgado en internet) a finales del mes de Julio y hasta hoy ha superado ya las cien mil visitas.

Ronald Vega - Pezo



lunes, septiembre 03, 2018

ENCONTRE UN RUSO HISPANOFONO DEBAJO DE MI CAMA



¿Nombre? Alexander Nikolaevich. No, el suyo. ¿El mío? Sí. Josefina. Josefina qué. Josefina Matta. ¿En qué trabaja? Soy dependienta en un puesto de legumbres en el mercado. Entonces, ¿Qué fue lo que pasó? Como le dije, encontré un ruso hispanófono debajo de mi cama. ¿Cómo así? Estaba yo dormida cuando sentí algo así como un ruido que ahora mismo no puedo definir, como si alguien rebuscara entre papeles. ¿Era el ruso? En ese momento no podía saberlo; primero fui a la cocina pensando que algún roedor merodeaba en la alacena y nada, luego en el baño y tampoco, después como diría Vallejo “...por la sala, el zaguán, los corredores...” y el ruido aquel que continúa, entonces, parada en la sala me quedo en silencio y descubro que sale de mi habitación, entro, me fijo debajo de la cama y ahí lo encuentro: un ruso hispanófono y además diarista. De nombre Alexander Nikolaevich, como bien dijo al inicio, ¿Sabe acaso usted cómo apellidaba? Sí, claro, su apellido es Veselovskii. ¿Así, con doble i? Mire, estaba escrito con mayúscula y con la última letra doblada, por lo que también puede deducirse que el apellido sea Veselovsk II. ¿Le dijo a usted algo? ¡Claro!, muchas cosas. ¿Cuáles? Me dijo que “Sobre el papel y bajo la pluma se aclara y se define una idea nebulosa, la impresión se pone más clara y consciente; con la anotación diaria el ojo percibe mejor el trecho andado y con más entusiasmo mira al de adelante, porque la comprensión de lo que ha pasado, de lo aguantado y de lo sufrido, despierta en una naturaleza sana una sensación de fuerza”. Sí, efectivamente tiene usted razón: estamos frente a un diarista. Y eso no es todo, también era viajero y hablaba francés, alemán, latin y griego en su juventud y más tarde aprendió el español, el italiano y hasta el sánscrito. Un tipo a todas luces interesante este ruso ¿Y dónde está ahora? Se lo muestro, aquí mismo en mi ejemplar 250 – 252 de la revista Cuadernos Hispanoamericanos de Octubre de 1970, página 737 en el artículo titulado: EL DIARIO ESPAÑOL DE ALEXANDER NIKOLAEVICH VESELOVSKII, con introducción y notas de Jack Weiner de la universidad de Illinois. Y... ¿De dónde sacó usted esto? Pues fíjese, todo empezó con un ruido extraño debajo de mi cama...


Josefina Matta



domingo, septiembre 02, 2018

EL TREN DE LOS CERDOS




El tren de los cerdos rodea toda una ciudad y solo se detiene en dependencias públicas. Sus paradas más largas son frente al Congreso. Hay gente a quienes desde pequeños les enseñaron a tener en cuenta dos cosas cuando andan por la calle. La primera: detenerse siempre ante la belleza de los caracoles. La segunda: no pisar caca de perro. O de cerdo, que al caso viene a ser lo mismo. Otros cerdos se encuentran dentro del círculo que forma la ruta del tren. Todos esperando la posibilidad de subir a alguno de los vagones. Incluso los hay quienes de natural ladran, maúllan o balan, pero se entrenan todos los días y con denuedo para lograr en algún momento hacer ¡Oink!, santo y seña necesario para ser aceptado en el tren de los cerdos. Hasta el momento no se ha sabido de alguno que haya logrado su cometido, al parecer los cerdos son muy celosos con su tren y en cuanto descubren el engaño abren la puerta del vagón y lanzan al atrevido sin esperar que el tren se detenga. Por dentro el tren es de una pestilencia insoportable, los pasadizos son un chiquero y los asientos son ocupados por alimentos en descomposición y desperdicios impensables. Los cerdos son felices dentro de su tren. Bajan y suben en todas las paradas, alegres y sucios, apestando a descomposición. Luego declaran ante la prensa dirigéndose a millones de personas y hablan de la necesidad de bañarse todos los días y hacer deporte, de lo ridículo que resulta detenerse en la calle para admirar la belleza de los caracoles, de lo limpio que es su tren por dentro. La mayoría de la gente envidia a los cerdos y quisieran ser como ellos o al menos estár donde ellos están, ocupar sus lugares. Pero los cerdos tienen y quieren mantener el monopolio de la suciedad y para eso son capaces de cualquier cosa, más de lo que hasta hoy los hemos visto hacer.

