lunes, junio 24, 2019

VACACIONES: VIAJE





NO ERAN BUENOS TIEMPOS. Lo habíamos dejado con Marta en no muy buenos términos, mis notas en la universidad fueron de las peores y encima me había enganchado con los porros más de la cuenta. Necesitaba ver el mar. Compré un boleto de tren ida y vuelta a Krinmo, ciudad cuyas playas tenían fama de tranquilas y solitarias. Unos días de calma frente al mar me vendrían bien para sobrellevar el mal momento. 

Los dos hombres sentados frente a mí en el tren me miran extrañados al verme llegar. Uno de ellos vuelve a mirar por la ventana, el otro me devuelve una media sonrisa y al rato me pregunta si voy a Krinmo, Porque yo vengo todos los veranos desde hace ya algunos años y he visto personas que terminan decepcionadas cuando comprueban que ya no queda nada de la tranquilidad que antes había; de un tiempo a esta parte son cada vez más los que veranean en la ciudad. Le digo que es la primera vez que vengo y que a pesar de lo que me decía guardaba la esperanza de encontrar algún lugar tranquilo donde poder pasar unos días, de todas maneras, remarqué, todavía falta bastante para que comience la temporada alta. No se fíe, mi buen amigo, pensando lo mismo son muchos los que llegan por este período, se lo digo yo, que llevo varios veranos viniendo al mismo lugar. 

Quedamos en silencio. Aquel que me habló hojeaba el periódico, el otro continuaba mirando por la ventana como si nadie más existiera. Recordé que en el bolso traía unos poemas de Aleixandre y saqué el libro, al abrirlo me doy de plano con una foto en la que abrazo a Marta por detrás, ambos sonriendo a la cámara, y recordé que aquella tarde, minutos antes de la foto, habíamos bailado juntos y sin dejar de mirarnos a los ojos el I need you de Beatles; entonces tuve ganas de llorar. 

El hombre del periódico pareció darse cuenta y dejando su lectura me preguntó si tenía dónde quedarme en la ciudad, Porque últimamente es bien difícil encontrar un buen lugar con tanta gente que viene por este tiempo. Le dije una vez más que no conocía la ciudad pero que estaba seguro que encontraría algo de acuerdo a mis posibilidades y agregué: tengo que perderme en ella, para decir que he conocido una ciudad. El otro dejó de mirar por la ventana, como si acabara de darse cuenta que habían dos personas conversando a su lado, y dijo que conocía un lugar económico y alejado que todavía conservaba la calma y tranquilidad que caracterizaban a Krinmo desde hacía tanto. Ofreció llevarnos y aceptamos. Estrechándonos la mano se presentó.

- Covo, Miguel Covo para servirlos.   



* VACACIONES es una creación original del colectivo VOZ URGENTE para este blog, que se publicará entre el lunes 24 y el viernes 28 de junio de 2019. Se permite la reproducción del texto citando la fuente.