Julio Dalton Guevara




sábado, septiembre 01, 2018

EL ULTIMO DIA EN CASA DE TIO G



El último día en casa de tío G había mucha gente en la sala. Gente rara. Llamaba la atención un monje tibetano junto a sus discípulos, que sentados en círculo sobre el suelo, cantaban en una lengua extraña mientras balanceaban coreográficamente sus cuerpos tocando una campanita de rato en rato. También estaba un viejo amigo de tío G, un hombre de origen ruso llamdo Boris, Boris Atmatov, o al menos así fue como se presentó aquella tarde de hace más de cinco años, cuando lo conocí en esta misma sala; pero de todos los presentes, quien más llamaba mi atención, por esa forma discreta que tenía de moverse, cámara en mano, por entre la gente, era un hombre flaco y alto, silencioso, felino, que según la observación que de él hice durante unos minutos, actuaba de la siguiente manera: 1. observaba, desde prudencial distancia y sin hacerse notar, a la persona con quien quería charlar. 2. se acercaba y hacía a esta persona una pregunta baladí sobre tío G y 3. se quedaba ahí, parado frente a la persona, unos segundos después de haber recibido la respuesta. Todo esto sin dejar de filmar. Nunca supe cómo se llamaba ni tampoco lo había visto antes, pero al parecer él sí me conocía y aplicaba sobre mí el primer paso de su estrategia; me observaba creyendo que no me daba cuenta. Las personas iban y venían de la sala a la cocina, algunos tomaban café, otros fumaban. Tío G estaba en su habitación. Cuando el hombre de la cámara dirigía sus pasos hacia mí, alguien salió de la habitacióm de tío G con la orden de desocupar la sala. Menos tú, tú y tú, dijo señalando a Boris, al tipo de la cámara y a mí respectivamente. La sala se desocupó y quedamos los tres en el medio, a un costado el monje y sus discípulos continuaban con sus cantos como regidos por una ley que todos los demás desconocíamos. El hombre que anunció la desocupación de la sala era el secretario personal de tío G, nos pidió que esperemos y volvió a entrar en la habitación cerrando tras él la puerta. El de la cámara se acercó a Boris y lo invitó a compartir el sofá. Boris tenía ganas de hablar. Muchas. Sin mediar pregunta, contó que diez años antes de conocer a tío G, tenía la vida entregada por completo al vodka y a la cocaína. Él me transformó, terminó diciendo, a lo que siguió el caractéristico silencio del hombre de la cámara que continuaba grabando. Cuando giró para buscarme, la puerta de la habitación volvió a abrirse. El primero en entrar fue Boris, que se quedó parado a los pies de la cama, luego yo, a medio camino entre la puerta y la cama, y al final el hombre de la cámara, que grababa todo desde el umbral de la puerta. Tío G dormía un sueño que no le pertenecía, en una cama que no era su cama. Tenía la cabeza ladeada y el cuerpo cubierto por una sábana blanca desde el cuello hasta los pies. El secretario personal de tío G salió de la habitación, dejándonos a los tres frente al cadáver. Magdalena, Boris lloraba en silencio, tenía las manos juntas a la altura de su boca como si rezara. Sentí a mi lado la presencia del hombre de la cámara, su mano sobre mi hombro; al voltear para mirarlo, me di cuenta que con la otra mano me apuntaba al rostro con su cámara. Entonces preguntó: ¿Tienes miedo? En ese momento el secretario personal de tío G entró en la habitación acompañado por dos hombres, uno de ellos empujaba una camilla. Cuando terminaron de trasladar el cuerpo de tío G a la camilla, luego de cambiar la sábana que lo cubría por una especie de envoltorio negro con sierre que lo cubrió por completo, salieron. Uno iba delante de la camilla y el otro atrás, tras ellos Boris, siempre las manos en señal de oración, el hombre de la cámara, grabándolo todo, y el secretario personal. Los vi cruzar la sala desde el umbral de la puerta. El monje y sus discípulos ya no cantaban.



Tristan De Mar





jueves, agosto 09, 2018

A - 5


Cuando llegué con la botella de vino, las cosas en la casa se habían puesto de cabeza. El hombre, llamado Manuel, había abierto una botella de Patxaran (Pacharan), licor vasco obtenido por la maceración de endrinas, y bebía con Tristán mientras le hablaba de la desaparecida Silvia. A su lado, Josefina, vaso en mano, revisaba minuciosa cartas, postales y fotografías que Manuel le había alcanzado. Un poco más allá Julio, también acompañado por el licor, hojeaba libros de la biblioteca que alguna vez perteneció a la pareja y de la que salieron los libros encontrados en el mercado de viejo de San Miguel. Ante mi asombro, Manuel me explica que el recuerdo de Silvia le llega mejor con el licor vasco que con el vino. Temeroso de que todo esto termine en un bacanal incontrolable, propongo irnos, no sin antes tomarme también un vaso de Patxaran con unos cubitos de hielo, y volver en unos días con alguna información que nos lleve al paradero de la profesora de lenguas. Manuel acepta nuestra colaboración y propone que tomemos todo lo que pueda guiarnos al paradero de su amada. Josefina toma la caja con las cartas y Julio mete algunos libros en una bolsa. Tristán se sirve un último trago, el de la retirada, dice, y propone a Manuel guardar la botella para nuestra próxima visita. El anciano se levanta con dificultad de la silla y va a la cocina, al salir nos acompaña hasta la puerta agradeciendo nuestra voluntad de colaborar en una búsqueda que él ya había dado por terminada. Antes de despedirnos y como muestra de agradecimiento, o como forma de motivarnos en la búsqueda que hemos decidido realizar, entrega a Tristán una botella de Patxaran recalcando que este es de fabricación artesanal y que la misma Silvia lo hacía. 

Ya en el parque Libertad, sentados sobre la hierba, abrimos la botella, nos la pasamos dando largos sorbos cada uno mientras revisamos cartas, postales, libros y fotografías.


Ronald Vega - Pezo

sábado, agosto 04, 2018

A - 4



Por dentro, la decoración de la casa parece de otro tiempo. El hombre ha sacado cuatro vasos, el suyo estaba ya sobre la mesa, y ha abierto la botella de vino que traía cuando lo vimos en la calle hace unos minutos. Antes de invitarnos a pasar estuvo un buen tiempo observando los libros, pasando las yemas de sus dedos por sobre aquella escritura, confirmando lo que para nosotros, desde aquella demostración que nos hiciera Julio, era más que cierto: la escritura en ambos libros pertenecía a la misma persona. Y, a esta persona, aquel hombre la ha conocido bien. Nos cuenta que lleva varias semanas bebiendo en la soledad de su casa a causa de esta persona, cuyo nombre, ahora lo sabemos, es, ¿Era? Silvia. Se trata de una retirada profesora de lenguas que compartió muchos años de su vida con aquel hombre que ahora llora en silencio delante de nosotros. Tristán se acerca al hombre supuestamente para consolarlo pero todos sabemos que lo que quiere es que se recupere para que siga contando la historia de Silvia, que a estas alturas es para él más importante que la desgracia en la que aquel hombre se encuentra. 
Después de quince años de vida en común Silvia desapareció sin dejar rastro. El hombre, desesperado, puso denuncias en todas las dependencias policiales, comenzó una búsqueda febril en hospitales, asilos de ancianos, circos y cantinas sin dar con el paradero de su amada, que salió de casa sin llevar ninguna de sus pertenencias. Solo un amor de juventud es capaz de importunarnos hasta hacernos perder la cabeza, dice Josefina mientras mira la ciudad desde la ventana. También lo he pensado, dice el hombre buscando en la alacena algo para seguir bebiendo. En estos casos es mejor evitar las mezclas, le digo y propongo salir en busca de otra botella de vino, mis amigos asienten y los dejo ahí, alrededor de aquel hombre destrozado, en espera de saber nuevas cosas sobre la profesora de lenguas.

Ronald Vega - Pezo

jueves, agosto 02, 2018

A - 3


Parque Libertad. La casa que se encuentra al costado de la oficina de correos es antigua y tiene el número trece. Tocamos varias veces y nada. Mientras esperamos aprovechamos de mirar lo que ha comprado Josefina: Un ejemplar de la revista Historia de finales de los setentas que tiene en página central un informe, exhaustivo para la época, sobre la cultura Vasca y el libro verde con el perfil del tipo de hace dos siglos, que es más bien un compendio sobre el pensamiento de un hombre de apellido Arana, que al parecer es uno de los ideólogos del pensamiento Vasco del ochocientos. Estábamos sentados en una de las bancas del parque, frente a la casa, cuando del otro lado de la calle vimos venir un hombre ya entrado en años, cabellos blancos, el cuerpo ligeramente inclinado hacia adelante, que caminaba apoyado sobre un bastón y llevaba en la otra mano una botella de vino. Algo en él nos dijo que era el hombre que estábamos buscando. Cuando lo vimos detenerse frente al número trece, dejamos la banca donde estábamos sentados y cruzamos la calle. Al ver que nos aproximábamos hacia él, el hombre pareció preocuparse, lo vimos apurarse por encontrar sus llaves. Hice una seña a los demás y dejamos que sea Tristán quien se acercara, los demás nos quedamos a unos metros de distancia. Desde donde estábamos, vimos a Tristán mostrar los libros al hombre, abrirlos frente a sus ojos y señalarle la escritura que en ellos había, la misma que para todos nosotros pertenecía a la misma persona. Tristán y el viejo sonríen, parecen viejos amigos que se re encuentran después de mucho tiempo. Josefina hace a Tristán una seña mostrando el ejemplar de la revista Historia y el libro del tal Arana. El hombre, al ver el gesto de Josefina, levanta la mano invitándonos a acercarnos. Josefina va primero; tras ella Julio y yo al final, pensando que por fin sabremos algo sobre la persona cuya escritura nos trajo hasta aquí.

Ronald Vega - Pezo

miércoles, agosto 01, 2018

A - 2




Antes del medio día estábamos en la librería de viejo. Al rato llegó el hombre cargando una pesada caja que abrió ante nuestros ojos. A bocajarro, Tristán pregunta: ¿De dónde sacó usted estos libros? Alcanza al hombre los dos textos de Euskera que continenen anotaciones hechas, estamos seguros, por la misma persona. El hombre hojea los libros, luego nos mira y levanta los hombros en clara muestra de indiferencia diciendo No sé. ¿Y estos de dónde los ha traído? Pregunta Josefina que ha sacado de la caja abierta una vieja revisa y un libro de tapa verde en cuya portada se ve de perfil a un hombre que a juzgar por el peinado y la vestimenta ha vivido en el siglo XVIII. El hombre mira los libros alcanzados por Josefina y dice: Miren, mi trabajo es simple. Me llaman cuando hay mudanzas o cuando alguien quiere deshacerse de cosas de un familiar que acaba de morir. Yo solo tomo los libros, de lo demás se encarga otra gente; los voy juntando en esta caja y cada mes vengo a venderlos. No tengo forma de saber de dónde vienen, mi memoria no me da para tanto.

Me parece que el hombre no solo tiene razón, sino que está trabajando y nosotros lo interrumpimos. A poco de proponer la retirada interviene Julio diciendo: Fíjese bien, estos libros tienen la misma escritura, pertenecen a la misma persona, con algo de esfuerzo podrá recordar en dónde se los dieron. El hombre vuelve a mirar los libros concentrándose en la escritura que tienen, luego pide a Josefina le alcance otra vez la revista y el otro libro, el hombre piensa un poco y dice: Estos libros (ahora son cuatro, a saber: Gramática Elemental Vasca de Miguel Sangüés, Método Elemental Vasco de José Estornes, la revista y el libro con la portada del hombre de hace dos siglos.) me los entregó un hombre que vive frente al parque Libertad, justo al costado de la oficina de correos.

Compramos la revista y el libro y sin mediar palabra nuestros pasos se encaminaron hacia el mismo lugar.




Ronald Vega - Pezo 

jueves, julio 05, 2018

A - 1



Gracias a sus grafísticas dotes, Julio Dalton ha logrado demostrar a nuestros ojos que la escritura aparecida en los dos libros conseguidos por Tristán de Mar para iniciarse en el Euskera, pertenecen a la misma persona. Su técnica por simple resulta contundente. Scaneó y fotografió los manuscritos de cada libro, seleccionó palabras similares que luego separó y comparó letra por letra para finalmente realizar ampliaciones de palabras y letras donde encontraba coincidencias y así demostrar, por ejemplo, que en ambos manuscritos la curva de la m es similar, o que la distancia que separa la letra i del punto que lleva sobre la cabeza, aún con ciertas variaciones milimétricas, es similar en ambos manuscritos. Sea por estas grafísticas dotes, hasta ahora desconocidas por quienes lo conocemos, o porque simplemente Julio, como todo apasionado, resulta convincente ante un descubrimiento hecho por sí mismo, sabemos ahora que ambos libros pertenecieron a la misma persona. 

Dejando de lado la grafística, y teniendo en cuenta los veinte años que separan la publicación de un libro y otro, es posible deducir que la persona a quien pertenecieron estos libros, pasó varios años de su vida en el estudio de la lengua vasca. Esto, claro, en el caso que los libros hayan sido comprados en el año de su publicación.

Para más información, Tristán De Mar visitó en el mercado de libro viejo de San Miguel al librero a quien compró los libros. El comerciante le dijo que esos libros llegaron en una caja que todos los primeros viernes de cada mes le trae un comerciante informal. Se sabe que el comerciante informal llega a dejar su material al medio día. 



Ronald Vega - Pezo

lunes, julio 02, 2018

APRENDIZAJES




Atraído vaya uno a saber por qué, tal vez por la sonoridad o simplemente por querer impresionar a alguien, Tristán De Mar ha decidido aprender la lengua del País Vasco: El Euskera. Para ello se ha pasado varios días recorriendo librerías de viejo en busca de libros que lo guíen en su propósito.

Aquí algunos de sus hallazgos:

Contento estuvo cuando encontró el “Método elemental de Vasco”, publicado el año 61 por Jose Estornes. Lo mejor, me dijo aquella tarde, de comprar libros de viejo, es que algunos vienen subrayados, y este incluso viene escrito encima y con los ejercicios resueltos. Cuando me muestra el libro compruebo que, en efecto, el dueño, o dueña, del libro, de quien salvo algunos comentarios sobre su grafía no podemos decir nada más pues por ninguna parte hay firma alguna, se entregó de lleno al aprendizaje de la lengua, al punto de haber hecho anotaciones sobre las páginas del mismo. Anotaciones que, según cree Tristán, le ayudarán a sentirse menos solo en el estudio de esta nueva lengua.   

Para lo que es posible encontrar en librerías de viejo, el otro libro es más actual: data del año 80 y se llama “Gramatica Elemental Vasca” de Miguel Sagües. No tanto como el primero, pero este también tiene anotaciones. Lo cursioso es que si se comparan las anotaciones de ambos libros encontramos dos coincidencias: 1. ambas están escritas en un mismo idioma (francés) y 2. En ambos casos las grafías son similares.

Pregunto a Tristán si cree que sea posible que ambos libros hayan pertenecido a la misma persona, me dice que no lo sabe, pero que lo que sí es cierto, es que ambos los compró en la misma librería de viejo.


Ronald Vega - Pezo

domingo, julio 01, 2018

CENSOR




La idea es colocarse por encima de las miradas y lejos de las lenguas. Crear prudente distancia de los inquisidores. Sabiendo, para comenzar, que nuestros más grandes censores están dentro de nosotros.
            Así pensaba Cocolo, borracho, llegando a casa pasadas las tres de la mañana. Tenía dieciséis años, demasiado joven para aprender lo que era la paciencia; pero la necesidad, madre de todas las virtudes, le enseñó a hacerse el dormido y quedarse en silencio pasadas las ocho de la noche, hora en que sus padres apagaban las luces de la casa. Poco antes de las diez el silencio estaba hecho. Entonces Cocolo, que dormía vestido y dejaba las zapatillas en el jardín, saltaba por la ventana de su habitación, se calzaba y salía al encuentro de sus amigos, hombres y mujeres que bebían en un bar no muy lejos de casa.
Aquella era la primera vez que Cocolo hacía esto un día domingo.
-¡Abran la puerta quiero dormir! –Gritaba desde la calle golpeando con los brazos en alto. Algunas luces del vecindario comenzaban a encenderse.
La primera en salir de la cama fue su madre. Corrió a abrir la puerta y lo hizo pasar a la sala. Cuando su padre apareció, Cocolo, doblado, vomitaba sobre la alfombra.
-¿Sabes lo que hago con el perro cuando se caga en la alfombra? -Preguntó su padre mientras se acercaba a Cocolo y lo tomaba del cuello haciendo presión hacia abajo.
- No hagas eso, no hagas eso... – Decía Cocolo para sus adentros.
- ¡Lo hago comerse su propia mierda! – Dijo el padre empujando la cabeza de Cocolo con dirección a su propio vómito.
Entonces, con toda la fuerza de su edad y el valor de lo bebido, Cocolo levanta el brazo y da con el puño en el mentón de su padre que cae de bruces al suelo. No tuvo tiempo de defenderse del ataque de su madre, que le clavó las uñas en el rostro arañándolo hasta el cuello diciendo: “!cómo has hecho eso, has golpeado a tu padre, no eres más nuestro hijo!.”
Cocolo eructó , miró la sangre chorrearle por la camisa y dirigiéndose a su habitación dijo: “Quiero dormir.” En ese momento se escuchó la voz amenazadora de su padre que se recuperaba del golpe y decía gritando: “Mañana por la mañana hablaremos de todo esto, ya verás.” En ese momento Cocolo se detuvo en el umbral de la puerta de su habitación, miró la sangre en su camisa y dijo: “Mejor lo arreglamos de una buena vez”.
Caminaba decidido hacia la sala.



Ronald Vega - Pezo


LA ESPERANZA PERDIDA...

NO TIENE VALIA... 


miércoles, mayo 02, 2018

ACAPITES - SOBRE EL MIEDO



Escribe: Ronald Vega - Pezo 


Acápite sobre el miedo.- De qué sirve saber de donde viene esa fuerza que me lleva a morderme las uñas, hasta hacérmelas sangrar y sacarme pedazos de carne del dedo, cada vez que me enfrento al hecho de tener que escribir algo. En este caso se trata de un artículo. Breve, sencillo, de divulgación, acerca de un par de cartas de la correspondencia entre Westphalen y Arguedas en las que encuentro cosas que llaman mi atención al punto de hacerme pensar en escribir un pequeño texto para el blog y entonces me veo mordiéndome las uñas y con un repentino ataque de frío en el cuerpo. No quiero saber de donde viene pero quiero escribir sobre él, dejarlo salir, ponerlo en evidencia, dejar en claro que lo primero que hago es pensar en que para reproducir ciertos pasajes de estas cartas (aquel en que W habla de Neruda y sobre el idioma español, y Arguedas sobre el quechua) necesito, como dice en el libro, tener el permiso por escrito de los editores. El libro se publicó hace más de cinco años y tuvo una edición de mil ejemplares. Y ahora pienso que lo que intento con todo esto es más bien justificar la necesidad de escribir el artículo, la valía del mismo, el aporte que podría significar, como si quisiera convencerme de la necesidad de hacerlo. Y otra vez la boca en la uña, el frío cesa en el ambiente, suena el disco con el curso de italiano, suena y suena sin que le preste atención mientras me debato en estas cosas de escribir o no. Intuyo que si lo escucho así, distraído, sin prestarle atención mientras mi mente anda ocupada en otros debates, la lengua y su sonoridad, las pronunciaciones y ciertas palabras e incluso pequeñas construcciones gramaticales, quedarán grabadas en alguna parte de mi cerebro. Pero la idea del artículo sigue, los textos a incluir han sido ya seleccionados, en cuarenta minutos serán cuatro las horas que estoy en el taller y lo que me gusta de las cartas son esas frases de Arguedas tan condenatorias sobre el quechua y su futuro, frases chocantes viniendo de alguien como él y nada de esto  vale la pena mientras el artículo no haya sido escrito y publicado.

“Así, el castellano tiene la desventaja de haber servido muy escasamente como medio de poesía. No hay por ejemplo en lengua castellana ningún poeta comparable a Nerval, Baudelaire, Lautréamont, Rimbaud, Jarry, para referirme a la poesía francesa del siglo pasado. Pero no creo que esta dificultad sea tan preponderante como para que Vallejo se haya sentido incómodo por tener que expresarse en castellano. En todo caso el quechua no me parece la salvación.”  
Estas palabras, escritas por el poeta Emilio Adolfo Westphalen en carta a José María Arguedas, fechada en Lima en agosto de 1939, fueron contestadas un mes después por el autor de El Sexto desde la ciudad de Sicuani en el Cuzco, donde trabajaba como profesor, de la siguiente manera:
“Yo no creo, ni mucho menos, en el Kechwa como una solución. Al contrario, estoy absolutamente seguro que el Kechwa desaparecerá, y que debe desaparecer. La castellanización es una necesidad urgente en el Perú. Y ahora más que nunca observo el profundo deseo que tiene el mestizo, y aún el indio, de aprender el castellano.”  
Hace poco más de cinco años que fue publicada por vez primera la correspondencia entre ambos escritores, por el Fondo de Cultura Económica, bajo el título “El Río y el Mar”. Su tiraje fue de mil ejemplares. 
Y ahora, que doy el texto por terminado por una cuestión básica de tiempo (hay que ir al trabajo en breve), me doy cuenta que la palabra artículo queda demasiado grande para esta  transcripción de citas, pero que al mismo tiempo el hecho de incluir estas digresiones sea manifestación simbólica de esta necesidad de estar por encima de cualquier definición por considerarla un límite.
Y, como también quedé impactado con lo que W dice sobre Neruda, vuelvo sobre mis palabras para abrir una vez más el artículo, siempre en la misma carta fechada en Lima en agosto de 1939:

“Otro caso de reblandecimiento: se trata esta vez de Pablo Neruda. En una conferencia que dio en Montevideo últimamente, se expresa con una gran exaltación lírica sobre la derrota de España; en términos místicos nos explica que España no ha muerto, pero nada concreto nos dice sobre las causas de esa derrota, de lo que hay que hacer en esas ocasiones para que esa derrota no se repita (lo único que nos puede interesar del ejemplo). En cambio ns pinta a Chile como el paraíso terrestre: “Os saludo desde Chile, mi adorada patria, el país más hermoso del mundo...allí cantan los hombres de nuestro mar y de nuestra tierra, cantan nuestras escuelas y nuestras minas; cantan nuestros poetas bajo el tricolor sagrado de la patria, canta mi patria porque en ella se asila la paloma invencible de la libertad (?)”. Más adelante: “Por todas partes de américa escuchamos ruido de martillos y cantos, trabajamos, vivimos y luchamos defendidos por el agua oceánica, trabajamos por el trabajo, por la paz.” Muy demagógico, chauvinista y asqueroso; pero donde uno tiene que llamar a Neruda algo más que un cursi sinverguenza, es cuando lee lo siguiente: “Y una sonrisa, la más fina, la más inteligente, la más viril y sin embargo adorable, se abre como una nueva estrella para proteger la libertad del hombre, y esa sonrisa decidida solo nace en nuestra América y se llama Roosevelt, y esta sonrisa y este nombre hacen temblar a las tinieblas.”

Y aquí hago un corte para saber de qué Roosevelt habla Neruda, teniendo en claro que se refiere a un presidente de los Estados Unidos. En el libro el apellido lleva un pie de página en el que se indica que tuvo el mandato más extenso en la presidencia de dicho país, entre 1933 y 1945, año en que muere. ¿Vale la pena detenerse más en este Roosevelt? Baste con saber que se trata del presidente de los Estados Unidos en la época que Neruda escribió tan elogioso texto.
Cierra Emilio Adolfo:

“Tenía yo bastantes dudas sobre la capacidad filosófica y las miras políticas de Neruda. Pero con esas líneas ya está hecho su retrato como un infame imbécil.”

Dejó de sonar el curso de italiano. O me apuro o llego tarde al trabajo.

domingo, abril 01, 2018

DIARIO DE BRUJA - SILENCIO



Escribe: Josefina Matta




Para escuchar hay que callar. Para escucharse callarse. Silencio. Las palabras crean límites. A veces terminamos haciendo demasiado ruido cuando escuchar se hace necesario. Demasiado ruido no deja ver. El asunto es quedar entonces en silencio. Silencio. Es ahí donde se gestará lo desconocido. Lo hemos decidido así, ha sido el resultado de nuestras discusiones de estos días: quedar en silencio por un tiempo. Eso significa también revisarnos, mirarnos en el tiempo, hurgar en estos doce años para ver lo que encontramos e ir sacándolo a la luz, compartiéndolo. Esa será nuestra forma de hacer silencio. Nada de producción, todo será búsqueda de cosas hechas en estas páginas durante todo este tiempo, arqueología de la página. El blog como un viejo baúl en el que se han ido guardando cosas que nadie ha visto desde hace mucho. Sacarlas así, como se sacan las cosas del baúl, las miras con sorpresa o rechazo, no todo lo que sale de un baúl nos agrada. Pueden encontrarse, por ejemplo, cosas que queríamos olvidar o desaparecer de nuestra vista. El silencio musicaliza nuestro periodo de revisión. Mientras eso seguimos cada uno en nuestras actividades cotidianas, nos callamos porque queremos escuchar las voces que nos hablan. Solo eso. La conciencia de la inutilidad de todas las cosas, comienza a liberarnos de ataduras. Hasta hoy hemos dejado nuestras columnas definidas, esto significa que podremos re tomarlas en cualquier momento. El cuestionario que me ha llegado tiene una sola pregunta: ¿Cree usted en lo que dice? A fuerza de repetirlo puede uno terminar por creerlo, tengo que decirlo para poder creer, no a la inversa. Creo en lo que digo pero tampoco quiero ser esclava de mis palabras. Creo en lo que siento más que en lo que digo, y lo que siento son ganas enormes de quedar en silencio. Las instrucciones han sido dadas y aceptadas, solo queda aplicarlas. 


DIARIO DE BRUJA - CANCION PARA INVOCAR ESPIRITUS


Atte: Josefina Matta




viernes, marzo 30, 2018

jueves, marzo 29, 2018

miércoles, marzo 28, 2018

DIARIO DE BRUJA - PROPUESTAS



Escribe: Josefina Matta

Tampoco es que una se pase el día entero pensando en lo que va a escribir en su columna. Llega la hora de escribir y hay que estar ahí, esa era la idea inicial de todo esto. Mis críticos (mis mejores amigos) lo hicieron y cumplieron con sus textos diarios y no veo por qué yo, siendo directora de la página, no lo haga. En lo que si me paso pensando gran parte del día es en los cambios que esta página necesita. La renovación. Quedamos claros en el asunto de enviar cartas para posibles colaboraciones, eso por un lado, ahora lo que me preocupa, o en lo que estoy pensando, es en la estética. Necesitamos cambios. Al inicio, lo recuerdo, usábamos dos colores: negro y rojo. Luego cambiamos al blanco, de eso hace ya muchos años. ¿Qué define esta nueva etapa? No tengo respuesta. Hay una serie de propuestas estéticas que propone el alojamiento del blog, cuestión de verlas, pero sobre eso habría que tener algo que identifique, una especie de punto visual que hable de nosotros. No será fácil dar con él. Luego está el asunto de la participación. Los comentarios siguen siendo una opción aunque llevemos con ellos desde el inicio. ¿Un chat? ¿Por qué no?, que la gente escriba, interactúe en la misma página es también una posibilidad. Lo que queremos es que esto se convierta en algo participativo, otras voces también urgentes. Sí, un chat. Habría que ver cómo hacerlo y que características tendría. Canales para difusión ya tenemos suficiente con el facebook, aunque yo siga desconfiada con ello. El chat sigue siendo alternativa interesante. Como siempre, si alguien tiene ideas, bienvenidas sean. El asunto de lo participativo ha comenzado ya. Tenemos un blog desde hace doce años, queremos renovarlo en estas semanas y requerimos las opiniones de quienes nos leen. Todas serán tomadas en cuenta. Por el momento hacemos ya la lista de cosas por hacer para la renovación. Estamos en ello, quienes quieran también.

martes, marzo 27, 2018

DIARIO DE BRUJA - COLABORACIONES


Escribe: Josefina Matta



 ¿Perseguimos alguna finalidad? Cada uno debe tener sus intenciones para con esta página, eso no solo es seguro sino también sano, necesario. No creo en el todos defendemos la misma idea de la misma forma. En medio de tanta diversidad, lo homogéneo me resulta peligroso. Perseguimos, entonces, tantas finalidades como personas están detrás de este blog. Sabemos qué es lo que no perseguimos y en eso sí que estamos todos de acuerdo, sea tal vez esa única certeza la que funda y mantiene nuestra amistad. No puede caerse en la inocente pregunta de ¿Qué quiere la gente que viene a este blog? ¿A qué público nos dirigimos? Esos tiempos, en los que se creyó que podría ser aquel el camino, ya pasaron. Hace mucho que no vamos por ese lado, tampoco sabemos por qué lado vamos pero sí sabemos por qué lado no queremos ir. Ese sería el resumen hasta ahora. En doce años se conoce a muchas personas. En doce años de viajes más. Sea tal vez momento de retomar comunicación con algunas de éstas personas para invitarlas a escribir en estas páginas. Momento de invitar a amistades con quienes sí mantenemos comunicación a participar en la página, y que lo hagan con lo que buenamente quieran. En suma: búsqueda de colaboradores. Este blog no ha sido ni será nunca una empresa. Se mantiene por la amistad que une a un grupo de personas, y es en nombre de esa amistad que solicitaremos las colaboraciones de manera personal (Tristan trabaja en la elaboración de una relación extensa de amistades a quienes solicitar colaboraciones) y de la misma manera, dejamos abierta la invitación a toda nuestra lectoría interesada: (al e mail). No nos interesa definir el tipo de colaboración, siempre que sea algo publicable en estas páginas.
Ofrecemos el espacio, veremos qué pasa. 

lunes, marzo 26, 2018

DIARIO DE BRUJA - PALABRA DE DIRECTORA


Escribe: Josefina Matta


Cuando me propusieron dirigir esta página, no tenía idea de lo que se tenía que hacer. Tres rostros, todos hombres, a mi alrededor, esperando alguna propuesta y yo sin ideas de nada. Con el tiempo las cosas fueron marchando. Recordé una frase: “cuando el carro anda, los melones se acomodan”. Así nos metimos a varias cosas. Desde publicar pequeños poemas o reseñas de libros o películas, hasta hacer un programa de radio o dirigir individualmente una columna semanal, que es lo que ahora mismo hago. Nunca supimos, ni sabemos ahora mismo, qué haremos en el futuro. Personalmente no es algo que me preocupe demasiado. Este proyecto nació hace ya doce años, en ese tiempo la dirección pasó por varias manos, por lo menos seguimos vivos. No me interesan las estadísticas. No puedo medir el alcance de esta página por la cantidad de “likes” o “comentarios” que recibimos. En verdad, no puedo medir el alcance de nuestro trabajo. Desconfío de las redes pero reconozco que por ahora es la forma más inmediata (o así parece) de tener lectores. Estuve revisando los primeros años de esta página, las entradas que han tenido mayor cantidad de comentarios, la calidad de los textos y las experimentaciones realizadas durante este tiempo. Estuve revisando eso y me queda la sensación de haber avanzado, aunque no sepa muy bien hacia dónde. Tenemos lectores, no los conocemos ni tenemos contacto con ellos, salvo con aquellos a quienes consideramos amigos, pero tenemos lectores y los hemos tenido a lo largo de estos doce años. Vaya pues a ellos, a nuestros lectores, mi agradecimiento profundo por pasar un tiempo en estas páginas digitales, por leer lo que sale de las atribuladas cabezas que acompañan esta aventura llamada Voz Urgente. Ahora, nos encontramos sesionando todos los días, maquinando nuevas propuestas, con la intención de retomar la óptica participativa que alguna vez tuvimos. 
Las puertas abiertas están, para quienes deseen acompañarnos.

domingo, marzo 25, 2018

DIARIO DE BRUJA - SOL


Escribe: Josefina Matta


Durante dos días me hice cargo de un niño que acaba de cumplir un año, comprobé que hay dos cosas importantes en toda relación humana: escuchar y aceptar. Lo llevaba una mañana en su coche, pasábamos por un negocio en el que el dueño había tenido la buena idea de poner un librero para que su clientela leyera durante la espera. Di una mirada de segundos desde la vereda y seguí, unos pasos más allá me detuve y regresé empujando el coche del bebe y entramos en el negocio. Frente al librero encuentro un libro y de inmediato pienso que es de interés para los padres del niño. Se trata de un libro sobre cómo cuidar a cierta raza de perros a la que pertenece la mascota de la familia. Más tarde entramos a la biblioteca. Buscaba un libro y dejé al niño caminando por los anaqueles. Cuando lo busco tiene un libro en la mano que me entrega. Lo guardo. Acabo de verlo en la mesa de trabajo y decido comenzar su lectura: Joseph Roth: El busto del emperador. A medio día, en el parque, comemos. Me descubro hablando al niño como si éste fuera un tonto. Me escucho hablarle y me doy cuenta que la tonta soy yo. Él sigue en silencio. Lo observo caminar hasta la canasta, tomar el biberón y alcanzármelo. El niño no habla todavía pero su lenguaje es claro, directo. Hoy ha partido. Terminó su visita y se fue dejándome grandes lecciones. Frente a un niño, todo adulto deviene niño, pero torpe. Escuchar es observar con todos los sentidos y aceptar es reconocer las maneras que el otro tiene de enfrentar su cotidiano. Lo aprendí de un niño y estoy convencida que se aplica a toda relación humana. Heráclito abandonó la comunidad en la que vivía para pasar su tiempo jugando con niños.
Dijo que ésta actividad era preferible al hecho de hacer política.

martes, febrero 06, 2018

PEDRADA EN OJO TUERTO - DESCONFIANZA



Escribe: Julio Dalton Guevara


Siempre pasan en el mundo cosas dignas de resaltar, situaciones de las que poco se habla en los medios de comunicación, que más bien son parte de un gran cerco (des) informativo que permite tener a la gente cada vez más encerrada en pequeños espacios de pensamiento. Tenía planeado para hoy escribir algo sobre una de esas tantas cosas que pasan, pero recibo una carta de la directora de esta página anunciándome que hoy es el último día de mi columna y que para terminarla debo limitarme a dos cosas: despedirme de mis lectores y responder el cuestionario que acompaña la carta. Valgan estas líneas como agradecimiento (mi mejor forma de despdida) a las personas que en estos días han leído los artículos firmados por este servidor.

- ¿Por qué el nombre de tu columna?
Porque creo que en un mundo de ciegos lo mejor es acabar con el rey tuerto.

- ¿Cuáles fueron tus motivaciones para entregarte a la escritura diaria?
La posibilidad de tener un espacio mediante el cual enviar textos como quien lanza una bomba molotov en una manifestación.

- ¿Qué reflexiones sacas de esta experiencia?

Pienso que internet es un medio de comunicación del que hay que dudar, por ejemplo cuando pienso en saber la cantidad de personas que han leído la columna, aún teniendo estadísticas ¿Cómo comprobar que son reales? Es un mal necesario.  

lunes, febrero 05, 2018

PEDRADA EN OJO TUERTO - MATENLO



Escribe: Julio Dalton Guevara


Clamará durante días y noches la masa enfurecida. Y se hablará de los vídeos, de cómo la victima y el victimario pudieron ir juntos en bicicleta a plena luz del día a vista y paciencia  de todo un barrio sin levantar sospecha alguna, de cuáles son los sistemas de seguridad en una comisaría en la que un menor de edad entra y sale solo, sin que un adulto vaya por él y las versiones encontradas, que ese día la víctima no vino a sus cursos de verano en la comisaría pero luego las imágenes muestran que efectivamente sí lo hizo y entonces que si los efectivos policiales no estaban coludidos con el victimario y dónde la responsabilidad sobre un menor que llega a una comisaria para recibir un curso y termina en manos de su victimario y luego la prensa y los reporteros hostigando al padre de la víctima mientras el cortejo fúnebre avanza dirección cementerio y qué poco hemos cambiado como país, y la ministra lavándose las manos, que si por ella fuera habría que matar al victimario pero que los pactos y los acuerdos internacionales pero que la cosa puede y debe debatirse en el congreso y es ahí cuando se lava las manos y lanza de paso el balón a cancha contraria, y la ministra y su indignación Christian Dior por una niña cuya familia gana en un año lo que ella gasta en un mes de salones de belleza, masajes y maquillajes, y el pueblo, esa entelequia citada por unos y otros según el viento venga a su favor, el pueblo clamará sangre, muerte, cadalso, guillotina, como si eso solucionara el problema y cuántos se preguntarán avergonzados, qué tipo de sociedad somos, en qué nos hemos convertido como sociedad al punto de crear este tipo de personas, porque el victimario es también uno de los nuestros, no vino de otro planeta a cometer su crimen, ni llegó de otra sociedad, ni habla otra lengua o canta otro himno o cree en otros héroes o dioses ni ha recibido otro tipo de educación que no sea la que la mayoría de los nacidos en este país hemos recibido. Nuestra sociedad crea monstruos constantemente, como un árbol su fruto. 

domingo, febrero 04, 2018

PEDRADA EN OJO TUERTO - VATICINIOS



Escribe: Julio Dalton Guevara


Desde hace ochenta años y más, muchos teóricos sociales han vaticinado el fin del capitalismo sin que hasta ahora suceda; por el contrario vemos que este sistema económico, con todos sus defectos y consecuencias sociales y ecológicas, se ha convertido (se ha impuesto, dirán algunos) en la única forma de organización económica válida hoy por hoy para la especie humana. Y no es para menos. Algunos dicen que esta aceptación en masa del capitalismo tiene que ver con ese lado salvaje que tenemos como especie, con eso que alguien llamaría herencia atávica. Muy al margen de todos los avances tecnológicos que tenemos y seguiremos teniendo dentro de este sistema, al plantear la fórmula del sálvese quien pueda (quien pueda pagarse una buena educación, quien pueda obtener el mejor diploma, el mejor puesto, pagarse la mejor salud, el mejor restaurante, la mejor ropa, la mejor casa, el mejor auto y un etcétera infinito de cosas) el capitalismo despierta el lado salvaje de la especie humana. Toca el lado del hombre cazador que mira la presa y la sigue hasta conseguirla, el espíritu de supervivencia que existe desde que la especie apareció en el planeta. El sálvese quien pueda existe en todos los niveles de las relaciones sociales desde que éstas se inician con la infancia. Lo que propugnan ahora los teóricos es al autofagia del capitalismo, la bestia que se devora a sí misma. Los sistemas sociales no mueren como los hombres, silenciosos y tranquilos; cuando lo hacen siempre traen consecuencias nefastas, ha sido así desde los cambios de sistema que se han dado en escalas nacionales (las revoluciones francesa y rusa son los más destacados ejemplos, y los hay realmente dantescos yendo un poco más atrás en la historia) y con mayor razón será cuando muera un sistema que se ha expandido a escala mundial y eso, aunque los vaticinios de los teóricos hayan fallado hasta ahora, eso, en algún momento sucederá. 

sábado, febrero 03, 2018

PEDRADA EN OJO TUERTO - ORIGENES


Escribe: Julio Dalton Guevara

Hay elementos claves en la vida social en cuyo seno se gestan lo que luego serán los grandes problemas que tendremos que enfrentar a futuro como colectivo. La gestación de estos problemas nace de las cosas más pequeñas e incluso inofesivas a primera vista que pueden verse en estos elementos clave. Me explico. La escuela, por ejemplo, es uno de esos elementos. A todas luces necesaria, obligatoria, por ley ineludible, sin embargo en ella es donde mejor podemos ver estos problemas futuros que nacen de las cosas pequeñas. Una de ellas la monocromía. ¿Por qué las escuelas son monócromas? Es una pregunta inofensiva ante un hecho que de tan fehaciente ha llegado a ser habitual, pero es válido preguntarnos el por qué de esa monocromía en las escuelas. Y así podemos preguntarnos también cuál es la necesidad de tener un número de orden, por ejemplo. Pensemos: número de orden. ¿Qué quiere decir eso? Y los policías escolares, cómo pueden haber directamente policías escolares sin juzgados escolares o fiscalías escolares. ¿Cuál es el mensaje para los niños y adolescentes? Sigamos observando la escuela: uniformes. Es vergonzoso ver niños con uniformes, también monócromos, que incluyen hasta corbatas en muchos casos para los niños y la obligación de recogerse el cabello para las niñas. Llevamos doscientos años de retraso en la mayoría de nuestras escuelas, educación del siglo diecinueve en pleno siglo veintiuno. ¿Y cuál es la consecuencia? Pues, si tenemos en cuenta que la escuela no ha cambiado demasiado (hablamos de cambios profundos) en los últimos cincuenta años, y vemos el tipo de democracia que tenemos ahora, el tipo de país en que vivimos, el tipo de gobernantes que solemos elegir, el tipo de males que nos aquejan como sociedad, veremos que todo esto existe gracias a que hay ciudadanos y ciudadanas que hemos salido de el mismo tipo de escuela y que en su gran mayoría somos los que permitimos (pasiva o activamente) que todo esto suceda. 

viernes, febrero 02, 2018

PEDRADA EN OJO TUERTO - COMPLICIDAD


Escribe: Julio Dalton Guevara




Sí, por ejemplo, encontramos por kilómetro cuadrado más comisarías que bibliotecas o más armas que libros, si revisamos los contenidos de los medios de comunicación de mayor audiencia sin encontrar en ellos un interés verdadero de enriquecer el nivel de pensamiento de sus oyentes sino todo lo contrario, si, siguiendo la pista de la producción de estos contenidos nos encontramos con personas que vienen de los sectores más favorecidos de la sociedad y que hicieron estudios en las universidades de más alto “nivel”, y si hacemos el camino inverso y comprobamos que el grueso de la población que día a día consume estos contenidos embrutecedores producidos por el sector favorecido son personas que pertenecen a los sectores más desfavorecidos de la sociedad que son la mayoría, y si hacemos una lista de las empresas que financian estos contenidos embrutecedores, las empresas que ponen el dinero para que éstos existan y vemos de dónde sale el grueso de los trabajadores que éstas empresas envían a vender sus productos (cable, telefonía, internet) a zonas alejadas de la ciudad en condiciones extremas de trabajo por salarios que muchas veces se logran a base de comisiones por ventas, encontraremos a la gran mayoría que consume producción embruetecedora y que vienen de sectores desfavorecidos; si vemos que la precariedad del trabajo aunada al embrutecimiento masivo se desarrollan a ojos vista sin resistencias de ninguna parte y menos de donde deberían venir que es del gobierno donde supuestamente están los que defienden los intereses de los sectores desfavorecidos que los llevaron a ocupar ese sillón y ese salario, y los vemos ahí tranquilos, sin tocar para nada estos temas, sabremos, o por lo menos podremos intuir, que todos, desde el productor el que consume el que financia el que difunde el que sub contrata, el que prohíbe el que reprime el que acepta el que calla, todos, somos CÓMPLICES.